27/08/2026
Lo que para algunos es basura, para otros puede convertirse en arte… y en un tesoro. 🌿
Esta historia comenzó mucho antes de que yo supiera que estaba comenzando.
Comenzó con Cayetana, mi compañera y cómplice de vida.
Desde hace tiempo, Cayetana explora nuestro jardín y regresa con pequeñas ramas, troncos y pedazos de madera que encuentra en su camino. Cosas que para cualquiera podrían parecer insignificantes, rotas o simplemente destinadas a terminar en la basura.
Pero por alguna razón, yo las guardaba.
Una tras otra.
Sin saber para qué.
Hasta que un día las miré diferente.
Y entendí que, sin saberlo, mientras Cayetana recogía pequeños pedazos del jardín, también iba trayendo a casa las piezas de una obra que todavía no existía.
Entre aquellas ramas comencé a descubrir formas, movimientos, un cuerpo… hasta que poco a poco apareció ante mí Don Quijote.
Así nació esta obra.
De pedazos de naturaleza que parecían haber terminado su historia, pero que todavía tenían algo que contar.
Un Quijote convertido en espíritu del bosque, construido con aquello que alguna vez cayó, se rompió o pareció haber perdido su propósito.
Y quizás eso es lo que más significa para mí esta pieza:
recordarnos que no todo lo que parece perdido ha llegado a su final.
A veces solo necesita tiempo.
Otra mirada.
Y unas manos dispuestas a descubrir en qué puede convertirse.
Quizás por eso este Quijote nunca será solamente mío.
Porque entre sus ramas también vive Cayetana, aquellos días en el jardín y una pequeña parte de nuestra historia. Una historia que ninguno de los dos sabía que estábamos construyendo.
Hoy entiendo por qué guardé cada pedazo.
Porque lo que para algunos es basura, para otros puede ser un tesoro…
y donde muchos solo ven algo que terminó, el arte todavía puede encontrar un comienzo.
Porque al final, la naturaleza siempre recupera lo suyo…
y esta vez, regresó convertida en arte. 🌿🖼️🖌️
— Kalez.