04/08/2026
Hoy les quiero contar una experiencia que viví en un local de Frávega, en CABA, y que sinceramente me dejó un sabor muy amargo.
Había comprado unas hueveras por la página y fui a retirarlas.
Llevaba la **tarjeta física** con la que hice la compra, pero no el **DNI físico**. Sí tenía Mi Argentina para mostrar el DNI digital, pero dentro del local no tenía señal y la aplicación no abría.
Entiendo que existan protocolos de seguridad. Lo que no entiendo es la forma de tratar a un cliente.
Ni la persona que me atendió en despacho ni el supervisor tuvieron la mínima intención de ayudarme a encontrar una solución. Todo fue un “no se puede”.
Entonces pregunté:
—¿Y cómo hago para cancelar la compra?
La respuesta fue:
**—Por la página.**
Así, sin más.
Me sorprendió muchísimo la indiferencia. Ni una alternativa, ni una sugerencia, ni el más mínimo interés por resolver el problema o conservar a un cliente.
Después escuchamos que las ventas están difíciles, que el consumo bajó... pero la atención al cliente también forma parte de la experiencia de compra.
No esperaba que rompieran las reglas. Esperaba empatía, predisposición y ganas de ayudar.
Porque una buena atención muchas veces vale más que cualquier promoción.
¿Les pasó alguna vez algo parecido? Los leo. 👇