17/06/2026
Aún recuerdo la sensación de despertar entre sus brazos.
De sentir mis sueños protegidos y de encontrar en él el motivo de mis desvelos. De aquellas noches que se alargaban entre conversaciones, películas y silencios compartidos; del apetito feroz de las madrugadas y cocinar juntos a medianoche.
Aún recuerdo aquella sensación en el pecho, como si todo estuviera en su lugar. Como si cada espacio estuviera lleno y no existieran huecos capaces de doler.
Aún recuerdo despertar entre besos, con una sonrisa cálida recibiéndome como los primeros rayos del sol.
Recuerdo una mesa compartida, dos tazas de café sobre ella, o el café servido en la cama. Recuerdo también aquellos ojos azules atravesando mi alma mientras fingía dormir.
Lo recuerdo. Y sí, lo extraño.
Pero ya no duele.
Ya no espero un regreso.
Solo agradezco haber vivido algo tan bonito como para seguir recordándolo.
Perla Tafolla
Perla Tafolla