23/09/2025
23 DE SEPTIEMBRE | San Pio de Pietrelcina, nacido como Francesco Forgione le fue dado el nombre de Pío al ingresar en la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos.
Hijo de Grazio Orazio Mario Forgione y Maria Giuseppa di Nunzio, familia humilde, pero trabajadora y muy devota. El 6 de enero de 1903, con 15 años, fue aceptado como novicio en el convento de Morcone. El 22 de enero de 1904 terminó su noviciado y pronunció sus votos temporales.El 25 de enero de ese mismo año se trasladó al convento de Sant’Elía para continuar con sus estudios. En este convento sucede su primera bilocación asistiendo al nacimiento de Giovanna Rizzani, hija de un conocido masón y futura hija espiritual suya, nacida en Udine, Venecia, lejos de donde físicamente se encontraba el padre Pío en ese momento.
En noviembre de 1908 recibió las órdenes menores (portero, lector, exorcista, acólito) y luego el subdiaconado. Toda esta época fue para él de mucha oración y estudio.El 10 de agosto de 1910 fue consagrado sacerdote en la catedral de Benevento. Pero permaneció con su familia hasta 1916 por motivos de salud. Allí en su pueblo natal dijo haber recibido los estigmas.
El 5 de mayo de 1956 inauguró el hospital al que él mismo se refirió como «su obra más grande aquí en la Tierra». En 1957 el papa Pío XII le concedió la dispensa de su voto de pobreza, para que él mismo pudiera supervisar su proyecto. Sin embargo, en 1959, periódicos y semanarios empezaron a publicar informaciones acerca de la administración que el padre Pío hacía de la Casa Alivio del Sufrimiento, acusándolo de apropiación indebida de fondos. En Italia, la izquierda lo había bautizado «el monje más rico del mundo».
Después de varias investigaciones conducidas por la Curia Romana, se le quitó la administración del hospital. A sus seguidores se les recomendó no asistir a sus misas ni confesarse con él. Pero estos se negaron a seguir las recomendaciones.
El 23 de septiembre de 1968, el padre Pío falleció a los 81 años. Su funeral fue tan multitudinario que hubo que esperar cuatro días para que la multitud de personas pasara a despedirse. Se calcula que hubo más de 100 000 participantes en el entierro.