01/11/2025
Para trabajar la concentración!!!!!
El cerebro divide el espacio para crear mandalas al utilizar la geometría para establecer una estructura simétrica y organizada. Combina el uso de líneas auxiliares (radios y círculos concéntricos) que ayudan a crear los segmentos iguales y mantener la simetría, permitiendo al artista dividir mentalmente el círculo en partes idénticas y luego rellenarlas de forma repetitiva desde el centro hacia afuera.
El proceso mental y creativo
Establecer una base simétrica: El cerebro comienza con un círculo central que sirve como ancla visual y geométrica.
Crear la cuadrícula (divisiones): Utiliza el espacio imaginario de una cuadrícula para dividir el círculo en segmentos iguales. Esto se puede hacer mentalmente o con la ayuda de:
Transportador: Mide ángulos para dividir el círculo en partes iguales, como 30, 45 o 90 grados.
Regla: Mide y divide los radios o las circunferencias en secciones iguales.
Compás: Dibuja múltiples círculos concéntricos para crear anillos que actúen como guías.
Repetir y expandir el patrón: Una vez que se tienen las divisiones, el cerebro empieza a crear y a repetir patrones dentro de cada segmento. Este proceso se realiza de forma circular y concéntrica, trabajando del centro hacia afuera.
Aplicar la simetría radial: A medida que se crean nuevos elementos, el cerebro los proyecta radialmente desde el centro, asegurando que el patrón se repita de forma equitativa en todas las divisiones.
Añadir detalles y variaciones: El cerebro no solo se enfoca en la repetición, sino que también introducen ligeras variaciones en el patrón dentro de cada sección o anillo para hacer el mandala más dinámico y menos monótono.
Utilizar la memoria muscular: A través de la práctica, el cerebro desarrolla la memoria muscular necesaria para crear movimientos repetitivos y uniformes, facilitando la aplicación de las mismas formas en cada una de las divisiones del mandala.