09/03/2026
Cuando las aguas comienzan a subir, es fácil sentir miedo y pensar que estamos solos. Pero incluso en medio de la tormenta, Dios sigue estando presente.
Hay momentos en los que no podemos controlar lo que sucede a nuestro alrededor, pero sí podemos decidir en quién ponemos nuestra confianza.
Tú que estás leyendo esto desde tu teléfono, quizás estés pasando por una situación que nadie conoce. Tal vez estés preocupado por tu familia, por tu futuro, por tus problemas o por algo que llevas tiempo tratando de resolver.
No tienes que cargarlo todo tú solo.
La Biblia nos recuerda que Dios es nuestro refugio y nuestra fortaleza, nuestro pronto auxilio en las dificultades.
Cuando sientas que todo se está derrumbando, ora. Cuando no encuentres respuestas, busca a Dios. Y cuando sientas que ya no puedes más, recuerda que todavía tienes un lugar donde refugiarte.
Porque la tormenta puede ser grande, pero Dios sigue siendo más grande que cualquier tormenta.
🙏 Si Dios ha estado contigo en tus momentos difíciles, detente un momento y dile: “Gracias, Señor, por nunca abandonarme”.
¿Confías en Dios incluso cuando las aguas de la vida comienzan a rodearte?