10/05/2026
“Entrar a México por Monterrey no fue nada fácil. No por la gente, sino por los medios. Nadie quería darnos espacio. Cuando llegamos, ninguna estación estaba tocando nuestras canciones y mi papá me mandó con mi hermana de difusora en difusora. Pasábamos desde las cinco de la mañana hasta medianoche haciendo radio durante una semana completa, esperando que todo ese trabajo sirviera de algo.
Un mes después explotó ‘La Carcacha’. Sonaba en todas partes. Y lo curioso es que, mientras nosotros pegábamos con esa canción, también escuchamos ‘Baila esta cumbia’ en la radio, pero interpretada por otro grupo. Fuimos a comprar el disco y descubrimos que hasta se habían puesto ellos mismos como compositores. Básicamente se robaron la canción. Aunque al final esa polémica terminó ayudándonos porque la gente empezó a buscar la versión original de Selena.
Después llegó la invitación a ‘Siempre en Domingo’ con Raúl Velasco. Cuando entramos a la Plaza de Toros y la gente se puso de pie gritando desde que salieron Los Dinos, me quedé en shock. Cuando apareció Selena parecía que el lugar se venía abajo. Esa noche sentimos que ya habíamos conquistado México.
Pero al día siguiente mi papá nos aterrizó. Revisó los periódicos y no había ni una sola mención de Selena. La nota principal decía que Tatiana había sido la estrella de la noche. Ahí entendimos algo importante: aunque hablábamos español y teníamos raíces mexicanas, para muchos seguíamos siendo extranjeros. Mi papá nos dijo que conquistar al público iba a tomar tiempo.
Después vino la Feria de Monterrey y rompimos récords de asistencia, incluso superando marcas de Juan Gabriel. Aun así, algunos periódicos decían que había sido suerte. Entonces nos volvieron a contratar y la segunda vez rompimos nuestro propio récord. Ahí sí, finalmente, los medios tuvieron que reconocer quién era Selena.”
- A.B. Quintanilla sobre las primeras veces de Selena en México, durante una charla con Melo Montoya.
Fuente: Tío Indie