Es un nombre japonés que significa "cultivo de la vida"
Es el centro de la vitalidad. Osho propone la respiración desde el Hara porque "Es muy esencial tener un centro; de otra manera uno se siente fragmentado, entonces uno no está integrado. No es más que un rompecabezas, muchos fragmentos y no una gestalt, no un todo. Es un mal asunto, porque sin un centro, una persona puede demandar pero no puede amar. Sin un centro tú puedes seguir haciendo cosas rutinarias en tu vida, pero no puedes ser creativo. Vivirás al mínimo. El máximo no será posible para ti. Sólo al centrarse vive uno al máximo, en el cenit, en la cumbre, en el clímax, y ésa es la única forma de vivir la vida de verdad." En un nivel más amplio podemos decir que esto mismo es lo que experimentamos cuando nos abocamos a una tarea que nos apasiona, que nos revitaliza, que nos atrae tanto que podemos concentrarnos en ella perdiendo la noción del tiempo y el espacio. Ya sea alfarería, yoga o escuchar una charla que nos fascina…
Por eso el nombre HARA, porque se trata de un espacio donde las personas podrán conectar con esas actividades que aman, que expanden su creatividad y pueden disfrutar al máximo!