Lapsus Cálami

Lapsus Cálami Poesía escrita a voluntad. Tal vez

Qué pasó allí, tú no te dejaste tocar, te encerraste en casa y echada sobre la cama, miraste un punto del techo y pensas...
15/11/2021

Qué pasó allí, tú no te dejaste tocar, te encerraste en casa y echada sobre la cama, miraste un punto del techo y pensaste "aquí me quedo: así". Ayer soñé estar escalando una montaña, alta, muy alta, y arriba no había nadie. Solo vistas de la ciudad, sus luces lejos, y el bullicio incompresible de la multitud ¿No sientes a veces el cuerpo como piel mu**ta, una cáscara, una puerta que, de abrirse, nos daría paso a volar? Oh, bueno, ya, se me olvidaba. Para ti todo es un deseo enorme, uno incomprendido, dices que huír solo es maravilloso mientras no huyamos, que desde las ventanas se ven las cosas mejor, alteradas o no: más reales. Quererte es firmar sentencia de muerte para un día que no llega, pero que está ahí, como amenaza de lluvia constante, un final retrasado por obras. No se vive feliz cuando la felicidad se te promete de paso ¿Que qué hacer? Por suponer, juraría en principio no tenernos miedo, osar a cruzar el frente de batalla para alejarse, darnos un abrazo sin mirar el reloj, dormir juntos al menos tres días a la semana, y despertarnos tristes los demás.

Punto y final.Me consumes, como si fuese un cigarillo entre tus labios. Aquí la droga siempre fuiste vos. No sé, cariño....
12/07/2021

Punto y final.
Me consumes, como si fuese un cigarillo entre tus labios. Aquí la droga siempre fuiste vos. No sé, cariño. Cómo y porqué en tan poco tiempo hemos podido llegar tan lejos, pero vos te alejas en una dirección distinta a la que yo me alejo. Quizá te habrás dado cuenta de que la distancia no nos hace olvidar, sino recordarnos más fuerte; con más fuerza de la que necesitamos para rompernos. Y eso es peligroso.
La distancia lo único que hace es aumentar las ganas de querer mordernos la boca al besarnos, como si así estuviéramos vengándonos de las malditas circunstancias. Pero. Pero nada de eso. Nos vimos de nuevo y fue ese el punto y final que ninguno se atrevió a escribir. Llegaste y vi irse todo lo demás. Incluso yo.
A veces, de madrugada, echo de menos que le des un sentido a mis vueltas. Como antes. Nada más. Solo espero que estés bien, o que no lo estés tanto, sin mí.

Pd: ojalá alguien me hubiera recordado que después de los puntos finales comienzan otras historias.

Suena alguna canción. Seguís pensando que la vida es como en tus películas favoritas. Quizá tengas razón. Fijate, suena ...
10/06/2021

Suena alguna canción. Seguís pensando que la vida es como en tus películas favoritas. Quizá tengas razón. Fijate, suena esa canción de fondo y vos te movés a su ritmo. Sí, podría ser una película ¿Te digo qué pienso de nosotros? Que somos unos locos tristes, que se tienen el uno al otro porque la soledad les aburre. Nos soportamos. Está bien. Es como en una película. La verdad es que no necesitamos más. Ahora te levantaste y bailas. Cerrás los ojos, te dejás llevar poseída. Yo te miro, claro. Subo el volumen de la música. Supongo que el universo seguirá existiendo allá afuera, pero a ninguno se le ocurre comprobarlo. Aquí, ahora, en esta habitación está todo lo que sabemos del mundo. Vuelvo a reproducir la canción. Voy a reproducirla en bucle, toda la noche. Como si fuese una película, la nuestra.
No necesitamos nada más.

La pesadilla de que en verdad te había perdido. Es curioso cómo funciona de bien la memoria en cuanto a guardar recuerdo...
31/05/2021

La pesadilla de que en verdad te había perdido. Es curioso cómo funciona de bien la memoria en cuanto a guardar recuerdos de mi**da. Lejos, que era tu palabra favorita. Luego ya, ponerla en práctica, fue inevitablemente una cuesta por la que acabamos cayendo. Supongo que el destino solo existe para aquellos que no tienen ninguno. El destino, en definitiva es un hijo de p**a.
Lo peor que nos sucedió es que ya no nos veíamos tan invencibles. Cuando dos se encuentran grietas de esa forma, solo queda esperar que la demolición se retrase lo máximo posible. Pero también resultó inevitable el no poder sostenernos, el no ser capaces de alargar lo bonito hasta convertirlo en parte de algo más grande. Todo envejece, se rompe, termina por no existir un día.

