25/01/2026
ERA MI HERMANO MENOR.
Relato enviado por Héctor Alberto Suárez.
Buenas noches, quiero contar el siguiente relato, el cual pasó hace unos cinco meses aprox.
Yo comencé a rentar en una colonia que me queda cerca del trabajo, está colonia tiene un gran parque muy arbolado en una lateral, en dicho parque se unen por así decirlo cuatro colonias, la mía incluida.
Donde yo rente era con vista al parque, así que tenía a las otras dos colonias frente a mi cruzando el parque y una a lado de mi calle, prácticamente estaba en el mero centro.
Cómo les menciono este parque esta arbolado, pero no porque fuera gente a plantar o algo similar, si no que tiene árboles de decenas de años, árboles que siempre han estado ahí, por lo que su tamaño y su grosor es tremendo.
Este parque esta poco iluminado y se dice que suele ser algo peligroso en ocasiones por temas de delincuencia.
Yo prácticamente no usaba este parque para nada porque mi trabajo me demanda mucho tiempo, pero desde hace unos nueve meses me quise poner en mejores condiciones físicas, así que comencé a practicar básquetbol por la tarde noches que es cuando estoy libre en mi día a día.
Cómo les menciono el parque es medio conflictivo, pues es grande y obscuro, además de unir cuatro colonias en un solo punto haciendo que grupos de mocosos se enfrenten con piedras o botellas, típica gente lacra.
Aún así a mí no me importa eso, yo comencé a practicar ese deporte aquí.
Una de esas noches en que practicaba baloncesto comencé a escuchar mucho ruido, veo que a unos 30 metros de distancia hay algunos niños agrupados al lado de un árbol muy grande, de los más impresionantes del lugar.
No le di importancia aunque me distraia tanto alboroto, hasta que un niño como de unos 12 años se me acerca y me dice que necesitaban a un adulto, yo pensé que se les había volado un balón o un juguete al árbol y no podían bajarlo, así que le dije que lo ayudaría, por lo que fui acompañando a este niño hacia ese árbol donde sus amigos aún seguían murmurando en voz alta.
Al llegar les pregunto cuál era el problema, para este momento el sol ya estaba casi oculto y estaba ya algo obscuro el lugar.
A lo que uno de los niños me dice que el niño que está en el arbol no se podía bajar, lo cual me impresionó escuchar pues yo iba pensando en que se trataba de un balón atorado.
Miro hacia arriba y veo la pequeña figura de un niño en lo alto del árbol, ahí sobre una bifurcación de ramas, agarrado fuertemente de un tronco.
Ver esto me provocó escalofríos pues el árbol no tenía ramas bajas como para que un pequeño niño lo trepara, literalmente eran como cinco metros de altura hasta la primera rama, como diablos es que ese niño que no se veía mayor a unos siete años llegó hasta arriba, no era posible.
Yo solo mire al niño con la boca abierta, quizá el niño era un super humano y tenía esa habilidad bien desarrollada de escalar árboles, total hay niños que son capaces de hacer cosas extraordinarias para el ojo adulto.
Le pregunté primero cómo había subido, el niño de manera tranquila y lenta me respondió que no sabía cómo.
Mire a los niños que estaban a mi lado, que serían unos 10 o más, y les pregunté el cómo había subido su amigo ahí, pero todos me dijeron que no conocían al niño, que cuando pasaron por ahí ya estaba arriba y que no sabían de dónde era.
Yo vuelvo a mirar hacia arriba y le pregunto si estaba bien, pero me vuelve a responder de la misma forma, que no sabía.
Yo mire a todos lados para ver si había una forma de trepar yo, pero era extremadamente imposible, incluso me costaba pensar que un gorila pudiera trepar ese arbol, así que mire más lejos a ver si veía algo para poder usar como escalera pero tampoco había nada útil.
Le pregunté a los niños a mi lado que si ellos tenían en sus casas una escalera para bajar al niño, uno de ellos dijo que su papá tenía una, que iría a por ella.
En lo que el niño y un par más de ellos corrió a por la escalera, yo me quedé ahí junto con otros niños a esperar y cuidar de que el niño no resbalara o algo similar.
Para ese momento el lugar ya estaba obscuro, ya el niño que estaba arriba del árbol el cual era ya casi una sombra en un inicio y me costó verlo bien para esas horas ya era solo una figura negra encima del árbol, literalmente ya no lo podía ver con claridad.
Le hacía plática para distraerlo, igualmente para sacarle información como de dónde era, donde vivía, donde estaban sus papás para avisarle, las típicas cosas, pero el me respondía de formas incoherentes.
Para cuándo me vuelvo a dar cuenta ya no solo estábamos los niños y yo, ahora ya habían un par de señoras y hasta un viejito, todos viendo al niño encima del árbol, el cual con esa obscuridad se iba a caer si se movía, por lo que entre todos los adultos le pedimos estar tranquilo.
El niño que se fue por la escalera llega, pero no llego solo, llegó con su mamá la cual era la que traía la escalera, sin decirme nada solo me la da y mira hacia arriba para ver al niño que se subió al árbol, diciendo una que otra cosa, como que ese niño estaba mal de la cabeza por haber subido ahí.
