19/05/2026
He sentido tu cuerpo atravesando el mío,
como un alma que se encuentra y posee la de otro.
Está vivo.
Se escapa a su propio instinto.
Y he sentido tu mano en mi vientre dolido,
por ese hambre que sienten los desolados,
los apartados, los desposeídos.
Tu mano en signo de paz se estremece
con una energía fatigante
y recorre cada centímetro de mi corazón.
Distrae, en el mismo instante,
todo el misticismo y la ornamental vista
de quien pasa.
Tu mano en rectilíneo dolor
pasa por mis arterias
supliendo la sangre agotada.
Dejar de abrazar es iniciar un conflicto al delirio,
caer a un pozo lleno de p***s.
Y nuevamente destino mis pensamientos
a que sea el olvido quien gobierne
este fragmento de tiempo a tu lado.
Voy distrayendo cada palabra,
guardando cada letra que sale de tu boca
mientras la beso
en un aire espontáneo y desigual.