Me he cambiado de habitación, ahora duermo más cerca de la salida, por si acaso llega la noche me apetece salir, rondar ...
23/05/2021

Me he cambiado de habitación, ahora duermo más cerca de la salida, por si acaso llega la noche me apetece salir, rondar las calles, mirar la luna un momento y después otro rato más, como un gato. Tu voz a través del espacio es lluvia desde el cielo y en mis oídos, ya una vez dentro, he de cerrar los ojos y tratar de mantener la compostura. Entiendo tantas cosas, que hubiese preferido llegar tarde e imaginarlo todo salido de mi cabeza. Por ejemplo, ver tu boca, tus labios como interruptores de un deseo inexplicable y tu garganta, más abajo, un sinfín de motivos. Tienes cuerpo de selva, y enraizado en ti crece fuerte el futuro, como un tajy que busca el sol alto. Luego al agarrarme de la mano, nuestras palmas juntas, orgullosas y entregadas prometen hacernos uno, en dos cuerpos distintos; seremos entonces ríos que terminan convertidos en mar u océano. Y ahora estoy más cerca de la salida, por si acaso tarde, al mirar por el cristal el paisaje, y el festival de luces y sus sombras, me apetece invitarte a pasear.

Cuando no tienes nada, no tienes nada que perder. Yo lo he terminado perdiendo todo. Podría volver, tomar otras decision...
02/04/2021

Cuando no tienes nada, no tienes nada que perder. Yo lo he terminado perdiendo todo. Podría volver, tomar otras decisiones, tal vez no las correctas, pero sí otras. Pero no puedo. Lo malo de vivir sin conocerte es cuando te miras al espejo. Ahora estoy aquí y soy quien sea, sin saber porqué o cómo. Hay ciertas grietas que le salen a uno, ciertos golpes que dejan marca, y la marca permanece siempre. Ni siquiera recuerdo el golpe, pero miro la marca, mis cicatrices: soy yo. «Sonríe», me digo. Es inútil intentarlo. Empezaría en otro lugar, lejos de aquí, donde ignorasen que existo. Ahí podría ser quien quisiera, podría conocerme, podría tomar nuevas decisiones, ya no correctas, sino nuevas. Me miraría al espejo e incluso llegaría a sonreír. Pero otro lugar lejos de aquí es exactamente otro lugar lejos de todo esto. Y hace años que no puedo mover las cosas (ni moverme yo). Años de echar raíces y que se agarren de donde no soy. La herida es profunda. Y lo malo de quienes andan heridos es que no son suyos, si no de las circunstancias. Las p**as circunstancias.

Le hubiese dicho que no cruce esa puerta, pero fue tarde. Me enteré con una llamada: el amor se había ido. Se fue a Parí...
16/03/2021

Le hubiese dicho que no cruce esa puerta, pero fue tarde. Me enteré con una llamada: el amor se había ido. Se fue a París una semana entera, romántico dijeron, no sé con quién, yo no estuve.
Jamás pude ver su cabello bajo el arco iris un sábado, ni sus ojos tras el humo del café. Un día de mucha lluvia estuve a punto de besarla, creí que si me veía totalmente empapado tal vez se quedara conmigo. He oído su canción tantas veces, que ahora la escucho en cualquier lugar.
He madrugado para venir al bar y decirle al de la barra que estoy solo, que cuando suena el despertador sigue siendo de noche.
Juro que ante el altar, tu boca, creí en Dios y asomado aquella noche a tu clítoris, recé todo lo que sabía. «Que no se acaben jamás las oraciones», pensé. El cielo fue mirar el techo juntos, y no sentir deseos de ponernos a cocinar de madrugada. Pero no queda nada de eso. Me sorprendo buscando escondite bajo un abrazo, conjurando el amor como una deuda. Llevo sin fumar una semana (o una vida), y solo me ha servido para entender que tú no tuviste la culpa.

Ojalá pudiese cruzar el mundo entero. No sé a dónde iría, pero creo que entonces, si pudiese poner suficiente tierra de ...
01/03/2021

Ojalá pudiese cruzar el mundo entero. No sé a dónde iría, pero creo que entonces, si pudiese poner suficiente tierra de por medio, mis miedos no serían tan grandes. Y, definitivamente: mis miedos no serían un problema. Lo que sucede es que no voy a cruzar el mundo, ni siquiera estoy seguro de que vaya a salir de mi habitación esta noche.
¿A dónde iría? Puedo irme, no mirar atrás, fingir que no necesito volver nunca. Es tan estúpido como imposible eso de mentirse a uno mismo. Pero, si yo no puedo ¿Por qué no cruza el mundo entero hasta mí? ¿Por qué no me lo trae alguien? ¿Quién dice que mañana no me lo pueda encontrar en alguna calle de esta ciudad algo entristecida? Es más probable eso que el que me crezcan alas. Y si me lo encontrase, si pudiese tener el mundo en mis brazos, entre mis miedos y yo habría una persona, y estos ya no serían tan grandes. Definitivamente, tampoco serían un problema.

