25/05/2026
La Rosacruz Hermética, Alquímica Y Cabalística O Enciclopédica.
Así llamada la gran cantidad de información que contiene.
Creada hacia 1888, esta Rosacruz hermética reúne, no sólo los tres grandes principios alquímicos y los “siete planetas” de la Tradición, sino también los cuatro elementos (fuego, aire, agua y tierra). Su particularidad es integrar en su centro una Rosa Cruz más pequeña, colocada en medio de una rosa cuyos veintidós pétalos se señalan cada uno de una letra del alfabeto hebraico. Generalmente, el conjunto simboliza los vínculos materiales y espirituales que existen entre el microcosmos (la pequeña Rosa Cruz) y el macrocosmos (la gran Rosacruz), es decir entre el hombre y la Creación.
En primera instancia podemos ver que este notable símbolo compuesto tiene una pequeña Rosa Cruz en el centro con sus colores tradicionales, es decir, la Rosa de 5 pétalos es roja y la Cruz dorada dentro de un círculo blanco y con una Cruz de San Andrés verde detrás de ella. Esta Rosa Cruz Microcósmica está en el centro de la Rosa Cruz Macrocósmica sugiriendo que el hombre está en el corazón mismo de Dios, es decir, se pone en armonía con las fuerzas cósmicas creadoras.
Los brazos de la Cruz Macrocósmica representan los cuatro elementos y las sephirot del Árbol de la Vida, como sigue:
Arriba en el centro, en amarillo está Thiphéret, el Sol y el fuego, y los símbolos alquímicos y astrológicos que contiene son de color violeta. Esto significa que la intelectualidad y la intuición representadas por el amarillo y Thiphéret se encuentran equilibradas por la espiritualidad suprema propias del color violeta. La sephiráh Yesód, la Luna y el agua, además, se simbolizan por el violeta: la unión de ambos colores indica que las sephirot que representan son complementarias, como los colores lo son entre ellos, y otro tanto ocurre con el Sol y la Luna, así como con el fuego y el agua.
Al lado izquierdo (que debe verse como si fuera un hombre de pie frente a nosotros, es decir, su brazo derecho es nuestro izquierdo) está el brazo rojo propio de Guevuráh, Marte y el fuego. Con símbolos verdes, representativos del agua, que contrastan y resaltan sobre el fondo rojo, dando a entender que el fuego y el agua, la tierra y la vegetación, el odio y el amor, la guerra y la paz, Marte y Venus son inseparables y juntos crean la Armonía. En efecto, el verde es el color de Nétzaj, Venus y el agua.
En su brazo izquierdo (el derecho nuestro) está el color azul de las aguas misericordiosas de Jésed y de Júpiter, donde resaltan caracteres anaranjados, que es su color complementario, lo cual no sólo tiene la intención de embellecer la pintura, sino que nos quiere transmitir la idea de que los preceptos morales, la caridad y el altruismo simbolizados por el color azul, se fundan en la razón y el análisis propios de Hod, Mercurio y el aire.
En el centro del brazo inferior están los colores propios de Kéther y/o Jojmah (blanco) y Bináh (negro), simbolizando con ello el matrimonio de la luz y la obscuridad, el Padre y la Madre, la expansión y la contracción, la radiación y la absorción; en el extremo inferior podemos observar los colores de los cuatro elementos materiales de Maljuth, a saber, rojo para el fuego, amarillo para el aire, verde para el agua y negro para la tierra, los 3 primeros en colores más obscuros por la influencia de la Tierra.
Nótese que el “color” negro de la tierra también es el de Bináh porque él es la energía espíritu antes de condensarse en forma concreta y material. Por tal motivo es un triángulo con la punta hacia arriba. Asimismo, es digno de mención el que los colores de la Cruz Macrocósmica estén concentrados en Maljuth en el mismo orden, es decir, el lado derecho, que es la columna de la Severidad, es de color rojo, en tanto que al lado izquierdo o columna de la Misericordia, es de color de las aguas superiores (el azul del cielo, donde navega la barca de Ra) y de las aguas inferiores (el verde del río Nilo). El triángulo invertido de Maljuth corresponde al color de Tiphéret en el brazo superior.
