La pluma negra de Noxy

La pluma negra de Noxy Aquí habita la tinta que se escribe de noche

25/03/2026

Es que es tan 🫦🫦
🧡💚

Parte 4Título: La sombra de ti Anteriorhttps://www.facebook.com/share/p/1FNmM75NaL/✧༺♥༻✧Esa mañana, Izuku se despertó to...
24/03/2026

Parte 4
Título: La sombra de ti

Anterior
https://www.facebook.com/share/p/1FNmM75NaL/

✧༺♥༻✧

Esa mañana, Izuku se despertó totalmente renovado y pudo sentir algo que solamente en los libros de historia estaba marcado.

El lazo entre alfa y omega era esencial en sus vidas, pero si el omega marcaba a su destinado, podría escuchar sus pensamientos, sentir sus emociones e incluso alterar sus feromonas si este se encontraba en peligro.

Ahí fue cuando realmente lo supo. Quedó más que claro: el alfa era completamente suyo, y el destino se lo había entregado de una forma peculiar.

Sonrió satisfecho y probó el lazo por primera vez. Cerró los ojos y sintió la calma de Katsuki, quien aún seguía dormido.

—Kacchan —susurró en su mente.

Katsuki se movió ligeramente y abrió lentamente los ojos. Lo primero que vio fue a su omega. Se incorporó un poco y besó sus labios.

—Te amo, Kacchan —volvió a decir a través del lazo.

—Yo también te amo, cariño —respondió Katsuki.

Izuku rió, y Bakugou no lo entendió.

—¿Qué te causa gracia? ¿Acaso crees que miento?

Izuku ladeó la cabeza y lo miró directamente a los ojos. Se mordió el labio, se acercó un poco y liberó su aroma. Las feromonas del de cabello verde eran ahora mucho más intensas.

—Hazme tuyo, Kacchan… —susurró en su mente.

Bakugou frunció el ceño, confundido. Iba a hablar, pero fue silenciado por los besos de su omega.

Izuku se acomodó sobre él, frotándose contra su cuerpo y provocando una reacción inmediata. Katsuki rodeó su cintura y cambió de posición con rapidez, dejándolo debajo de él.

Se alineó, pero antes de continuar, alguien tocó la puerta.

—Señor Bakugou, tiene pendientes y más tarde la junta con los nuevos inversionistas…

Izuku lo sujetó por la cintura y, sin esperar, lo guió con insistencia. Katsuki apretó la cabecera, conteniendo una reacción.

Izuku sonrió, travieso.

—¿Señor? —insistió la voz tras la puerta.

—Cancelaré todo lo de la mañana. Regresaré en dos horas —respondió con firmeza.

Los pasos del asistente se alejaron. Katsuki comenzó a moverse con lentitud.

—Ya escuchaste… solo tenemos dos horas. Tengo asuntos que atender.

Izuku asintió, elevando ligeramente la cadera.

El ritmo aumentó, y su respiración se volvió irregular. El contacto, la cercanía y la conexión del lazo intensificaban cada sensación.

Izuku se aferró a él, dejando marcas en sus brazos. Katsuki sostuvo con firmeza su cintura, guiando cada movimiento con precisión, como si conociera perfectamente su cuerpo.

—¡Ah, Kacchan! —gimió Izuku… pero lo hizo a través del lazo. Katsuki no lo notó.

Las nuevas sensaciones lo envolvían por completo. Quizás dos horas no serían suficientes.

Izuku se incorporó, rodeó el cuello de Katsuki y lo atrajo hacia sí para besarlo. Sus labios se encontraron con urgencia, con hambre, como en sus momentos más intensos.

—Qué rico, Kacchan…

Katsuki se separó de pronto. Había escuchado claramente la voz de Izuku… pero no había hablado.

—¿Me escuchas, Kacchan…?

Katsuki asintió, sorprendido.

—Es nuestro lazo. Ahora sabré que eres tú siempre. Puedo escucharte en mi mente… Hace un momento dijiste…

—Carajo… —murmuraron ambos al mismo tiempo.

Se miraron, confundidos.

—Supongo que es la conexión que formamos…

—Entonces… en verdad existen… Te encontré, mi destino.

