24/09/2026
¿Cómo está eso de que Rusia estuvo buscando gigantes en Afganistán? La historia cuenta que la Unión Soviética habría tenido programas dedicados a investigar fenómenos paranormales y hechos que supuestamente escapaban de la explicación convencional, algunos de ellos relacionados con organismos de inteligencia. Durante la guerra de Afganistán, iniciada en 1979, las tropas soviéticas combatieron en una región llena de montañas, túneles y sistemas de cuevas difíciles de explorar. Y aquí comienza lo extraño, porque existe un relato según el cual, en 1986, una patrulla soviética habría entrado en una zona de cuevas de Nuristán y, después de internarse en ellas, habría dejado de comunicarse. Algunas versiones incluso hablan de una última transmisión extremadamente breve en la que uno de los soldados habría pronunciado una palabra relacionada con la altura antes de que se perdiera el contacto. Años después apareció otra historia todavía más sorprendente, esta vez atribuida a soldados estadounidenses que habrían estado operando en Afganistán. Según el relato, una patrulla habría desaparecido mientras recorría una zona montañosa cercana a Kandahar y un equipo especial habría sido enviado para encontrarla. Cuando llegaron a una cueva, supuestamente encontraron parte del equipo abandonado y, desde la oscuridad, habría aparecido una criatura humanoide gigantesca, de aproximadamente cinco o seis metros de altura, con cabello y barba rojizos y seis dedos. Según esta versión, la criatura habría atacado a los soldados y estos habrían abierto fuego durante varios segundos hasta conseguir derribarla. Después, siempre de acuerdo con el relato, un helicóptero habría llegado para transportar el cuerpo a una instalación militar. No existe evidencia pública verificable que confirme que este enfrentamiento ocurrió realmente, pero la historia se volvió conocida en internet como el relato del “gigante de Kandahar”. Lo más llamativo es que quienes cuentan esta historia intentan relacionarla con Nuristán, una región conocida por su diversidad cultural y genética. Algunas fuentes históricas y estudios describen que entre los nuristaníes pueden encontrarse personas con cabello rubio o rojizo y ojos azules o verdes, aunque estas características no representan a toda la población. Además, investigaciones genéticas sobre poblaciones del Hindu Kush, como los kalash del vecino Pakistán, muestran una historia poblacional particular y un importante aislamiento genético, aunque eso no constituye evidencia de una raza de gigantes. Pero la leyenda va todavía más lejos, porque existen relatos populares que hablan desde hace siglos de seres gigantescos y habitantes de las montañas que vivirían en cuevas. Al juntar estas historias con la presencia de tropas soviéticas y estadounidenses en Afganistán, algunas personas han construido una teoría mucho más grande: que ambos ejércitos pudieron haber encontrado algo que no querían revelar. La pregunta entonces es inevitable: ¿realmente hubo una criatura desconocida en las montañas de Afganistán o estamos ante una leyenda moderna que fue creciendo con el tiempo? Y si aquellas historias sobre gigantes fueran solo mitos, ¿por qué siguen apareciendo relatos tan parecidos relacionados con las mismas montañas? Hasta ahora, la existencia de esos gigantes no ha sido demostrada con evidencia verificable, pero la historia continúa alimentando una de las leyendas más extrañas surgidas de la guerra de Afganistán.