24/02/2026
Inteligencias.
La enorme diferencia entre una computadora y un ser humano es que el ser humano posee muchas inteligencias. Las inteligencias humanas crecen y evolucionan con la experiencia. Es decir que mantienen un vínculo de múltiples sentidos con el entorno. El gusto, la vista, el tacto, el olfato, el oído y ese otro sentido que tiene que ver con la percepción sensible o radar que posee nuestro cuerpo. Cuando pensamos en una máquina, debemos tener en cuenta que es solamente un gran cerebro con mucha información, pero sin experiencia. La experiencia permite la reflexión sentipensante (Galeano). Cuándo cuando un tenista tira un golpe y sale mal, se produce en esa persona una serie de reconocimientos acerca de como mejorar ese golpe erróneo e, inmediatamente, tiene que ir por el próximo golpe. Este tipo de experiencias no las tiene una máquina. Una máquina no tiene sentidos y no posee alma. Si existieran seres humanos que han perdido el alma, ésto es una elección o un daño recibido. El alma ha sido reprimida, puesta en calabozo, encarcelada, inhibida. El alma tiene que ver con la conciencia y con la responsabilidad. Una máquina no tiene conciencia y responsabilidad. Una máquina no ha sido parida. Nosotros sí. Tuvimos/ tenemos una madre que sufrió por nosotros. Esto es conciencia de haber sido paridos, aunque no tengamos fotos, recuerdos, imágenes de aquel momento. Si tenemos la suerte de tener vivos a los seres humanos que fueron testigos de ese nacimiento nuestro, tendremos anécdotas, miradas, imágenes y momentos a través de sus relatos. Ésto tampoco lo tienen las máquinas. Ni somos máquinas, ni nos sirven las máquinas. Sobre todo porque una máquina viene a ejecutar funciones que nuestro cuerpo es perfectamente capaz de llevar a cabo. Cuando nuestro cuerpo lleva a cabo acciones, evoluciona en cuanto a las acciones físicas que somos capaces de hacer. La experiencia vital desarrolla nuestras mentes y nuestro vínculo con el entorno. Vínculo (redes vinculares sensoriales), otra cosa que las máquinas no tienen, ni pueden tener.
Cuando leemos, la misma lectura nos remite a experiencias vividas y la lectura, también, nos otorga nuevas opciones a investigar.
Por todo ésto enseño Teatro, Actuación y Producción teatral. Porque el teatro me permite ser, cada día, un poco más experto en seres humanos artistas.
Gustavo Volpin.