30/06/2024
HOY NECESITO AMANECER MÁS FUERTE
Hola, mi nombre es Hanibal,
si...
sé lo que estás pensando,
Hanibal el caníbal que sale en la película de " "
y no estás tan equivocado, pues mi madre
era fanática de esa historia,
ella decía que su hijo sería un genio cuando
fuese mayor, pero sin la maldad del personaje.
Ella era madre soltera igual que mi abuela, una fea maldición familiar en la que los hombres no se hacían responsables de sus aventuras y que con mi nacimiento, dicha maldición se rompería, pues al ser educado por esas grandes mujeres, mi respeto y compromiso con todas ellas, era una cualidad de mi personalidad.
Mientras más crecía, mi cuerpo y mi mente se desarrollaban en un ambiente libre de machismo e ideas meramente masculinas, en casa no veíamos partidos de fútbol pues crecí viendo novelas, no veía la lucha libre, veía series románticas creyendo que los hombres buenos eran siempre bien parecidos, educados, correctos, fuertes, como príncipes de cuento, y que los hombres feos o mal parecidos, eran siempre los malos de las historias reales.
Mi abuela día a día, intentaba fertilizar mi mente con odio hacia los hombres repitiendo una y otra vez, "TÚ JAMÁS SEAS IGUAL A TODOS ELLOS..." y después, se soltaba a decir una larga lista de defectos humanos que generalmente evitaba escuchar, no por ser grosero y darle por su lado, más bien era por que mi mente tenía mejores cosas que almacenar, antes que una fobia ajena de mi querida abuela que quedó marcada para toda la vida por un hombre que le dejó el mejor regalo que una mujer puede recibir.
Mi madre era más reservada con su resentimiento, pues más allá de pensar en el hombre que la enamoró en su momento y fecundó su cuerpo para después amanecer, desde el momento de saber de mi existencia, su felicidad nació, creció y se mantuvo hasta ahora por tenerme a su lado, yo le he preguntado en varias ocasiones por que no tiene novio siendo tan hermosa, pero ella solo cambia el tema.
Hoy las cosa cambió, las prioridades de mi vida y de la vida de mi familia se transformaron, pues a mis 17 años estoy pasando por un proceso muy difícil, un terrible mal atacó mis riñones dejando uno funcionando al 30% y el otro en 60%, todo fue muy rápido, de hecho sigo en shock por la noticia, el daño continúa más lento con medicamento y procesos, pero no se detiene, por ello necesito un riñón de otra persona, un donante, la lista de espera es muy larga y a diferencia de otras personas, yo no tengo más familia que mi madre y abuela, por lo que mis posibilidades desaparecen drásticamente, pues mi madre no es compatible y mi abuela ya es muy grande con múltiples enfermedades que comprometen su órganos por tanto medicamento.
La diálisis ayuda, pero no me deja tener una vida, no puedo ayudar a los gastos de la casa ni seguir estudiando de forma normal, mis estudios son en línea y a veces mi mente se nubla por la mediación, aún así necesito estar fuerte para mi madre, que se está acabando con mi enfermedad, se ve demacrada por falta de sueño y más delgada por no comer bien.
HOY NECESITO AMANECER MÁS FUERTE, me repito todos los días, no solo por mi madre y mi abuela que se están acabando también con mi enfermedad, si no por mi mismo que tengo una gran vida por delante, una vida que pienso disfrutar sin que nada ni nadie me detenga, mucho menos una infeliz bacteria que me vino a joder la vida, hoy voy a ser fuerte y mañana también lo seré.
Después de cinco semanas en el hospital, la bacteria maldita cedió, pero el daño lo dejó a su paso permanentemente, en mis largas horas de diálisis, buscaba información que pudiera ayudar a mi situación, listas de donantes, fundaciones, centros especializados, etc., que me diera opciones o me guiará en un camino con soluciones que solo fuera esperar, hasta llegue a foros de discusión acerca de la lista de espera, que quienes si o no podían entrar, que quién era más valioso para vivir y por que, que si los adictos, que los homosexuales, que si usar a los presos como refacciones humanas, tantas posturas diferentes, muchas tan estúpidas y absurdas qué rayaban en la supremacía n**i de Hi**er.