La intensidad volvió, y el momento los arrastró nuevamente.

✧༺♥༻✧

Los minutos pasaron como una corriente de agua.

Ahora Katsuki ya estaba cambiado, mientras Izuku acomodaba cuidadosamente el n**o de su corbata.

—Llegaré tarde. No me esperes para cenar. Neito vendrá a cocinarte y a hacerte compañía.

—Puedo hacerlo yo —respondió Izuku, inflando ligeramente las mejillas en un pequeño puchero.

No le agradaba del todo la forma en que ese guardaespaldas lo vigilaba.

—Sabes que solo confío en él para tu seguridad. Aunque sea un tipo despreciable, no dudaría en poner su vida en riesgo por ti… Lo que pasó no fue un hecho aislado.

Izuku suspiró.

—Está bien.

Sabía que tenía razón.

Neito hacía bien su trabajo. Si eso significaba su seguridad, lo soportaría.

—En la noche, cuando regrese, hablaremos. Hay algo que necesitas saber.

Katsuki besó sus labios y salió de la habitación. Su asistente ya lo esperaba fuera.

Hanta Sero… nunca perdía ni un segundo de la apretada agenda de su jefe.

—Buenos días, señor Izuku. Su desayuno está listo.

Izuku asintió y salió hacia la cocina.

—¿Kacchan mandó a poner cámaras, verdad?

Monoma sonrió.

—A usted no se le escapa nada.

—Conozco mi hogar lo suficiente para notar cualquier cambio.

—Debe mantenerse alerta, señor. Hay que encontrar al intruso.

Izuku asintió.

Gracias al lazo, podía sentir a Katsuki alejándose, repasando mentalmente cada pendiente.

Un secreto que solo ellos dos compartirían.

No diría nada. Aún no.

✧༺♥༻✧

—Mañana será nuestra segunda jugada… —una voz resonó en la oscuridad—. Mañana, Bakugou Katsuki no tendrá opción más que aceptar su final…

✧༺♥༻✧

Nota: Perdonen por la tardanza, se complica mis días y tengo que sobrevivir, pero gracias por estar aqui y llegar hasta el final.

Voy a pedir de su ayuda para que esta página llegue a más personitas, me podrían ayudar a dejar su bello comentario en reseñas, solamente les quitaran unos minutos de su tiempo, espero que lo puedo hacer... Los quiero mucho

Noxy Archē

La imagen fue creada por https://x.com/Dyn4bun

—¡Deja de seguirme, maldita escoria! —gritó Katsuki, mientras sus feromonas alteradas se esparcían por todo el lugar.—Ka...
16/03/2026

—¡Deja de seguirme, maldita escoria! —gritó Katsuki, mientras sus feromonas alteradas se esparcían por todo el lugar.

—Kacchan, no es lo que parece… perdón —suplicó Izuku, intentando que se detuviera.

—¿Si no fuera nada entonces por qué pides perdón? —escupió con rabia—. ¿Crees que es lindo llegar a la oficina de mi novio, de mi jodido y sensual novio, y ver que el estúpido de Kirishima casi te besa?

—Pero…

Katsuki giró bruscamente, se detuvo apenas un segundo y, sin pensarlo, sacó una explosión contra el rostro de Izuku, enviándolo hacia atrás.

Izuku no hizo nada para defenderse.
Ya estaba acostumbrado a ese tipo de rabietas por parte de su pareja.

—Ahora no solo tengo que cuidarme de estúpidos omegas… —gruñó Bakugo—, ahora también de alfas.

El de cabello verde sujetó el brazo de Katsuki cuando este se dio media vuelta, atrayendo de nuevo el cuerpo del cenizo hacia él.

Pero esta vez no lo recibió de la manera que esperaba.

Izuku levantó la mano… y cacheteó a Bakugo con fuerza.

—Ahora me escuchas —habló con firmeza—. Y esta vez me vas a poner atención.

Katsuki se quedó inmóvil.

—Kacchan, Kirishima llegó a mi oficina porque me lo encontré en una cafetería. Una de sus fans se le estaba insinuando y él, al no ser un alfa con marca, se intoxicó con las feromonas de la omega.