Los pentagramas o pentalfas en cada punto cardinal son representaciones de otras tantas Rosa Cruces y eran considerados por Pitágoras como símbolo del microcosmos, de fuerza y de salud. En la cabeza o punta superior tienen un círculo de 8 rayos, emblema de la 5ª Esencia del Espíritu que da forma y dirección a los otros 4 Elementos; los brazos de los pentagramas ostentan los símbolos del agua y el aire, mientras que en las piernas se encuentran los de tierra y el fuego. Algunas representaciones de la Rosa Cruz Enciclopédica muestran, en lugar de los símbolos de los 4 elementos en las piernas y brazos de los pentagramas, los símbolos de los signos fijos del zodíaco: Acuario para el aire, Tauro para la tierra, Leo para el fuego y el Águila de Escorpión para el agua.
El hexagrama o sello de Salomón, símbolo del Macrocosmos, está rodeado por los signos de los planetas, los cuales están dispuestos en el orden de las sephirot a las que corresponden cada uno: arriba de todos está Saturno, asignado a Bináh, Jojmah o Daath; le siguen en línea Júpiter y Marte, que corresponden a las sephirot Jésed y Guevuráh, respectivamente; en el centro del hexagrama está el Sol, el cual pertenece a Tiphéret; más abajo en línea, vemos a Venus y a Mercurio, planetas concernidos con las esferas de Nétzaj y Hod; finalmente, en la punta inferior de hexagrama, está el emblema de la Luna, propia de Yésod.
La composición, significado y disposición de los signos alquímicos ubicados en cada uno de los 12 lóbulos de la Cruz Macrocósmica, es: El azufre es producto del fuego (△) que brota al frotar dos palos o pedazos de madera, uno contra el otro (+). La estructura del signo de mercurio incluye a la Luna (◡) al Sol (O) y a los 4 Elementos (+), dando a entender que penetra todo debido a su gran plasticidad, siendo el equivalente del éter o energía astral, porque contiene la polaridad binaria del Sol y la Luna y es la base de los 4 Elementos; simboliza al aire porque el Mercurio es un metal líquido y fluido.
En cuanto a la Sal, la línea horizontal que corta a la circunferencia (⊖) hace alusión a la tendencia del agua a permanecer inerte, pasiva y horizontal, como cuando reposa en el mar. La identificación de la sal con el agua se debe a la gran afinidad que tienen estas dos sustancias entre sí (el mar contiene sal, la sal atrae la humedad del ambiente.).
En los brazos amarillo, rojo, y azul está en el centro el correspondiente elemento alquímico; en otros términos, el brazo amarillo de la fuerza vital del Aire tiene en el lóbulo central el símbolo del Mercurio; el brazo rojo del Fuego de Guevuráh tiene en el centro al Azufre; el signo de la sal está en el lóbulo central del brazo azul del Agua de Gueduláh; los signos laterales están dispuestos según la cercanía que tienen con los Elementos simbolizados por los brazos de la Cruz. Así, el lóbulo izquierdo del brazo amarillo tiene el signo de la Sal porque colinda con el brazo Azul del Agua, mientras que tiene inscrito al Azufre en el lóbulo derecho porque el brazo derecho de la Cruz es el del rojo del Fuego.
