22/03/2026
En el marco del día mundial de la poesía, les presentamos un poema de la escritora chalateca Esmeralda Monge.
Mi dulce tempestad
Bajo un cielo de sombras encendidas,
tu aliento cae, lluvia sobre mí;
y el mar suspira en olas contenidas
cuando tu roce empieza a descubrir.
Se inclina el firmamento en nuestras vidas,
como si el mundo ardiera solo aquí;
y en cada gota laten las heridas
de un deseo que insiste en persistir.
La noche es mar, y en ti naufraga el alma,
tu voz reluce, trueno en la pasión,
y el cielo tiembla al ritmo de tu calma,
como si invocara nuestra unión.
Y entonces llueve… lento… inevitable,
sobre la piel que aprende a estremecer;
tu fuego oculto, dulce e indomable,
se vuelve océano imposible de contener.
Tu mirada —relámpago encendido—
rompe el silencio, hiere sin piedad;
y en ese instante, todo lo prohibido
se vuelve pulso, carne y tempestad.
No hay tregua ya: el cielo se desploma,
el mar se agita dentro del latir,
y cada gota en tu calor asoma
como un secreto a punto de existir.
Silente, sí… pero feroz y honda,
tu cercanía arrastra mi razón;
eres la lluvia que mi pecho inunda
y desordena toda contención.
Y así, entre sombras, agua y cielo abierto,
ardemos sin palabras, sin control…
como dos mundos que, al rozar lo incierto,
se vuelven tormenta… y luego sol.
Esmeralda Monge/Mapache del valle
21/03/26