17/08/2026
Shaye tenía apenas tres años cuando comenzó a sentir que había algo diferente en su interior.
Creció en el seno de una familia mormona en St. George, Utah, y durante décadas mantuvo en silencio esa parte de su identidad. Sin embargo, en 2019, durante unas vacaciones en Laguna Beach, decidió hablar con Amanda, su esposa de casi dos décadas. Su reacción fue de total apoyo y comprensión. Según relató Shaye a la revista People, Amanda la ayudó a aceptar su identidad como mujer transgénero.
El momento más complicado llegó cuando tuvo que hablar con sus tres hijos, Emmeline, Hudson y Desmond, quienes en ese entonces tenían 11, 9 y 6 años. Shaye reconoció que temía profundamente cómo reaccionarían al enterarse de que su papá pasaría a ser su mamá.
Sin embargo, los menores sorprendieron a sus padres al asumir la noticia con absoluta naturalidad. No hicieron distinciones entre el pasado y el presente y, según Shaye, incluso demostraron una comprensión mayor a la que ella misma había tenido. Esa aceptación fue fundamental para la familia, que posteriormente se alejó de la iglesia mormona mientras Shaye comenzaba su proceso de transición.
Años después, Shaye y Amanda renovaron sus votos matrimoniales acompañadas por sus hijos, quienes desde el inicio eligieron respaldar a su mamá y acompañarla en cada etapa de su transformación.