09/12/2019
Lejos de una expo ideal...
Nos hemos llenado de eventos de tatuaje, qué decir de tatuadores, cada día pareciera que el tema se amplía, que llega a más personas, pero no podríamos estar más equivocados.
Por supuesto que si hay alguien que tiene que saber sobre tatuaje es el mismo tatuador, pero si aquí hay huecos... enormes, ¿qué podemos esperar de la gente que no tiene idea y visita una expo por primera vez?
Claro, hay que tener todo para los expositores al 100%, pero eso no sería lo destacable, tendría que ser un tema que se cubra por default... "¿Estuvieron bien los tatuadores?, claro, como debe ser". Hay que tener un propósito, el cual, en mi opinión, debería ser el de acercar a la gente, que aprendan de qué se trata, que no sea una anécdota simple, no, que se lleven un tema, que se formen una opinión basada en la propuesta y la información, que se le de un buen lugar al tatuaje.
¿Qué falta en las expos? Simple: Pensar más en los visitantes. Es claro que la gran mayoría de las personas que acuden a un evento "especializado" no tienen idea de qué se hace en la expo, muchos piensan que "habrá ofertas" o ven a los tatuadores sentados solamente esperando que alguien llegue con su celular y les pregunte por el precio de un diseño bajado de Internet y así, la gente recorra cada stand viendo quién lo hace más barato, eso, para mí, es una pérdida de tiempo para todos.
El tatuador, no sólo quien organiza, debería fijarse un propósito "¿a qué voy a una expo?"... Todos, supongo, buscan ser reconocidos por su trabajo, no por una falsa vanidad, sólo por saber que están haciendo las cosas bien, pues no hay mejor recompensa para el tatuador, que aquella persona que lo eligió, esté feliz y orgullosa de su decisión.
Para el asistente, cada stand debería dejarle algo, que le haga explotar la cabeza, entender que cada lugar tiene algo diferente qué ofrecerle. El tatuador muy pocas veces se da el tiempo de explicar, de empapar a la gente con sus ideas, de que entienda el porqué hace esos "monitos diferentes", que hay un discurso atrás, una idea y un contexto de trabajo y aspiración.
Quisiera ver a todos los tatuadores hablando con la gente, reflexionando, compartiendo puntos de vista y abriéndoles los ojos a este hermoso oficio. Estoy seguro que se llevarían más a su casa que con un tatuaje que prácticamente cualquiera pudiera hacer. Hay que llenarlos de ideas, imágenes, que no sepan qué escoger de tantas cosas que los van a sorprender, lo mejor siempre es dejar una lección, darle conocimiento a alguien, de lo que sea, llenará más que cualquier otra cosa, incluso que un tatuaje.
¿Por qué no hacer seminarios para la gente? Pláticas sobre tatuaje, estilos, formas, tamaños, antecedentes... No sé, un módulo de información que oriente sobre el tema, me ha tocado ver personas que entran por curiosidad y nadie los pela, no entienden y se van, ¿qué va a pasar? Nunca regresarán y además, regarán la idea que una expo "es muy aburrida" y eso se contagiará a más.
Estamos alejando a la gente, no sólo de las expos, también de las tiendas y del tatuaje en sí... Hagamos algo, está en nuestras manos.
Texto: Javier Ávila