—¡Yo! —remarcó, señalándose—. Yo sí tengo marca, así que no me afectó. Lo traje aquí porque en el hospital solo estaba causando estragos. Lo encerré en mi oficina y fui a dar clases.

Respiró hondo antes de continuar.

—Cuando regresé estaba en pleno rut. Abrí la puerta y lo primero que hizo fue sostenerse de mi cuello… y tú llegaste justo en ese momento. Poco después de que saliste casi vomita encima de mí por mi propio aroma.

Bakugo seguía en silencio.

—Lo volví a encerrar y tuve que activar el One For All para rastrearte a ti… —su voz se quebró un poco—. Por favor… solo te amo a ti.

Katsuki había quedado anonadado.

No solo por el golpe…
sino por todo lo que Izuku había dicho.

No había murmullos sofocantes como siempre. Cada palabra había sido tan clara y firme.

Y sus feromonas… eran suaves, cálidas, casi envolventes.

Era como si su alfa estuviera guiándolo lentamente hacia la calma.

Katsuki asintió.

Ahora estaba apenas a centímetros del rostro de su alfa.

Izuku no dudó ni un segundo. Rodeó lentamente la cintura de su omega, deslizó una mano hasta su cuello y lo besó.

Todas las defensas de Bakugo se derrumbaron en ese instante.

El beso fue tan apasionado que las pocas personas que presenciaron la escena terminaron sonrojadas.

Cuando el alfa finalmente se separó, sus frentes quedaron juntas.

—¿Estás más tranquilo ahora? —preguntó Izuku con sinceridad.

Bakugo frunció un poco el ceño…

—Ya ni me acuerdo por qué estaba enojado.

Respondió finalmente.

Ese chico explosivo estaba irremediablemente enamorado de su alfa.

✧༺♥༻✧

Notita
Me he encontrado con un montón de imágenes y no me pude resistir a hacer unos OS de ellos, espero que les guste, gracias por leerme

Noxy Archē

Créditos al autor de la imagen

13/03/2026

Dejamos de funcionar XD

Parte 3Título: la sombra de tiAnterior :https://www.facebook.com/share/p/1Gi8Kcjvyo/✧༺♥༻✧Los días habían pasado y Katsuk...
13/03/2026

Parte 3
Título: la sombra de ti

Anterior :
https://www.facebook.com/share/p/1Gi8Kcjvyo/

✧༺♥༻✧

Los días habían pasado y Katsuki no se había separado de su omega. Todo lo demás seguía el ritmo constante, pero se daba todo el tiempo del mundo para dárselo a él.

Siendo alguien influyente en el gobierno y, sobre todo, en la mafia, esto debería ser una trivialidad, pero la realidad era diferente.

Haber tomado esa mano cuando más lo necesitó fue la mejor decisión que pudo tomar. Quizás Izuku no sabía de la conexión con la mafia ni de los trabajos sucios que hacía.

Sin embargo, su personalidad de mi**da la conocía a la perfección y jamás lo juzgó. No le importó el dinero ni nada de lo que Katsuki poseía; el de cabello verde veía con sinceridad la mano cálida que lo tomó esa noche.

La tranquilidad de sus feromonas le daba tanto alivio, las caricias suaves y la devoción que le entregaba sin pedir nada a cambio.

Los sentimientos de ambos nacieron tan naturales que daba miedo aceptarlos al principio, pero no podían negar que uno pertenecía al lado del otro.

Todo era perfecto mientras estuvieran juntos. La cosa es que Izuku se sentía tan confundido por lo que pasó que se fijaba en la más mínima cosa por si volvía a surgir, así descubría al falso Bakugou.

Aunque no sabía si él mismo podría negarse, tal como no lo hizo esa noche. No quería alejarse del cenizo, pero sabía que tarde o temprano Katsuki debería salir de casa para atender sus pendientes.

—Kacchan, no quiero…

—Izuku, mírame a los ojos —el omega alzó la mirada y sus ojos estaban llenos de lágrimas—. Hoy haremos algo que no cualquier alfa puede hacer y que ningún impostor puede suplantar. Estoy convencido de que es la mejor forma; lo que te hará estar tranquilo.

