12/11/2025
Hace unos años me habría burlado de los estudiantes de la UCV de Huaraz que fueron obligados a escuchar a Acuña. Hoy, en cambio, los entiendo. No todos los jóvenes que postulan a una universidad parten del mismo punto de apoyo. Algunos tienen padres que, con mayores o menores recursos económicos, los animan constantemente a superarse; otros, en cambio, crecen en entornos donde la educación no es prioridad y ni siquiera una opción.
El problema no es solo económico ni intelectual: es también psicológico y social. No podemos cerrar las puertas de una universidad a quienes, quizás en una edad tardía, recién comprenden que necesitan una carrera para tener una forma de sostenerse.
Vivimos en un país desigual, donde muchas personas deben esforzarse el doble para alcanzar lo que otros consiguen con apoyo y oportunidades. Por eso, antes de juzgar, recordemos que no todos partimos del mismo lugar. La diferencia no está en la capacidad, sino en las condiciones.
Empatizar no es justificar, es comprender que la desigualdad también moldea las oportunidades.
- MYCHAEL MYERS-