26/03/2025
Tetaman y Battle Cow, acrílico sobre lienzo, 45x35.
Papadón era un humilde productor agropecuario con una pequeña parcela cerca de la Bahía Ojival. Su vida cambió para siempre tras un trágico —pero afortunado— evento: la desaparición de su mejor vaca lechera, Stella Maris II.
Desesperado, recorrió cada rincón de su tierra hasta que, entre la espesura de una arboleda, descubrió lo que parecía ser la entrada a una cueva oculta. La curiosidad lo venció y, al adentrarse, se encontró en una recámara secreta dentro de la enigmática Torre de las Máscaras. En el centro, sobre un pedestal cubierto de polvo y telarañas, descansaba una espada sucia y olvidada. No era cualquier arma: era la legendaria Espada de Joder, cuya existencia muchos creían un mito.
En la pared, una inscripción advertía: "Quien logre limpiar el hórrido semen con el que Calavera Gris maldijo la Espada de Joder obtendrá poderes mágicos inimaginables." Papadón se quedó un momento en silencio. Entonces, recordó un detalle de su fisiología al que podía sacarle provecho en esta situación: debido a su ginecomastia, sus senos acumulaban un sudor denso y hediondo, tan corrosivo que había decolorado y hasta agujereado sus ropas en más de una ocasión. Sin dudarlo, se quitó la saya y la camisa y frotó sus enormes tetas contra la hoja inmunda de la espada.
En cuestión de segundos, la suciedad desapareció. La Espada de Joder quedó inmaculada, reluciente… ¡hasta afilada! Un trueno retumbó. Un rayo rompió el techo del recinto y cayó directamente sobre su cuerpo. Papadón gritó, pero no de dolor: estaba cambiando. Su piel chisporroteaba con energía mística. Sus pechos, glorificados, se sacudían como banderines al viento. Su poder, ahora, era inconmensurable. Así nació Tetaman, el amo del universo.
Sin perder tiempo, usó sus nuevas habilidades para localizar a Stella Maris II. Cuando la encontró, la apuntó con su espada y la bendijo con un poder sin precedentes. Desde ese día, ella dejó de ser una simple vaca y renació bajo un nuevo nombre: Battle Cow.