El de cabello verde asintió.

Bakugou se levantó de la silla donde estaba sentado y dejó el libro que estaba leyendo sobre ella. Se giró lentamente y dio un paso tras otro.

Sus manos viajaron a su camisa y empezó a quitar uno a uno los botones, liberando lentamente el aroma amaderado que lo hacía delirar.

Izuku se sentó al borde de la cama esperando a que llegara a sus brazos. En cuanto estuvo frente a él, desabrochó el cinturón y luego quitó el pantalón despacio.

Pegó su rostro y pasó su lengua por encima de la tela. La humedad lo hizo sentir tan caliente que su miembro empezó a levantarse; su respiración se agitó y de su garganta salían deliciosos gemidos.

El omega sonrió y sus manos se deslizaron por la prenda para bajarla y sacar lo que tanto ansiaba. Se mordió el labio al ver cómo el glande de su alfa soltaba ese líquido. Pasó la punta de su lengua para lamerlo.

Sabía tan exquisito su sabor que fue metiéndose la gran v***a de Katsuki lo más profundo que podía, aunque le sacara arcadas por la introducción de ese miembro tan grande.

Subía y bajaba por la extensión. Katsuki se dejaba llevar por el éxtasis que le provocaba estar en la pequeña boca del omega. Tomó sus cabellos verdes y empezó a embestirlo, primero lento y profundo, después un poco más rápido.

Vio los ojos de Izuku llenarse de lágrimas y sus mejillas teñirse de rojo.

—¡Ah, carajo! —estaba a punto de venirse.

Quiso sacar su miembro, pero Izuku agarró sus caderas e hizo que se enterrara más en esa garganta, y no pudo evitar derramar su líquido caliente dentro de él.

Salió despacio, recibiendo unas pequeñas lamidas que quitaban hasta la última gota de su semen.

Izuku empezó a desvestirse rápido. Katsuki lo miró con hambre y el omega entendió perfectamente; se puso en cuatro sobre la cama.

Levantó bien su c**o. Bakugou le dio una fuerte nalgada y sintió más el delicioso aroma del alfa. Cerró los ojos y reconoció un ligero aroma a menta.

Quizás no se había percatado antes, pero Katsuki tenía una combinación de su propio aroma. Eso los había hecho tan afines, algo que esa noche había sentido. Esa peculiaridad que realmente los diferenciaba.

Su pensamiento se fue al carajo cuando sintió la lengua de su alfa restregarse en su esfínter y su miembro ser masturbado por la mano grande del cenizo.

Pegó su cara a la almohada soltando un gran gemido.

—¡Ah, ah! —se sentía en la gloria.

Su lengua se movía por todo su agujero. Su lubricante salía tan abundante, pero a Bakugou le encantaba sentir cómo su omega se mojaba por el placer.

Sus piernas empezaban a flaquear, pero Katsuki se detuvo. Subió por la cama y empezó a masturbarse. Se alineó para entrar de una sola estocada, suficiente para hacerlo terminar por lo bien que se sintió.

—Yo… yo quiero verte.

Bakugou asintió y atrajo el cuerpo del omega.

Salió de su interior y se sentó en la cama. Izuku abrió las piernas para sentarse a horcajadas sobre el alfa.

Agarró el miembro tan duro de Bakugou y él mismo empezó a empotrarse en él, descendiendo despacio. Katsuki agarró sus caderas firmemente.

Se acercó al pecho del omega y empezó a lamer sus pezones mientras él se penetraba a su propio ritmo.

—Cariño…

Izuku alzó la mirada, encontrándose con esas hermosas gemas color fuego. También tenían una pequeña diferencia.

Bakugou parecía tener una pequeña mancha dorada y, cuando estaba lo suficientemente excitado —como lo estaba en ese momento—, su pupila se hacía alargada, como si estuviera viendo a un gato bajo el pleno sol.

Algo que a Izuku le encantaba ver.

—Vas a tener que marcarme.

Bakugou agarró las caderas de Izuku y empezó a embestirlo.

La forma rápida para hacer un marcaje correcto era llevarlo al éxtasis, hasta que su cuerpo liberara la suficiente oxitocina para sacar sus colmillos.

