29/02/2020
No hay nada más importante que conocer el propio cuerpo. En el caso de las mujeres, saber las formas, textura y características que tienen nuestras mamas puede ayudar a la detección temprana de esta enfermedad.
Una herramienta muy útil es la autoexploración. Esta debe realizarse de 3 a 5 días después de la menstruación y, al llegar la menopausia, el mismo día todos los meses
• Un bulto nuevo en la mama o la axila (debajo del brazo).
• Aumento del grosor o hinchazón de una parte de la mama.
• Irritación o hundimientos en la piel de la mama.
• Enrojecimiento o descamación en la zona del p***n o la mama.
• Hundimiento del p***n o dolor en esa zona.
• Secreción del p***n, que no sea leche, incluso de sangre.
• Cualquier cambio en el tamaño o la forma de la mama.
• Dolor en cualquier parte de la mama.
Estos síntomas pueden tener distintas causas, por eso al encontrar una anomalía hay que consultar con médicos.
Un estilo de vida saludable disminuye la probabilidad de desarrollar esta enfermedad.
• Hacer ejercicio, aunque sea 30 minutos por día y evitar la vida sedentaria.
• Disminuir el consumo de alcohol (en comparación de las mujeres que no beben, el consumo de 1 a 2 copas al día aumenta el 15% y un 50% si la ingesta es mayor)
• Dejar de fumar. Los agentes cancerígenos del tabaco actúan directamente sobre las células mamarias que no alcanzaron la madurez, además fumar en cualquier etapa aumenta el factor de riesgo distintos tipos de cáncer.
• Los tratamientos con hormonas siempre deben ser realizados bajo la supervisión de un profesional de la salud.
Por último, es necesario aclarar que, aunque en un número menor, los hombres también pueden padecer de este tipo de cáncer.