05/06/2026
Mi tío me quita mi quincena.
Se siente bien Feo Banda.
Todo comenzó cuando me quedé sin chamba...
Los días pasaban y la lana de mi finiquito se acababa. Cada mañana veía mi cuenta más vacía que el refrigerador de un estudiante foráneo.
Un día se me acercó mi tío y me brindó su mano. Me dijo:
—Sobrino, mientras encuentras trabajo, aquí hay techo y comida.
Acepté.
Al paso del tiempo, con cada amanecer, despertaba a su lado... bueno, en el cuarto de junto, tampoco exageremos....
Pero pasó lo inesperado.
Una mañana me despertó a las 5:00 a.m. y me dijo:
—Párese, huevón, ya es hora de trabajar.
Resulta que la ayuda no era ayuda...
¡Era contratación inmediata sin prestaciones!
Desde ese día cargué cajas, barrí patios, acomodé mercancía y aprendí que el verdadero outsourcing eran los tíos mexicanos.
Pero entre risas, regaños y uno que otro lonche fiado, nació algo grande...
Porque si no nos reímos de la chamba...
la chamba se ríe de nosotros.