18/10/2019
DIVERSIDAD SEXUAL
Algunas personas pueden identificarse con el sexo biológico de nacimiento, es decir, que sus genitales coinciden con su identidad de género, pero no a todo les pasa lo mismo…. cuando nacemos o incluso mucho antes nuestros padres fantasean y se imaginan cómo vamos a ser, que vamos a hacer y nos van nombrando.
La mayoría se logra sentir cómodo con esta atribución, pero no todos, cuando eso no sucede aparece una sensación rara de incomodidad que increpa a la persona a pensar quien es y cómo desea ser. Si bien todos nos vamos pensando y creando a medida que crecemos, hay un grupo de personas que lo tiene más difícil…. que deben rebelarse contra lo esperado, descubrir y descubrir-se.
Estamos hablando de las personas trans. Si, efectivamente esas personas que no encajan en este molde binario que tiene sólo dos variables: femenino o masculino.
Las personas trans, con su lucha y su sufrimiento nos desafían a pensar fuera de los casilleros, fuera de los límites que etiquetan identidades. El desafío es aceptarse, ser aceptados y no intentar nuevamente etiquetarse.
Los procesos de transición son totalmente singulares, cada historia y persona son únicas.
Hay un arcoíris de posibilidades que nos enseñan que vale la pena luchar por lo que sentimos que somos y por lo que nos gustaría ser, en el cual atravesamos un cambio de paradigma sexual donde estamos aprendiendo que tener vulva no nos hace mujeres y tener pene no nos hace ser hombres; que tenemos el derecho de ser distintos al de al lado; que todos valemos por lo que somos y no por lo que tenemos.
Nos vamos deconstruyendo y eso nos posibilita construir una sociedad más tolerante, justa e ilimitada.
Aceptamos las diferencias y nos enriquecemos.
Soy travesti, soy queer, soy mujer, soy hombre, soy intersex, soy trans…. SOY …Y ESE ES MI TESORO.