Besó su cuello deslizando sus propios colmillos, haciéndolo desear ser marcado. Cerró los ojos y se dejó llevar por el placer.

Su respiración se agitó más. Bakugou besó sus labios y, cuando su entrada empezó a apretarse más, el alfa metió hasta el fondo su miembro, haciéndolo gemir.

Su vista empezó a nublarse y lo único claro era la glándula del alfa. Sacó sus colmillos y los encajó sin pensarlo dos veces.

—Mmm… cariño, aprietas delicioso… ah.

Una última embestida y terminó en su interior.

Izuku empezó a atender la herida de su alfa mientras él formaba su n**o y seguía regalándole su semilla.

✧༺♥༻✧

Noxy Archē

La imagen fue creada por https://x.com/oroshi_mi

Parte 2Título: La sombra de ti    Anteriorhttps://www.facebook.com/share/p/14YasEtpytQ/✧༺♥༻✧La noche caía y Katsuki no p...
11/03/2026

Parte 2
Título: La sombra de ti


Anterior
https://www.facebook.com/share/p/14YasEtpytQ/

✧༺♥༻✧

La noche caía y Katsuki no paraba de ver las marcas en el cuerpo de su omega. Tenerlo entre sus brazos, saber que era tan suyo de alguna manera lo calmaba, pero esa maldita evidencia era totalmente reprobatoria.

Él, siendo el alfa de alfas… había sido humillado de esta manera. Agarró su teléfono, se levantó de la cama y caminó fuera de la habitación sin hacer ruido para no despertar a Izuku.

Marcó el número clave y de inmediato contestaron al segundo timbre…

📲Jefe.

—Quiero que me hagas una investigación… Averíguame quién subió hasta mi casa y entró entre las 4 y 5 de la tarde. Quiero la grabación en cinco minutos… También quiero que traigas al equipo para que ponga cámaras dentro de mi hogar y no se te olvide el ma***to escuadrón para tener en vigilancia a mi omega.

📲Ya estoy en eso, jefe. Estaré allá lo más rápido que pueda y las grabaciones se las haré llegar a su correo.

La llamada se colgó y se metió de nuevo a la habitación. Miró con recelo la ventana y la cerró; puso el pequeño candado que estaba justo debajo de ella, en el piso.

Sabía perfectamente que Izuku no se acercaba a las ventanas. Él había sufrido depresión mucho antes de conocer a Katsuki.

Cuando era perseguido por ser una casta superior entre los omegas, todos querían marcarlo y esclavizarlo. Ni siquiera sus padres pudieron protegerlo y murieron en el intento.

Ese día, mientras Katsuki terminaba algún trabajo sucio, subió a la terraza de aquel edificio y, al estar en la orilla con su ci******lo en los labios, pudo ver a Izuku asomándose por su ventana. Vio cómo iba sacando su cuerpo por el espacio.

—¿En serio lo vas a hacer, chiquillo? —dijo el cenizo, dándole una calada a su cigarro.

—Yo… —no pudo decir una palabra completa; sus ojos se llenaban de lágrimas, impidiéndole hablar.

El aroma del omega llegó a su nariz. No pudo evitar saborearlo. Obviamente él también quería poseerlo, pero sabía que hacerlo como todo el resto del mundo no tendría un buen resultado y ese chico terminaría cayendo.

—¿Tus padres? —preguntó, y no necesitó respuesta; pudo leerla a través de esos hermosos ojos color esmeralda—. Está bien, ya no preguntaré absolutamente nada. Pero eres una persona valiosa para ellos y, si dieron su vida para que tú siguieras con vida, al menos eso es lo que deberías hacer.

—¡¿Crees que no quiero hacerlo?! Pero esa maldita gente no deja de acosarme, solamente quieren mi cuerpo y yo… yo… yo…

Su pie resbaló y Katsuki se pasó al otro lado del balcón. Se agarró fuertemente del barandal y, con su mano libre, sujetó la mano de Izuku.

