30/12/2019
Llegó el fin de año, y con él, el momento de agradecer esta experiencia maravillosa de Arte y Transformación Social, que nos llevó a recorrer infancias y pueblos bellísimos, entre sonrisas y mates, amistades y valijas repletas de cuentos para narrar y colores para pintar.
Gracias al Fondo Nacional de las Artes, por elegir nuestro proyecto, y apoyarlo para que sea un sueño cumplido.
Gracias a las niñas y niños que participaron con tanta expectativa, observando, leyendo, creando y sobre todo, disfrutando de las obras y talleres. Gracias a sus familias por acompañar y compartir con tanto amor.
En Pardo: gracias a la comunidad de la Escuela 13, Juan Bautista Bioy, a María Ignacia Loustau y Sabathié, Directoras a lo largo del año, a Fabiana Marcela Coda, maestra todo terreno, y Juan Manuel Damperat por acercarnos a la comunidad compartiendo cada visita y creando lazos. Gracias por captar el concepto del proyecto y trabajar desde Abril y hasta fin de año con la temática de Kamishibai, presentando una muestra en La Feria del Libro Rural, a la que generosamente nos convocaron para seguir compartiendo. Encontrarnos allí con tantas obras, trabajos, entrega, tantas diferentes maneras de narrar y transmitir, fué para nosotras una sorpresa soñada, que nos llenó de satisfacción y alegría. Gracias por eso!, y por las tortas y tartas y aromas, la recorrida en Yamay Turismo Responsable y el paso por Las Flores. Fueron viajes de inicio y de cierre, muy importantes para el proyecto, que nos hicieron creer y crecer.
En D´Orbigny: gracias Karina Graff, Directora modelo de la Escuela 23, siempre activa, predispuesta y positiva, generadora de lazos comunitarios, abriendo puertas y proyectos para sus alumnas y alumnos y para quien guste acercarse. Hermosa y querida mujer. Fué inolvidable, entre chacareras y regalos, entre risas y amistad.
Gracias Javier Graff, por recibirnos en WeimannHaus, Julieta Colonella, por acercarse y difundir nuestra visita, y Tito Cimarosti, por acompañar y dar un abrazo.
La experiencia en D´Orbigny fué emocionante y la llevaremos siempre en nuestros corazones. Gracias!
En Dufaur: Gracias a la comunidad de la Escuela 9, Juan Bautista Alberdi, a su hermosa Directora, Anabela Beatriz Cleppe, a Marisol Cleppe, gran compañera de las movidas culturales, al Grupo de Turismo Rural ¨Raíces de Campo¨, por ofrecernos su recorrida histórica por el pueblo, con las actuaciones de los propios pobladores, en cada lugar simbólico. Una propuesta distinta y creativa, recomendable para cualquier turista que disfrute de paisajes y gente maravillosa. A Marina Monje, por crear equipazos, a Sergio Molina por recibirnos en su ¨Puesto el 17¨, Liliana Oustry y Gerardo Mario Bras por el día en ¨El Balcón del Arroyo¨, entre picadas y vaquitas, con una paisaje y sabores únicos, y a los queridos Ana Fernandez Chaves y Jorge Coudet, por hospedarnos en ¨La Querencia¨, por los paseos y desayunos, por las anécdotas, por las artesanías de Maipu Mapu y por compartir haciendonos sentir en familia.
Gracias Daniela Veiga Kiki La Bruja del Aire por las ilustraciones para Caperucita, y gracias Eduardo Spindola por crear los tres pequeños teatros de madera, obras de arte, que se transformaban en tesoro al obsequiarlas.
Gracias Leandro Vesco por allanar nuestros caminos, por tu predisposición y generosidad con nuestro proyecto y por tu inmenso amor hacia los pequeños pueblos. Gracias Proyecto Pulperia, por mostrarnos posibles destinos y la importancia de llevar a cabo gestiones culturales en la infancia en estos hermosos lugares.
Cuando hay tantas personas fluyendo juntas, cuando la alegría de encontrarse flota en el aire, todo es bello y transformador. Hemos sido felices. Ha sido un gran trabajo y aprendimos en cada camino.
Gracias por recibirnos, guiarnos y apoyarnos. Gracias por compartir este sueño que se hizo realidad. Feliz 2020!!!
Que se venga lo mejor, y mucho más!!
Soledad y Vera.