08/19/2026
Un día como hoy de 1988, fue asesinada la estudiante nicaragüense Margarita Selva.
𝙋𝙤𝙧 𝙃𝙖𝙧𝙡𝙚𝙮 𝙀𝙯𝙚𝙡
Margarita Selva, una estudiante de 15 años perdió la vida de ocho disparos sentada en su pupitre. Los motivos, pasionales.
Margarita Selva Hernández nació en 1973 en el municipio de Diriá, de la ciudad de Granada, Nicaragua. Hija de Hernán Selva y Yadira Hernández.
Margarita era de condición humilde, inició sus estudios secundarios en el Instituto Mario Narváez, se llevaba bien con sus compañeros y era una excelente alumna.
En la mañana del 17 de agosto de 1988, Margarita realizó una prueba de zoología con la maestra Carolina Echaverri, al terminarla sus compañeros salieron, a los minutos se presentó al aula Rosa Esther Fernández, quien pidió hablar con Margarita, cuando la maestra Carolina salió en busca de la directora, escuchó unas detonaciones, al regresar al salón, vio en un charco de sangre a Margarita. Rosa le había disparado a quemarropa.
Después de cometer el crimen, Rosa se subió a su Volkswagen y se aparcó en la estación de policía cercana al instituto, se entregó y dijo: ¡Acabo de matar a una mujer! Fue detenida en el instante y la noticia se propagó por todo el municipio causando conmoción, cita el Diario Hoy en su reportaje "La mujer que mató por celos a una quinceañera en el Instituto de Diriá en 1988".
Según declaraciones de Rosa, al llegar al aula, Margarita le ofreció un asiento, cuando ella le contestó que no llegaba a hablar con ella, y sin decir nada, se levantó la blusa sacó el arma calibre 22 y le propinó ocho tiros, causándole la muerte inmediata.
Las razones eran pasionales, pues la joven Margarita sostenía una relación con la pareja de Rosa, Roberto Rivas Guatemala (de 30 años), con quien procreó dos hijos. Roberto y Rosa eran vecinos y amigos de la familia de Margarita, por lo que Roberto empezó a enamorar a la adolescente, dando inicio a una relación a escondidas, que posteriormente llegó a oídos de Rosa, quien declaró haber sido la burla en el barrio, señala el periodista y escritor Anuar Hassan (1942–2025) en su libro "Grandes crímenes del siglo XX en Nicaragua".
Un mes antes de su as*****to, Margarita se había ido por siete días con Roberto al municipio de Jinotepe, y el mismo día del crimen Rosa sostuvo una discusión con él, porque supuestamente pasó viéndola en el colegio y le advirtió que la dejara.
Los padres de Margarita estaban atónitos, también se le llamó a Roberto, quien afirmó haber estado en el mecánico a la hora del crimen. También declaró que Rosa sufría de inestabilidad mental y que el 10 de agosto le disparó dos veces en un arranque de furia. Roberto se justificó expresando al Barricada que en Nicaragua era normal que un hombre tuviera de una a tres mujeres.
A inicios de 1989 Rosa fue declarada culpable y condenada a 15 años de prisión en la cárcel de Granada, en su declaración a Barricada expresó sentirse arrepentida, que no quería matarla, tan solo asustarla, pero de acuerdo a una nota del Diario La Prensa, Rosa no estuvo mucho tiempo detenida, quedó en libertad y se estableció de por vida en su lugar natal, Diriomo.
En el aula donde se dio la tragedia, compañeros de Margarita montaron un altar con su fotografía. Tardaron meses para que el instituto reanudara las clases.
Margarita fue sepultada en el Cementerio Municipal de Diriá, donde la población le dio el último adiós.
Su caso es considerado uno de los crímenes mas atroces ocurridos en el municipio de Diriá.