—Dame a mí tu cuerpo, tu vida, y siempre te protegeré. Serás la persona intocable para el resto. Si aceptas, te entregaré el mundo a tus pies; si te niegas, solamente soltaré tu mano y en segundos dejarás de sufrir…

Izuku lo miró con los ojos llenos de lágrimas. No quería morir, pero no tenía alternativa. Su boca se abrió, luego se cerró.

Katsuki sonrió y soltó su aroma amaderado; con tan solo eso, su omega interno se calmó. La luna brilló en lo más alto del cielo.

El lazo del destino los marcaba como alfa y omega, unidos por esa cuerda invisible.

—Quiero vivir —murmuró.

El alfa lo escuchó y lo subió despacio. Lo pasó al lado seguro y después regresó junto a él.

—No te vas a arrepentir, lo prometo…

Pasó uno de sus dedos delineando su labio inferior, bajando hasta la barbilla, y la sujetó con firmeza para besar su boca. En un baile despacio, un juramento fue sellado con ese simple acto mortal.

Lo llevó a su casa e Izuku empezó a temerle a las ventanas abiertas, a los lugares donde el aroma de Katsuki no estaba. Su dependencia emocional era bastante fuerte, pero aun así pudo continuar con la ayuda de ese alfa.

Pronto Izuku descubrió que Katsuki cumpliría su palabra. Tenía un par de betas escoltándolo en todo momento, su guardia personal.

Pudo concluir sus estudios y graduarse como el mejor en su clase de economía, pero jamás supo en qué trabajaba su alfa… y quizás ya era tiempo de revelar su identidad.

Sobre todo si quería tenerlo para siempre junto a él. Era momento de entregarle el anillo que estaba esperando en su caja fuerte. Si hacía pública su relación, no se atreverían a hacerle ningún daño.

Ser perseguido en esos momentos no era algo bueno y él tomaría las cartas del asunto en sus propias manos. Investigaría y llegaría hasta el final. Por ese omega… por su omega.

✧༺♥༻✧

—Dime que no te descubrieron… —aquella voz salía desde la penumbra de la habitación.

—No… ser un cambiaformas es de gran ayuda. Si no tuviera la resistencia que tengo, habría mu**to en esa caída… Por poco me cojo a ese ma***to omega y le quito todo lo que le pertenece a ese hijo de puta… bueno, lo único que en verdad atesora.

—¿Entonces el experimento funcionó?

—Sí, repliqué su voz, sus feromonas y, sobre todo, su apariencia. Era su ma***to doppelgänger…

—Bien… todo seguirá corriendo bajo el mismo plan. Pronto lo tendremos a nuestros pies… suplicando piedad. Hacerlo pagar por todo lo que nos quitó.

✧༺♥༻✧

Noxy Archē

La imagen fue hecha por https://x.com/wolfciel_

Ser infiel o demasiado ingenuo…La realidad de todo esto es que él se parecía tanto a su primer y único amor. Mismo rostr...
10/03/2026

Ser infiel o demasiado ingenuo…

La realidad de todo esto es que él se parecía tanto a su primer y único amor. Mismo rostro, mismo color de ojos, mismo color de cabello, hasta igual en el aroma que despedían sus feromonas.

Pero algo en su interior no se sentía correcto; su lado omega gritaba y rasguñaba desde adentro, negando por completo lo que sus ojos veían.

—¿Kacchan? —su voz salía con dificultad, con miedo.

—Shhh —fue lo único que dijo y besó sus labios.

Sus manos se paseaban descaradamente por su cuerpo, lo hacían gemir por cada roce, por cada caricia. Sabía cómo hacerlo calentar y qué puntos tocar para que su libido subiera y, con eso, su entrada empezara a lubricar.

Dioses, ese alfa lo hacía delirar de placer. ¿Por qué su instinto se negaba a aceptar que era su Kacchan?

—¡No! —gritó el omega.

El cambio fue tan repentino que sintió que se iba a morir. Su omega se manifestó de una manera tan brutal para detener lo que estaba haciendo. Su conciencia quería que lo siguiera tocando, pero en su interior lo negaba.

Dio dos pasos hacia atrás y no se fijó que estaba tan cerca de la cama; cayó sobre ella. Su teléfono salió del bolsillo que tenía en el s**o.