Tome la escalera, la coloque firmemente y antes de subir le avisé al niño que ya estaba por ir por el, solo escuché un "estoy arriba".
Para cuándo llega la escalera ya era de noche, lo que fue una sombra en la obscuridad ya era invisible a la vista, el niño ya no se podía ver por la penumbra de la noche, solo nos comunicabamos con el mediante el diálogo.
Subí lentamente hacia arriba y al llegar al lugar donde estaba el niño noto que no había nada, estaba vacío el espacio.
Yo me espante y grité "¡No esta el niño, revisen si no se callo del árbol!".
En eso escuché suspiros de miedo de la gente de abajo, sobre todo de las señoras que ahí estaban.
Pero me gritaron a los pocos segundos que no estaba abajo, yo me baje y pedí un teléfono para alumbrar arriba (que me faltó mencionar, nadie tenía teléfono, el teléfono con lámpara lo tenía la señora que llegó con la escalera).
Regrese arriba y confirme que no había nadie, no supe que pensar.
Baje y explique que no había ningún niño arriba, todos los niños salieron corriendo como locos de ahí gritando como si hubieran visto un fantasma.
Las señoras dieron un suspiro de terror y el viejito no hizo nada porque no entendió que pasaba al igual que yo.
Aparentemente el niño estaba en el piso tirado, pero yo no lo ví, porque cuando volteo a ver hacia donde todos estaban viendo, ahí ya no había nada.
Las señoras salieron corriendo, pero la señora de la escalera si me dijo gritando "¡Era el niño, es un mu**to!", seguido me señala una sección al lado del árbol, donde había una especie de cosa metálica, camino un poco para ver qué era lo que me señaló la señora quien ya estaba con escalera en mano rumbo a su casa a toda velocidad.
Era una cruz de metal, con un nombre y una fecha escrita ahí, fecha de hace más de 50 años.
El viejito solo comenzó a reír y me dijo "Se me hace que vieron al niño del árbol tirado en el piso, pero era un fantasma", yo sentí un escalofrío tremendo en mi cuerpo, el viejito se dió la vuelta y solo menciono que esa cruz era de la familia no se que, que vivían en la colonia que estaba justo frente a la mía.
Pasaron los días y se hizo algo famoso ese avistamiento, hasta que unas dos semanas después de pasar eso, se me acerca una señora, ya viejita también.
Yo estaba practicando baloncesto con medio ojo puesto en el árbol para ver si veía algo, pues aún era de tarde por lo que habia buena luz para ver bien.
La viejita me interrumpe y me pregunta que si yo fui de los que vio al niño en el árbol, no era la primera persona que me preguntaba eso en esa semana debido al incidente, pues mencionaban a un joven que iba a jugar baloncesto, le respondí que si.
Me pidió describir al niño, le respondi a como pude, ya que le aclare que por la hora pude ver poco al niño.
Aún así ella me dijo que en efecto, el niño que vimos era el niño a quien le dejaron esa placa de metal, yo desconocía que esa placa de metal era en efecto de un niño, aunque creo que era un poco obvio.
Me dijo que ella era la hermana mayor de ese niño, que hacía muchos años ellos jugaban en el parque, que en ese tiempo habia una cuerda amarrada en una rama muy alta, la cual todos los niños valientes la subían y bajaban siendo unos héroes, pero a su hermanito le daba miedo así que recibió burlas por parte de los otros niños del parque.
Entonces estando ella en el columpio vio subir a su hermano por esa cuerda la cual tenía bolas para poder escalar mejor, ella corre tras de el pues era su responsabilidad su hermano menor, pero para cuando llega su hermanito del miedo termina trepando la rama ya que le dió miedo caerse, así que el temor lo arrastró hacia la bifurcación del árbol.
Después de eso su hermano entro en pánico unos minutos después y resbalo, callo los cinco o seis metros y se rompió el cuello.
Esa historia me dejó horrorizado, me dijo la viejita que no sabía que el espíritu de su hermanito seguía ahí, esperando a bajar del árbol, ella tenía una veladora en la mano y unas flores, espero a la quincena para comprar eso con su pensión e ir a colocar esa ofrenda a su hermanito.
La anciana lloro porque el tiempo fue malo con ella e hizo olvidar por muchos años que su hermanito tenía esa cruz a su memoria.
Sus palabras me hicieron sollozar, pues sentí horrible al escuchar que posiblemente el espíritu de su hermanito quien era un niño pequeño tenía más de 50 años tratando de bajar ese árbol, pero terminaba por caer siempre, me dolió mucho reflexionar sobre eso.
A la fecha que sigo aquí no se ha vuelto a ver al niño, según varias personas han visto niños cerca del árbol a alta horas de la noche, pero son puros comentarios al aire, no me consta, pero si me consta lo que ví junto con más gente.
Espero y su alma logré bajar algún día de ese bucle infinito en el que está atorado, hasta he pensado en colocar una escalera de madera o algo para facilitar su descanso.
Saludos.