Cayo Marcio es un soberbio general romano, perteneciente a la clase alta: los patricios.
A su regreso del combate en Corioles, el Senado pretende nombrarlo cónsul, pero su actitud arrogante y despectiva hacia la plebe lo hace impopular y, pese a los esfuerzos de su amigo, el Senador Menenio, los Tribunos consiguen su destierro.
De incógnito se dirige a casa de su acérrimo enemigo, el general volsco Aufidio.
Es aceptado y puesto a la cabeza de su ejército para vengarse de los romanos. Ante el avance e inminente ataque a Roma, sus antiguos amigos le ruegan pactar la paz, pero fracasan. Finalmente, las mujeres de Roma, con su madre Volumnia al frente, jugarán un papel decisivo en el desenlace de los acontecimientos.
Vision Estética
Luego de dos años de funciones de “El círculo de tiza caucasiano” de Bertolt Brecht, los directores se proponen encarar un nuevo proyecto con la mayor parte de ese elenco, manteniendo la estética y código de actuación brechtianos.
De la selección de textos, participaron aquellos que contenían en el centro del conflicto principal, la lucha de clases, las diferencias sociales entre patricios y plebeyos o la permanente adaptación del pueblo a la voluntad de los poderosos-gobernantes.
Una vez seleccionado Coriolano, se convocó al dramaturgo Marcelo Pitrola, para que recogiera el contenido de las discusiones del elenco acerca de la obra, de sus personajes, de la historia, de la situación política. En función de ello, se seleccionaron las escenas a representar y se añadió el personaje de una Directora Teatral que trabaja con las distintas miradas y reacciones de los actores y actrices ante la obra, mientras m***a la obra delante del espectador en términos brechtianos.
Así, el diseño de luminotecnia – a cargo de Soledad Ianni – tendrá un valor central para significar cuándo estamos ante escenas de la obra original y cuándo ante los artistas y sus conflictos acerca de la obra. Código aparte para las canciones.
También el espacio escénico – diseñado y realizado por Eduardo Spindola –juega un valor fundamental, permitiendo jugar con un “adentro” y un “afuera” del espacio escénico a la vista del espectador, quien tendrá siempre – bajo la mirada brechtiana – conciencia de que está en un teatro.
El vestuario conceptual – a cargo de Paula Molina - se concibe, desde el aspecto funcional, como capas que permitan alternar entre el de los artistas y el de los personajes, pudiendo cada actor o actriz representar a más de uno.
Considerada la última tragedia de Shakespeare, Coriolano es un drama histórico que concentró todo su interés en su protagonista, que enriquece el relato de Plutarco y resaltando el contraste con la multitud. Para ello se vale de elementos satíricos y del grotesco.
La composición de la música original estuvo a cargo de Pablo Flores Maini y Rodrigo Pagano, con colaboración autoral en textos de Marcelo Pitrola y María Marta Guitart (Canción de las mujeres) y variaciones de percusión.
Datos del Elenco
Dana Basso: Volumnia
Ramiro Calero: Sicinio / Espía romano
Roxana Del Greco: Virgilia / Ciudadana
Gabriel Dopchiz: Bruto / Lugarteniente volsco
Ramiro Dunogent: Espía volsco / Ciudadano
María Marta Guitart: Narradora / Valeria / Ciudadana
Ariel Levenberg: Menenio
Rodrigo Pagano: Coriolano
Julio Pallares: Cominio / Ciudadano / Soldado volsco
Edgardo Rosini: Aufidio / Ciudadano
Cristina Sallesses: Institutriz / Ciudadana