La pantalla se iluminó por la llamada entrante, pero el cuerpo de ese alfa se sobrepuso, le abrió las piernas y besó sus labios.

Agarró el teléfono y apretó el botón para apagarlo. Izuku no pudo moverse porque sus manos fueron sujetadas con fuerza.

El aroma cada vez se hacía más pesado… su respiración era más errática; su cuello estaba siendo poseído por el alfa. Los besos aumentaron, dejando pequeñas marcas rojizas.

Sus sentidos se iban nublando; la sed de seguir siendo tocado por esas manos y llegar hasta el final era mucho más grande que su raciocinio.

Besó sus labios con hambre, mientras sus manos viajaban a través de su cuerpo, quitando una a una sus prendas. Los gemidos se escuchaban en esas cuatro paredes.

Fue bajando poco a poco, pero Izuku tenía episodios donde su omega salía de repente; quería liberarse de lo que ese chico, parecido a Katsuki, lo hacía sentir.

Quería quitarse de esa nube parecida al celo; su instinto no aceptaba lo que estaba pasando, pero no entendía por qué.

Era su alfa quien lo tocaba, quien lo hacía sentir tan bien. Solamente su Kacchan sabía qué lugares tocar, y estaban siendo tocados para hacerlo gemir de placer.

—Quieto —murmuró con fuerza el alfa, y su omega se detuvo ante la orden que acababa de recibir. La voz… aquella voz no podía negarse.

Pasó saliva con dificultad y su cuerpo se tensó. El alfa empezó a morder cada parte de piel, cada pedazo que se le antojaba dejar marcado.

Tomó su pequeño miembro levantado y comenzó a lamerlo con tanta destreza que casi lo hacía venirse con tan solo un poco de juego.

Su lubricante natural salía a chorros por su entrada, preparándose para que la v***a de su alfa lo follara tan duro como siempre.

Su respiración se cortaba, pero el ambiente se sentía diferente. Por tan solo un momento, cuando el alfa sacó su pene y comenzó a masturbarse, se alineó para entrar… sin embargo, se detuvo…

La puerta fue tocada tan bruscamente que ambos se descolocaron por la interrupción. Su omega empezó a moverse por dentro tan desesperado que pudo liberarse del trance. Se levantó, agarró su s**o y salió corriendo de la habitación.

Corrió hasta que llegó a la puerta, quitó el seguro y se abalanzó a los brazos de él, del verdadero Katsuki.

—Alfa… alfa —murmuraba desesperado.

Katsuki sintió las feromonas sexuales, exactamente como las suyas, como cuando marcaba a Izuku cada vez que tenían s**o.

Lo miró, y sus ojos estaban tan impresionados que ver el cuerpo desn**o de Izuku lo hizo enfurecer; su ceño se iba cerrando cada vez más.

Lo cubrió con su aroma para calmarlo.

—Cuéntame… ¿qué pasó? ¿Quién se atrevió a…?

La palabra se quedó suspendida en el aire.

—Fuiste tú —dijo sollozando, y sus piernas perdieron fuerza.

Su cabeza se sentía tan mal. Su instinto estaba en lo correcto. ¿Quién había sido quien tocó su cuerpo?

—No, corazón. No pude ir por ti; salí tarde de la oficina, por eso te marqué, pero no contestaste. Me preocupé y me vine de inmediato. Cada llamada se iba al buzón. Aceleré y, cuando llegué a casa… la contraseña no era la misma, por eso toqué desesperado. Tu aroma salía sin control por la puerta y me alteré mucho más… y ahora que te tengo entre mis brazos ya me siento bien, pero hay algo que no me gusta. Dime la verdad, Izuku. Te perdonaré todo.

El de cabello verde lo miró fijamente y se agarró de su cuello.

—Fuiste tú. Cuando llegué, la puerta estaba abierta; se me hizo extraño, pero cuando te vi no me importó, solamente la cerré y fui a la habitación después de que te di un beso. Quería cambiarme, pero tú me acorralaste, me besaste desesperado. Mi cuerpo no se sentía bien; mi instinto me decía que no. Las sensaciones que sentía eran las mismas que cuando tú me tocas. Era tu cara, el color de tus ojos, tu aroma el que me envolvía… yo no pude decir que no… utilizaste tu voz… pero cuando tocaste la puerta sentí la necesidad de correr y te dejé en el cuarto.

