05/04/2023
Hoy tuve la oportunidad de fotografiar un viacrucis, y este en particular despertó una mirada peculiar.
En medio de las estaciones comunes que se contemplan, en un punto dentro de las caídas de Jesús, los niños fueron parte de una escena que fue conmovedora y muy interpelante.
En medio del dolor, el sufrimiento, la tristeza, los golpes y gritos (cómo se ve en las imágenes) un niño se acerca a Jesús respondiendo al llamado del narrador que dice: ‘los niños ayudan a Jesús a levantarse’… junto a este pequeño, salieron al paso otros tantos que no sólo ayudaron a Jesús a levantarse, sino que quisieron también llevar la cruz junto a él.
Y fue allí cuando me pregunté - en medio de todo - cuan capaz y diligente podría ser yo para responder a las cosas que Jesús necesita de mi… a esas cosas que me quizá me pide. Cuan capaz soy de ir más allá en medio de lo que se me solicita, en aquello de pagar ‘bien por mal’… ir más allá de solo ‘ayudarle a pararse’ e ir con él también cargando la cruz…cuan capaz, cuan dispuesto.
Quiero ser como esos niños, que sin titubear salieron a su encuentro, y anduvieron con él sin soltar la cruz.