26/05/2026
Siento mis huesos salirse de su lugar y clavarse sin pudor en mi piel. Escucho a mi sangre gotear desde mi cabeza hasta los pies.
¿Ese olor metálico es parte de mí?
Una oleada de pánico invade mi ser como si no esperara realmente terminar así. Tan solo me restan unos segundos; no puedo hacer más que esperar.
No pienso, no siento, no lo necesito. Es un adiós o tal vez una victoria.
No puedo describir lo desgarrada que está mi alma. Aquella fe que alguna vez pensé tener se redujo a un simple rojo y blanco.
Herida tras herida gobierna mi corazón; puedo detenerlo, pero quiero y anhelo este descanso.
Nada es como creí y ahora agradezco haberlo sabido siempre.