En cuanto al brazo azul de la Cruz, tenemos que el lóbulo superior porta el emblema del Mercurio, porque está colindando con el amarillo del Aire; y su lóbulo inferior tiene al Azufre debido a que el brazo inferior tiene a este signo en el lóbulo izquierdo. Por su parte, el brazo rojo ostenta al Mercurio en su lóbulo superior porque colinda con el brazo amarillo y luce el signo del Agua en el inferior porque el brazo inferior muestra el mismo signo en el lóbulo derecho. Finalmente, el brazo inferior exhibe a los signos de la Sal, el Mercurio y el Azufre en disposición opuesta a como lo muestra el brazo amarillo, en concordancia con el axioma hermético que declara: lo de abajo es igual a lo de arriba, pero en forma especular, o sea, como reflejado en un espejo, porque el mundo físico no es sino la reflexión del mundo mental. Por eso Maljuth es el nivel donde las influencias del plano astral se cruzan y se plasman en él en forma invertida o confusa.
La Rosa Macrocósmica consta de 22 pétalos segmentados en tres círculos o niveles, en concordancia con la división de las letras del Álef-Beth (alfabeto hebreo) en 3 madres, 7 dobles y 12 simples, siendo los 3 pétalos del círculo interno los representantes de la Santísima Trinidad, de los planetas Urano, Neptuno y Plutón, de los elementos Aire, Agua y Fuego, y de los 3 colores primarios de la escala cromática, teniendo en su interior a las letras madres correspondientes en sus respectivos colores complementarios.
Los 7 colores de los pétalos del círculo intermedio son los del arcoíris, y representan los 7 planetas que rigen los días de la semana. Los 12 pétalos exteriores contienen a todos los colores de la escala cromática y representan a las 12 Fuerzas Cósmicas, a los 12 signos del zodiaco y a los 12 × 12 elementos químicos de la tabla periódica de los elementos.
Éstos tres círculos representan los mundos elemental, astral y empíreo, los cuales pueden interpretarse indistintamente de la siguiente manera: los 3 pétalos interiores aluden a la Triada Divina, los 7 del círculo intermedio al plano astral y el círculo externo al mundo físico; o bien, el círculo externo alude al empíreo, el de en medio al plano astral y el más interior al elemental.
Sobre las letras hebreas, en la Cábala se enseña que la primera causa, eterna, omnisciente, poderosa y santa es el origen y el centro del universo entero, desde quien gradualmente todo comienzo emanó. El pensamiento, palabra y acción eran unidad inseparable en el divino comienzo. DIOS hacedor o creador es metafóricamente expresado mediante la escritura. El lenguaje hebreo y sus caracteres corresponden mayormente con las cosas que ellos designan y es así que los pensamientos santos, el lenguaje hebreo y su reducción a la escritura, forman una unidad que produce un efecto creativo.
Es decir, Dios creó en un inicio las letras hebreas como herramientas para la posterior creación del Universo. Son los bloques de construcción de la creación: son consideradas formas arquetípicas de energía, que toman la luz infinita y sabiduría divina y las ponen en canales de conciencia creativa.
Las 22 letras hebreas no son símbolos en el sentido moderno, ni meros signos lingüísticos. Son formas de delimitación de la luz (Or) dentro del proceso de emanación. En la doctrina luriánica: El Ain Sof (Infinito) es inmutable. La luz no cambia. Lo que cambia es la capacidad de contención. Las letras son kelim (vasijas) que delimitan, contienen y estructuran la manifestación. Sin letra, no hay forma. Sin forma, no hay mundo.
Las tres madres (Shin, Mem y Aleph) en el mundo son: aire, agua y fuego. El cielo fue creado del fuego o éter; la tierra (comprendiendo mar y tierra) del agua elemental y el aire atmosférico del aire elemental o espíritu, que establece el balance entre ellos.
Las siete letras dobles, simbolizan sabiduría, riqueza, madurez, vida, dominio, paz y belleza. Las siete letras dobles sirven para significar la antítesis de como la vida humana es expuesta: la antítesis de la sabiduría es la ignorancia; de la riqueza, la pobreza; de la madurez, la inmadurez; de la vida, muerte; del dominio, dependencia; de la paz, guerra; y de la belleza, fealdad.
