17/06/2026
Ayer debido a unas gestiones inesperadas que nos ocuparon todo el día, no fue posible cumplir con el envío de nuestra nota en una fecha tan importante, en la que se invoca a la sociedad a estar conciente de las personas mayores que nos rodean. Ellas que nos dieron todo y se empeñaron porque recibiésemos un mundo más ordenado (que estamos destruyendo desde distintos frentes), hoy en edad avanzada y con algunas limitaciones de salud, merecen además de nuestro respeto, la retribución de nuestra atención y gratitud por la huella impresa en los caminos en que les tocó desempeñarse.
Es más abundante la teoría y legislación que la verdadera atención en la práctica. El adulto mayor es un índice estadístico mas no un auténtico factor de actividad social; no se le considera como tal porque la visión errada es que ya alcanzada la jubilación, debe retirarse por entero, casi desaparecer, de la dinámica social. Reducirlo a solo tardes gratuitas de distracción, de circo, de no inclusión en ningún ámbito laboral es anular a personas que poseen una capacidad de adaptación y sabiduría impresionantes. El edadismo y criterio de retiro absoluto se imponen. Recordemos que el abuso y maltrato también es de índole moral, verbal y psicológico cuando se les grita, se les minimiza o no se empatiza con ellos cuando derraman lágrimas, negándonos a comprender sus razones (los adultos mayores son mucho más sensibles que un adulto de otra edad). Se requieren con urgencia políticas de estado auténticamente protectoras y valorativas hacia ellos.
A nuestros mayores les debemos permanente gratitud por todo lo recibido en casa, en el trabajo, en centros de estudio o de labores; dondequiera que vayamos, siempre habrá un adulto mayor con mucho que enseñarnos. Asimismo, merecen una adecuada atención de sus requerimientos médicos, un derecho humano que todo Estado responsable debería garantizar y cumplir con prioridad.
Es nuestro deber procurarles cuidado y trato amoroso y digno dentro y fuera del hogar, así como darles un espacio para su participación activa en la vida social y cultural de la comunidad. No hacerlo es no ser empáticos ni solidarios, es aceptar la tendencia del descarte y segregación del edadismo que incluso antes de llegar a los 60 años ya elimina a muchas personas capaces de las posibilidades laborales.
Nuestro compromiso sigue en pie, insistiendo en mostrar la alta capacidad de los adultos mayores para aportar estética, arte y responsabilidad a la sociedad, en un momento crucial en que precisamente esos valores están reducidos y ganan espacio el facilismo y mediocridad propios del exceso de tecnología en la labor diaria.
Que esta fecha nos haga reflexionar sobre cuánto hacemos y cuánto más nos queda por hacer por los adultos mayores, columnas del saber y portadores de los valores familiares y sociales.
Sembremos hoy; así, guardaremos la esperanza de ver un pequeño fruto si nos toca en el futuro ocupar ese lugar. ❤️
*15 junio*
*Día mundial de toma de conciencia del abuso y maltrato en la vejez*
El Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez tiene como objetivo alentar al mundo a prestar mayor atención al bienestar y a la atención médica adecuada de las personas mayores, así como a cualquier caso de negligencia, abuso y violencia contra las personas mayores.