He visto tras la ventana un borrón en el cielo y recordé desear tu beso después de la comida, como unas medialunas con e...
28/01/2021

He visto tras la ventana un borrón en el cielo y recordé desear tu beso después de la comida, como unas medialunas con el café. Las primeras arrugas llegan: la vida, y no hay abrazo ni infancia que dure tanto. En aquella saliva probamos la menta y bailamos blues hasta el amanecer. Ponme otra cerveza y anima el fuego, abriremos la pizza y hablaremos sin parar hasta que estemos cerca. Tu piel es sol y café, hueles a humo y el sabor de tu boca lo guardo como un secreto. "Solo viviremos esta noche una vez". Se nos ha quedado pequeña la cama y las promesas dieron el sí esa noche, crecimos y como tus jeans favoritos, se nos quedó corto y roto el camino ¿Dónde estás? De la misma forma que el agua, nos sumergimos un tiempo, y bailamos sí, bailamos blues hasta que el sol salió del horizonte.

Imagínalo. Nos ponemos borrachos una noche. Tú me acercas a casa. Imagínalo. Prefieres entrar a tomarte la última. Eso y...
21/01/2021

Imagínalo. Nos ponemos borrachos una noche. Tú me acercas a casa. Imagínalo. Prefieres entrar a tomarte la última. Eso ya sugiere cosas. Pero s**o dos cervezas, nos tumbamos al lado de la piscina, miramos el cielo y las p**as estrellas. Hay tantas… las miramos. Las p**as estrellas. Y dices «¿Por qué no hacer cosas que querremos haber hecho mañana». Entonces me besas. Nos besamos. Ambos hemos cerrados los ojos, claro. Solo existen nuestros labios, nuestras bocas: el deseo. El nuestro. Besándonos ha desaparecido el mundo alrededor. Arriba seguirán las p**as estrellas, pero mejor, y tampoco importa. Mientras te beso y rodeo tu cuerpo, las galaxias se confunden. Ya no estamos donde, sino cuando. Aquí, ahora, en un beso. Bajo estas p**as estrellas.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Recuerdo entonces, alrededor: la gente, los autos, la ciudad, como un monstruo abalanzán...
05/01/2021

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Recuerdo entonces, alrededor: la gente, los autos, la ciudad, como un monstruo abalanzándose sobre nosotros. Ya no sé explicar cómo me siento. Ni siquiera sé cómo me siento. Y cuando trato de entenderme, es como si saltara desde una gran altura, hacia la nada que se extiende bajo mis pies, infinita y negra, desesperanzadora y fría ¿Qué nos hemos hecho? ¿Cuánto tiempo nos queda de vida? Mi interior es un concierto dedicado a las carencias, a las tristezas, a la esperanza sucia que le queda a uno cuando ya no tiene nada ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?, dime. Nos miramos a los ojos como pidiendo auxilio a gritos, y nos resignamos a confundirnos con el paisaje, a tomar los vuelos a tiempo, a pedirnos otra cerveza más, ya nada nos importa tanto ¿Qué nos ha pasado? ¿Por qué quisiera abrazarte con todas mis fuerzas y que tras ese abrazo dejase de existir todo lo que conocemos? Pero no te abrazo, te miro a los ojos: nos miramos, deseando que sucedan cosas que nos cambien la vida. Pero no ocurren. Es otro día de esos, supongo.

¿Qué hacemos ahora? ¿Ya te marchas? Sí, ya se ha ido. Ojalá pudiera hacer una fotografía de este momento, para después r...
30/10/2020

¿Qué hacemos ahora? ¿Ya te marchas? Sí, ya se ha ido. Ojalá pudiera hacer una fotografía de este momento, para después romperla en cien mil pedazos. Las despedidas son monstruos —decías—, con los que, tarde o temprano, deberemos aprender a convivir. Dónde ha quedado la ilusión: en el principio. Al principio nadie hablaba de los finales. Éramos tú y yo, y un brillo precioso en la mirada. Pero te has ido. Te subes al auto, enciendes las luces, la noche me parece más oscura ahora; supongo que el in****no debe de sonar como un motor al arrancarse. Qué mi**da puedo hacer ¿Llegar a casa y escribirte un mensaje, disculparme y desear que la mañana de mañana no sea el primer día de otra historia? No tengo ni p**a idea. Ahora que te has ido miro alrededor, y alrededor ya solo quedan caminos que vuelven.

Dirección

Buenos Aires

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Lapsus Cálami publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir

Categoría