Las doce letras simples, simbolizan, los órganos del habla, pensamiento, caminar, ver, escuchar, trabajar, del s**o, de oler, dormir, de la cólera, deglución y reír.
Todo ello simbolizando los vínculos materiales y espirituales que existen entre el microcosmos (la pequeña Rosa Cruz) y el macrocosmos (la gran Rosacruz), es decir entre el hombre y la Creación.
La Rosa Cruz hermética, también puede entenderse como una representación de la personalidad anímica que ha alcanzado la maestría, el dominio de los cuatro elementos, está en armonía con las fuerzas cósmicas creadoras, representadas por las letras hebreas.
En los rayos de la Rosa Cruz Cabalística se pueden notar las palabras IAO, LVX y los signos astrológicos de Virgo (la Madre dadora de Vida), Escorpión (el Destructor o la Muerte) y el Sol de Osiris que muere y resucita cada día y en cada equinoccio de primavera. Las letras que componen el nombre de IAO son las iniciales de Isis, Apopis (Set) y Osiris (Orus). Cuenta la tradición que Isis lloraba la muerte de Osiris levantando los brazos formando una L con ellos, que Apopis-Set celebró su triunfo al matar a Osiris levantando sus brazos en forma de V y que Osiris murió con los brazos extendidos formando una cruz (✝) con todo su cuerpo, y que resucitó con los brazos cruzados sobre el pecho (X); significativamente, así es como se encuentran los fetos en el vientre materno y así también era como los egipcios enterraban a sus mu***os, creyendo que iban a renacer a otra vida en el Amén-ti.
Los varios símbolos dan combinaciones aritmosóficas interesantes, por ejemplo, si agregamos el número 10 (de las sephirot) al 3 (de los 3 pétalos internos) obtenemos el 13, número de la unidad del Amor, (Arcano 13); si añadimos el 10 al 7 (pétalos intermedios) sumamos 17, números de la Fe la Esperanza (Arcano 17); si adicionamos el 10 al 12 (pétalos del círculo externo), nos da el 22, número de la Libertad (El Loco).
Esta es la Trinidad de las virtudes teologales que anuncia que sólo en ella se encuentra la Libertad.
Por otra parte si sumamos los cuatro pentagramas y el hexagrama, o sea, el Microcosmos y el Macrocosmos, obtenemos 5 × 4 = 20 + 6 = 26 la cifra deיהוה . Si sumamos el valor de los 4 símbolos del Espíritu en la punta de cada pentagrama, el cual consta de ocho rayos del círculo, obtenemos 8 × 4 igual 32, que son los mismos senderos de sabiduría del árbol de la vida.
Este símbolo no es para ser memorizado de forma intelectual, sino para ser comprendido con el alma, por eso digno de nuestras reflexiones y meditaciones, para encontrar nuevas capas de significado que descubrir a través de la meditación.
Elige un brazo de la cruz por semana. Por ejemplo, concéntrate en el brazo azul (Jésed/Agua): visualiza su color azul profundo, la Sal en el centro, el Mercurio arriba y el Azufre abajo. Siente cómo la energía de la misericordia, la estructura mental (Mercurio) y la intuición emocional se equilibran en tu consciencia.
¡Que la Paz Profunda more en sus corazones!
Pensator
A.M.O.R.C. - Una sabiduría antigua para un mundo nuevo.
La Orden Rosacruz – AMORC es una organización místico-filosófica, no lucrativa, cultural, educativa y apolítica, que busca promover el autodesarrollo del ser humano mediante el despertar de sus poderes internos, con el fin de que tenga una vida más plena e integral. La Orden Rosacruz conserva un conjunto de técnicas milenarias, pero siempre actualizadas, probadas por el tiempo y capaces de promover este despertar.
Si le interesa conocer más acerca de la Orden Rosacruz AMORC, visite la página: www.rosacruz.org.