23/11/2020
COMUNICADO DE CIERRE DEL GRAN SUR A SUS AMIGUES
En la esquina de Boedo y Rondeau, al sur de la ciudad, hay una casa grande con ventanales que invitan entrar al sol y al barrio. La construimos desde abajo, proyectándonos tan alto como sus techos, haciendo de ese espacio nuestra trinchera. Se la habito de sueños y deseos, de lucha y organización, de arte transfeminista y cultura popular.
En su enorme salón, lleno de banderines de colores, colgamos nuestros pañuelos verdes, la wiphala, la del 26 de Julio, la del orgullo. Nos dimos millones de debates, nos besamos, nos abrazamos, lloramos y celebramos. Las compañeras de la ronda se pensaron juntas, nunca más solas. Pibis jugaron y disfrutaron de propuestas pensadas para elles. Compartimos ese espacio con otros colectivos que necesitaban un lugar para sus actividades. Docentes se encontraron para seguir repensando su quehacer, defendiendo la educación pública y popular. Talleristas compartieron sus saberes, encontrando en el Gran Sur un espacio de contención y valoración de su trabajo. Artistas ensayaron y crearon sus obras. Fue una pista de baile soñada, que nos encontró sudades bailando un sin fin de ritmos, improvisando coreos y canciones. Este año, ése amplio salón, se transformó en un ropero comunitario enorme, porque quisimos junte otres, dar respuesta al frio y a la pandemia que acechaban.
Su escenario (no escenario) se llenó de artistas autogestionades, priorizando que la escena la ocupen mujeres, lesbianas, trans travestis, marikas, no binaries, bisexuales, como sucedió en nuestro adorado ciclo “ARDE” o en el “PiBiFem –Pizza, birra y feminisimos- “ donde charlamos en torno a las producciones audiovisuales de mujeres y disidencias junto con los equipos de realización.
Su cocina albergó los aromas más ricos de la mano de nuestras compañeras. Allí cocinamos la comida para todos los encuentros plurinacionales, compartimos mates y birras, nos juntamos alrededor de su mesa para seguir pensando nuestra casa. Este año, junto al Ropero Comunitario, hicimos junto a otros colectivos y vecines, la OLLA POPULAR LA TERNURA DE LOS PUEBLOS, donde cada domingo cubrió el almuerzo de aproximadamente 200 personas, buscando no solo garantizar el derecho al alimento si no que también sea un espacio donde circule la palabra, la escucha, la contención y el refugio para quienes más lo necesitan.
En la parte de arriba de la casa, el Bachi Popular Independencia desarrolló su proyecto de educación popular para adultxs y nos encontró miles de veces compartiendo charlas, talleres y jornadas de obra y mantenimiento.
Nuestra casa que siempre se pensó abierta a la vereda y a la calle, la llenamos de música y encuentro. En cada San Jamás, nuestro festival de fin de año, la ocupamos con propuestas para todes, reivindicando la lucha, la alegría y la fiesta.
Hoy, lamentamos comunicar que ESTA CASA, DONDE VIVIMOS TODO ESTO Y MUCHO MÁS, CIERRA SUS PUERTAS. En este duro año generamos varias iniciativas para seguir sosteniéndonos: hicimos una campaña para recibir aportes económicos, vendimos comida (el famoso locrito del Gran Sur), presentamos sin fin de carpetas para subsidios de los cuales no hemos recibido ni uno. Se nos hizo imposible seguir sosteniendo los gastos y el alquiler del espacio, que son enormes.
Esto es resultado de la EMERGENCIA CULTURAL que estamos atravesando: artistas sin trabajo, espacios que cierran. DENUNCIAMOS la falta de apoyo real a los espacios de cultura independiente por parte del Estado, porque si algo puso de relieve la pandemia es la precariedad que sufre nuestro sector desde siempre: en estos años, resistimos dos clausuras, nos endeudamos para poder costear los requisitos para la habilitación, soportando trámites eternos, burocracias y persecuciones por parte del Gobierno de la Ciudad.
Nosotres pusimos nuestros cuerpos, militancia, corazones y bolsillos para sostener la casa, siempre cuidando que nadie quede afuera, con entradas gratuitas, a la gorra o precios populares. Defendiendo siempre el trabajo de les artistas, buscando que se sientan cómodes y querides.
DONDE NO ESTÁ EL ESTADO ESTAMOS NOSOTRES, generando con otres: una olla popular y ropero comunitario. Nuestra casa no cerró por la pandemia, se puso al servicio de las necesidades del pueblo porque estamos convencides de que nadie se salva solx. También de forma virtual, continuamos generando puentes entre artistas y público, con nuestros ciclos “Pandemia Cultural”, “PiBiFem”, “Corona Lip Sync” y “Habitando la imagen”, intentando acortar distancias, seguir produciendo arte, manteniendo vivo el hecho artístico, adaptándolo a formatos virtuales, únicos medios posibles en esta nueva normalidad.
Sabemos que los espacios son los proyectos que alberga y esos proyectos los motorizan personas. Esta casa, que nació de la Juana que luego fue Siembra y que construimos con muches otres de aquí y de allá, hoy cierra sus puertas. Pero nosotres seguiremos, mutando y multiplicándonos en miles de colectivos y proyectos, sosteniéndonos en las redes afectivas que supimos sembrar y cosechar, gritando bien alto que LA CULTURA ES NUESTRO DERECHO, QUE ACÁ NO SE RINDE NADIE, QUE SEGUIREMOS LUCHANDO CON ALEGRE REBELDÍA PARA TRANSFORMARLO TODO.
Nos vemos en la escena, en la calle, en la fiesta, en la lucha, siempre.