21/04/2024
En aquel diciembre del 22, todos “fuimos Montiel”.
El Martes, todos “SEREMOS LA UBA”.
Hace unos años recuerdo haber escrito unas palabras elogiosas sobre logros de Profesionales de la Ciencia y la Investigación argentinos que no hace falta agregar en lo personal, méritos que los tienen de sobra y reconocidos en todo el mundo.
Tuve el honor de escribir obras teatrales sobre dos médicos ejemplares, uno de ellos tres veces Nominado al Premio Novel, el Dr. Esteban Laureano Maradona (“EL OTRO MARADONA”) y el creador del By Pass, Dr. René Favaloro (“UN GRAN HOMBRE”) ambos egresados de Universidades Nacionales Públicas, el primero de ellos de Buenos Aires en 1926 y el otro de La Plata.
Sin entrar a enumerar muchísimos egresados de todas las Universidades Públicas de todas las áreas.
Las palabras que siguen, puestas en boca del protagonista de la obra sobre Favaloro, si bien pertenecen al imaginario de ficción, dudo mucho que distaran del pensamiento del gran cirujano, al haber estudiado a fondo su vida y estar convencido que ambos estarían participando de la marcha, con el corazón a flor de piel, y hacerlo desde donde estén, por defender, lejos de cualquier bandería partidaria, la existencia de la Educación y la Salud Pública en todos sus niveles, al entenderla como la existencia misma de la Nación Argentina.
Texto de la obra:
PEPE: “¿Vos te creés que no sé qué si no tenés con qué pagar te pueden dejar morir? ¿Aún en los países desarrollados y ricos del mundo? Pero estamos en la Argentina, en el confín del mundo; afuera de todo y lejos de todo. Sin existir en el concierto mundial y sin ser nadie. Pero acá no dejamos morir a nadie. Acá con todas las falencias que tenemos, los mejores médicos salvan vidas de gente pobre. Acá hay una salud y una educación pública de excepción por más que te quieran hacer ver otra cosa. Y no quiero que se pierda o se la denigre. Quiero que crezca y que sea aún mejor. No quiero resignarme a soñar con un imposible. ¡Tenemos con qué, carajo! Solo basta que no se pongan trabas malintencionadas ni nadie se aproveche de la oportunidad que siendo así pasa a ser obscenidad.”