Una historia que comenzó hace mucho tiempo...
Recordando al primer maestro:
Don Víctor Ocampo (1926-1985), quien volvió en 1956 al Paraguay después de doce años de residencia en Buenos Aires, donde realizó estudios de dibujo y pintura con Fiorabanti, Bigatti, Torres Rebello, y Raquel Fornel. Obtuvo el título de profesor de dibujo y pintura decorativa en la Escuela de Bellas Artes “Prilidiano Pu
eyrredón”. Hoy, como en aquellos lejanos años de la década de los 70, han vuelto las tardes de sábados dedicadas a pintar. Sin embargo, el largo camino de la búsqueda de la expresión nació con los largos ratos de la niñez, aún antes de la escuela, donde los verdaderos protagonistas fueron aquellos lapicitos de madera de las cajitas de 6 colores y los sacapuntas…
Al querido Profesor, por sus comentarios y permanente estímulo:
Harmodio César Soler Méndez, nació en Asunción el 27 de Abril de 1923, es hijo de don Ignacio Núñez Soler. De familia de pintores, dedicado a la docencia en Bellas Artes y otros centros educativos, se desempeñó como coordinador de disciplina del Colegio Experimental Paraguay-Brasil. A Gilberto Padrón, por su vocación pictórica:
Trabajó como asistente en el taller de pintura paisajista del pintor Loris Barey y asistió al Taller Libre de Pintura de la Escuela de Artes Plásticas Cristobal Rojas de Caracas; allí toma contacto con el pintor muralista Gabriel Bracho, con quien cultiva una larga amistad. Profesor de Historia del Arte y de Educación Artística en el liceo San Martín de Caracas. Realizó estudios de Historia del Arte y Museología en L’Ecole du Louvre; Restauración de Pintura de Caballete en el Atelier de Restauration Renato Vassallo; y Restauración y Conservación de Arte y Objetos Arqueológicos en l’Université de Paris/Panthéon-Sorbonne. A su regreso en Venezuela ocupa el cargo de Museólogo II en el Museo Histórico Militar de Venezuela.