Entre tanta información y foros, también encontré grupos de Face en los cuales mucha gente compartía su vida y experiencias, unas de éxitos que iluminaban de esperanza este camino, como otros muy tristes con desenlaces fatales, fue en ese lugar que conocí a Vanessa, una chica que había pasado por algo similar, su padre requería un trasplante de corazón el cuál nunca llegó, al parecer una de las condiciones no se cumplió y perdió su lugar en la lista, eso lo deprimió y su cuerpo terminó por ceder ante la muerte.
Sentí que la vida la puso en mi camino, ella era dos años mayor que yo y ya comenzaba la universidad, medicina por cierto, ella quería ser parte de un cambio de mente en lo que a cultura de donación se trata, era un duro camino que chocaba con ideas religiosas y costumbres milenarias difíciles de cambiar, pensar en el beneficio de personas extrañas que luchan por una oportunidad de vivir, no es importante para personas que creen que los cuerpos no deben ser profanados para ser sepultados y así encontrar el descanso eterno.
Nuestra relación se hacía más fuerte, participabamos en foros contando nuestras historias, ella me visitaba después de sus clases y el amor fue creciendo, pese a que la enfermedad nos unió, el amor de ella me alentaba a ser optimista y seguir adelante, después de 8 meses de diálisis en casa, una crisis surgió, desperté por la mañana con fiebre al punto de convulsionar, mi madre llamó a emergencias, desperté nuevamente en el hospital, estaba desorientado y muy cansado, E-coli, una nueva bacteria menos agresiva había atacado mi cuerpo y llegó a mis riñones, desencadenando toda esa emergencia, afortunadamente en mi cuerpo no trajo consecuencias graves.
Han pasado ya seis años de vivir a expensas de una maquina de diálisis, la capacidad de mis riñones ha disminuido 20% más de cada uno, mi abuela murió de un infarto mientras dormía el año pasado y yo no pude ir a despedirla, Vanessa ha sido un ángel muy paciente con mi enfermedad, se ha convertido en mi soporte ante una vida muy dura, mi madre se ha acabado por cuidarme, entre el trabajo y mi enfermedad su cuerpo se ve cansado, Vanessa ayuda lo más que puede e incluso hasta hemos tratado de hacer una vida normal dentro de lo que cabe, yo terminé mi carrera y un doctorado en finanzas, entre la gente de los grupos y los foros conseguí trabajo no presencial en una empresa joven pero con mucho futuro, la paga no está mal y el servicio médico es de alto nivel para mi y mi madre.
Es sábado de gloria, estoy a punto de mi primer diálisis por la mañana, las campanas de la iglesia llaman a misa de siete, en eso, él teléfono de casa sonaba insistente, mi madre respondía mientras Vanessa calentaba las bolsas, mi madre comenzó a llorar soltando el teléfono, Vanessa y yo nos espantamos preguntando que pasaba, mi madre solo pudo responder con una voz entrecortada, DEBEMOS IR AL HOSPITAL URGENTEMENTE, YA TIENEN UN RIÑÓN PARA TI.
Todos quedamos en shock y comenzamos a llorar, mi madre llamaba al vecino que tenia un taxi para llegar lo antes posible al hospital, en eso Vanessa me decía en la cara llena de lágrimas, TU HIJO TENDRÁ PADRE POR MUCHO TIEMPO MAS, sentí una descarga en mi cerebro, eran muchas emociones, pronto me vestí pues Don Nacho esperaba afuera con el taxi, la vida me sonreía y mi Dios me daba una mano, en el camino todos estábamos ansiosos, mi madre no dejaba de llorar, en mi mente solo podía pensar en mi hijo que venía en camino, en aquellas palabras que jamás olvide decir a diario.
HOY NECESITO AMANECER MÁS FUERTE...
FIN
Armando Becerril
®️DERECHOS RESERVADOS
28/JUNIO/2024
XALAPA VERACRUZ
MÉXICO
Sociedad de las Letras