18/06/2023
Paisaje de la Comunidad de Milpillas I OMETEPEC
La carretera que se muestra comunica las Costas de Guerrero y de Oaxaca.
Libro: El Ayer de mi Costa. Autor: Francisco Vazquez Añorve
Este terreno, el de Milpillas forman parte de las tierras que en el año de 1928, compro el común de indígenas de Ometepec, a la cacique de huehuetan, doña Ambrosia Vargas ignorando por que causa, posteriormente fue propiedad de vecinos de Igualapa.
“LAS MILPILLAS”
Llegamos a la cuadrilla de milpillas. Se compone de unas cuantas viviendas, situada en parte alta y frente al charco seco.
En otras épocas no era permanente, en tiempos de lluvias sus habitantes se concentraban en Ometepec, si a caso algunos estaban en el día, por la abundancia de moscas y zancudos que no dejaban dormir aunque las camas tuviesen pabellones.
Pasadas las lluvias los pobladores regresaban a sus campos, pero permanecían toda la semana, el sábado volvían a Ometepec, para estar el domingo que era el día feriado, en el que compraban todo en su estancia en el campo, al que volvían el lunes por la mañana.
En el plan de milpillas, en general todas las tierras de labor y en las lomas se cultivaban algodón, maíz, y chile preferentemente sin olvidar el cultivo del tabaco, ajonjolí y fríjol.
Era maravilloso ver aquellos campos en los meses de enero y febrero, blancos como si estuviesen cubiertos de nieve, atravesados `por una cinta azul, de orilla café-verdoso, en algunos lugares, y en otros plateados, como se veía el río de santa Catarina con sus bordos y playas.
En la fecha del reparto agrario, el plan de milpillas, permanecía al Lic. Francisco Vásquez, quien lo adquirió por compra de su señor padre don Nicolás Vásquez.
Cerca de la cuadrilla nos encontramos a una negra cambuja y zamba que nos dijo que el plan de milpillas con su hermosa isleta, formaba el ejido de Milpillas, donde tenía sus ganados el señor Ruperto Hernández.
Este personaje es de origen huehueteco, al que parece nacido en los bajos ignorando el lugar, y desde el año 1918, ya era un gran ganadero, que rentaba terrenos donde tener sus ganados.
En el año de 1931 que el Lic. Francisco Vásquez estuvo en el plan de milpillas el señor Ruperto Hernández lo entrevisto personalmente, y le propuso comprarle el terreno ofreciéndole la cantidad de 6 000 pesos, que en ese tiempo era bastante halagadora, por el valor que tenia la moneda.
El Lic. Vásquez no acepto la oferta porque, ya había solicitud ejidal, y estimo que la operación entorpecería los fines de la revolución, esperaba que en la pequeña propiedad que el quedara, establecer cultivos con base científica y un rancho modelado en la alta técnica, que sirviera de ejemplo a los campesinos y ganaderos de la región; pero estos propósitos no se realizaron.