11/05/2026
Dada la ocasión, recordé a una mujer especial en el Antiguo Testamento, en el libro de los Jueces, llamada Debora, cuyo nombre significa abeja, una mujer profetiza, jueza, guerrera, escritora, esposa, gobernadora, poetisa, y párele de contar, pero lo más sobresaliente es que fue una figura maternal para Israel, wow!! que impactante mujer, su contexto era de mucho temor por la constante opresión que el pueblo sufría "hasta que yo Debora me levanté como madre en Israel", 5:7, aún los guerreros habían desaparecido, vemos que el valor no tiene genero, esto es lo que Dios nos ha dado, espíritu de poder, de amor y de dominio propio, no un espíritu de cobardía. Solo hay que darle el uso adecuado, en beneficio de nuestra familia y de nuestra sociedad, pues al ser madres no solo biológicas sino madres espirituales estamos colaborando con una sociedad que vive en constante opresión y en constante temor, criemos hijos valientes, pues todo les trasmitimos, busquemos que sean seguros, sin temor, hijos con su autoestima bien puesta donde debe de estar, enseñemos lo principal que es la fe en Dios. Debora es un ejemplo de valor y del verdadero amor que nos lleva a la acción, esta mujer salió a la guerra y salió como estratega militar, creo que definitivamente no fué en sus fuerzas porque como seres humanos, en ocasiones no son suficientes, fue en el nombre del Dios de Israel, el mismo que vive hoy y nunca cambiará, sigamos adelante con valor, como madres de multitudes en el nombre de Jesús!
Graciela Rivera.
2013