20/03/2026
EL POLICÍA QUE RESULTÓ SER COMPA (El milagro en la patrulla)
Ser m4rihu4n0 en México es vivir con el miedo constante de que te suban a la batea de una patrulla por traer un gr4m0 de hierb4 en la mochila. Pero a veces, el universo te sonríe de las formas más extrañas.
Estábamos pist34nd0 y fum4nd0 en un parque oscuro. Sí, la clásica p3ndej4da de morros. De repente, las luces rojas y azules nos iluminan las caras. "Ya valió madre", pensé. Tiré la b4cha al pasto y la pisé con disimulo. Se bajan dos policías. Uno gordo con cara de pocos amigos y uno más joven."
A ver, c4br0nes, contra la pared", nos grita el gordo. Nos revisan. Obviamente, el p3ndej0 de mi amigo el "Negr0" traía la bolsita con la 0nz4 en la bolsa de la chamarra. El poli joven la saca, la levanta a la luz y nos mira. "Uy, jóvenes, esto es n4rc0tr4fic0", dice el gordo, exagerando para sacarnos lana. "Son 5 mil pesos por cabeza o nos los llevamos al MP".
No traíamos ni para el taxi de regreso. Empezamos a rogar, a decir que éramos estudiantes, que era para c0nsum0 personal, que nuestras mamás nos iban a m4t4r. El poli joven agarra la bolsa, la hu3le, hace una mueca y le dice a su compañero: "Jefe, esta madre hu3le a puro pino, es de la corriente".
El gordo se acerca, la huele también y nos voltea a ver con una cara de decepción absoluta. "No mamen, cabr0nes. ¿A esto le llaman m0t4? Esta madre trae más ramas que un nido de pájaros. ¿A quién se la compraron? Los están estafando bien cabr0n".
Nosotros, sin saber qué decir, nomás asentimos. El poli joven nos devuelve la bolsa y nos dice: "Váyanse a su casa, plnch3s chamacos, y cambien de d34ler, esta madre les va a ching4r los pulm0nes". Nos fuimos caminando, con la hierb4 en la bolsa, sin entender si nos acababan de perdonar la vida o nos acababan de humillar por ser pobres.
Moraleja: A veces, fum4r m4rihuan4 corriente te puede salvar de ir a la cárcel. La lástima es un arma poderosa.