18/10/2018
Ayer finalizó el X Festival Danza Contemporánea Buenos Aires y con este pasó nuestra función de María sobre María. Fue hermosa y perfecta y a sala llena de espectadores entregados. Magia. Detrás de y para que así sea, hubo mucho trabajo por parte de un equipo de calidad ENORME del que me siento orgullosa. Guille Juhasz que por las dudas siempre está una hora antes de su cita, Fer Berreta que manda mensajitos desde un diferente huso horario para chequear que esté yendo todo ok, Daniela Pérez Mitolo que supo sumarse al barco como si hubiera estado desde siempre, Pulga Bar con su gigante capacidad de trabajo y su sensibilidad extrema para iluminar(nos), Josefina Zuain que quería ver videos de los ensayos desde el otro lado del mundo, Belen Arenas Arce meticulosa, perfeccionista y obsesiva trabajadora y María Kuhmichel, obviamente, siempre dándolo todo de si misma. Mi agradecimiento a ellos antes que a nadie por estar y bancar siempre, pase lo que pase, sea lo que sea.
Muchas gracias a los responsables artísticos del festival, conducido por el motor vital de la danza que es Roxana Grinstein, y que apostó por programar una amplia cantidad de propuestas plurales y diversas, para todos los gustos. A Carlos Trunsky, Soledad Pérez Tranmar y Gerardo Litvak por seleccionar nuestra obra. Muchas gracias a Mariana Castellucci y Martin Arcidiacono del equipo de producción y coordinación técnica del festival que estuvieron poniendo el hombro para que todo salga y bien.
Este díptico casero lo hizo mi adorada hermana Paloma Montani con dos imágenes de la fotógrafa de la danza por excelencia Paola Evelina Gallarato, cuando a fines de 2016 y recién estrenadas fuimos a hacerle una función privada a la mismísima *x en su casa-estudio de Av. Callao. Ella quiso bailar luego para nosotras y fue un momento inolvidable para los que estuvimos allí.