06/05/2026
El Picu…
Piculín no fue mi amigo y probablemente no me conocía por mi nombre. Pero en la Calle León de Cayey, Picu era mi vecino gigante, al que a veces, a mis 5 años, le tenía miedo por su tamaño. Buen amigo de mi madrina Magaly, Picu gozaba de “molestarme” conduciendo su carrito de control remoto hasta la marquesina de mi casa, desde donde lo veía… pero de lejitos.
Ahí empezó una relación que yo creía especial, pero que pronto descubrí que era nacional. Este era mi Picu. Mi pana. Mi estrella del basket. Mi representante nacional. La razón por la que mi número favorito era el 4.
Las hazañas de Piculín en la cancha son inigualables. Viviendo en Oregón, les confirmo que la gente aquí aún lo recuerda de su etapa universitaria en OSU. Lo que hizo en San German y Santurce fue tremendo. Pero lo que hizo por esta patria a nivel internacional es simplemente extraordinario.
Picu nos hizo sentir ‘boricuas’ como muy pocas personas nos han hecho sentir en toda nuestra historia. Picu cargó nuestra Patria como pocos.
La historia de Picu no es de rebotes y canastos, es de identidad nacional y orgullo! 🇵🇷
Y estoy sumamente orgulloso de haber sido vecino, fan y compatriota de José Ortiz Rijos!
- Diego Conde