30/03/2020
En 1987, Carlos Jáuregui publica “La homosexualidad en Argentina” donde otorga una cifra icónica para presentificar a los desaparecidos homosexuales víctimas del terrorismo de estado: “No los conocimos, nos los conoceremos jamás. Son solamente cuatrocientos de los treinta mil gritos de justicia que laten en nuestro corazón”, escribía.
Los 400
Desde 1930 (y siguieron hasta mediados de los ’90), los edictos que hablaban de sexualidades “inmorales” validaron la persecución y el abuso de las fuerzas represivas. ¿Cuántos de los 30.000 tenían sexualidades disidentes como para armar una cifra veraz? No lo sabemos. Pero tenemos un testimonio del libro publicado en 1987 por Carlos Jáuregui (La homosexualidad en la Argentina, editorial Tarso) donde el fundador de la CHA cuenta que el rabino Marshal Meyer, miembro de la Comisión Nacional de los Desaparecidos, le aseguró que unos 400 homosexuales figuraban en una lista de la dictadura. También lo repite en una entrevista publicada por la revista NX en marzo de 1996: “La Comisión había detectado en su nómina de diez mil personas desaparecidas a 400 homosexuales. No habían desaparecido por esa condición, pero el tratamiento recibido, afirmaba el rabino, había sido especialmente sá**co y violento, como el de los detenidos judíos”. “El régimen genocida encabezado por Videla, Massera y Agosti tuvo especial ensañamiento con el colectivo lgbt y aplicó las más terribles técnicas de tortura y vejación, en especial con las personas trans (travestis, transexuales, transgéneros). Hoy, a 43 años de aquel terrible momento, nuestro país avanza positivamente en la construcción de una democracia que amplía derechos, reconoce libertades y restituye dignidad a sus ciudadanas y ciudadanos”, dijo la Federación Argentina lgbt, que marchó con sus más de 60 organizaciones en todo el país junto a los organismos de derechos humanos.
Fuente página 12
Las disidencias políticas seguimos diciendo
Basta de persecución política
Basta de
Al calabozo no volvemos más