01/05/2026
Este 6 de mayo. 7pm. Conversaremos con Gustavo Buntinx sobre dos obras que se proyectarán esa noche: „A mi mamá nunca le gustó el campo” y „Quillagua dream”. Gustavo sospecha que tengo lo que él llama el trauma de origen. Será cierto? Nos vemos en Laboraleatorio Espacio de Arte, en Lima, Peru.
Aquí la sumilla oficial de la convocatoria: “Nosotros, habitantes del lugar más seco de la Tierra, volvemos a nuestro origen”, rezan las palabras iniciales del video 'Quillagua Dream' (2014), adjudicadas a los integrantes de la comunidad que vuelve a denominarse aymara entre las soledades desérticas de Antofagasta. Todos ellos de apellidos y nombres impecablemente españoles, como se revela al final de esta obra inquietante, paradójica, realizada por DAGMARA WYSKIEL.
Sobre esas tensiones versará este microconversatorio, en el que además se proyectará un segundo video de la misma autora: 'A mi mamá nunca le gustó el campo' (2017). La reelaboración fílmica del relato familiar sobre los orígenes propios de la artífice, en la Polonia despedazada por las guerras y los totalitarismos.
¿El Origen como FANTASMA, o como FANTASÍA?
Cuando de Origen se trata (con “O” mayúscula) lo que nos agita es la tensión entre el fantasma y la fantasía. Al menos en ciertos giros recientes de la discusión intelectual y artística, cada vez más entregada a lo identitario, a lo tribal, al esencialismo mítico. Precisamente cuando esas emociones parecieran adelgazarse en la experiencia popular misma. Esta paradoja es significativa. Y cataliza ambivalencias incitantes en lo que solía llamarse la producción cultural “erudita”. La obra de Dagmara introduce en todo ello valiosos sesgos propios. Un privilegio el poder re-flexionarlo juntos.