Katsuki tomó al omega entre sus brazos para cargarlo.

—¿Me estás diciendo que yo estoy en el cuarto…? —Izuku asintió—. Ese hijo de perra está mu**to.

Caminó rápido con el omega en sus brazos, abrió la puerta, pero no había nadie. Las sábanas estaban revueltas; su aroma y el de Izuku estaban mezclados como si acabaran de tener s**o.

Dejó al de cabello verde con cuidado en la cama y fue a revisar cada espacio de la casa: debajo de la cama, en el baño, en el clóset. Pero no encontró nada… solamente la ventana del penthouse estaba abierta.

¿Quién saltaría de esa altura? Estaban en el piso 108; eran más de 400 metros en caída libre, una muerte segura. Pero no había rastro de nada.

Solamente las sábanas fuera de lugar, las marcas en la piel de su omega y su propio aroma invadiendo la habitación.

Continuará????

✧༺♥༻✧

Perdonen la ausencia, me dio un bajón feo, la depresión no me deja, pero estoy de vuelta, espero que les gusten mis escritos que tengo para esta semana

Noxy Archē

Créditos al creador de la imagen https://x.com/K1DQKA

Gracias a todos los que me apoyaron a reportar la publicación, si se pudo tumbar y perdón por las molestias. Más tarde s...
25/02/2026

Gracias a todos los que me apoyaron a reportar la publicación, si se pudo tumbar y perdón por las molestias.
Más tarde subo la continuación del escrito 🤭

Su mirada se intensificó al ver cómo movía sus caderas en un sublime andar; hacía que su garganta se secara… Dioses, Izu...
23/02/2026

Su mirada se intensificó al ver cómo movía sus caderas en un sublime andar; hacía que su garganta se secara… Dioses, Izuku tenía todo lo que siempre soñó.

Katsuki había estado con varias mujeres, obviamente que sí, pero ninguna había despertado en él lo que ese chico de cabello verde provocaba.

Era su subordinado; verlo pasar de un lado a otro por la oficina era realmente agotador. Su v***a no podía descansar. Por más que evitaba alzar la mirada, era inevitable cuando escuchaba su pequeña risita.

Ver cómo coqueteaba con alguien más le molestaba de sobremanera, pero ¿cómo podría decirle algo? Solamente era su jefe… Quizás las reglas de su compañía podrían ayudar esta vez.

—Izuku —habló con firmeza.

El chico de cabello verde volteó y le dio una sonrisa dibujada solo con su boca, pero no con sus ojos. Estaba molesto.

—Dígame, jefe… —soltó con un toque de enfado en su voz; estaba a punto de que su compañero aceptara salir con él.

—A mi oficina.

Izuku soltó un suspiro fuerte, pero se giró y caminó tras el cenizo.

En cuanto entraron, Izuku cerró la puerta y se acercó al escritorio de su jefe. Katsuki estaba recargado en la fina madera; alzó la mirada e hizo una seña para que su subordinado se sentara frente a él.

—Sabías que coquetear con tus compañeros de trabajo está prohibido… Las reglas fueron claras y tú firmaste tu contrato.

Izuku volteó los ojos, pero al hacer esa mueca se dio cuenta de que en el pantalón de su jefe sobresalía su gran extensión. Se mordió el labio y sonrió; esta vez su sonrisa fue más traviesa… Era momento de provocar un poquito más.

—Recuerde, jefe —arrastró con más se*******ad la última palabra al decirla—, tengo tan solo unos pocos meses trabajando aquí. Es normal que me acerque a algunos de ellos para preguntar sobre mi trabajo y hacerlo correctamente.

Izuku se fue desabrochando el s**o, dejando a la vista la camisa blanca, casi transparente, que llevaba puesta ese día. Su piel se marcaba perfectamente bajo esa fina tela.

—Izuku… te contraté por tu gran cerebro… Tú no necesitas ayuda para desempeñar tu puesto. Incluso puedo decirte que haces tu trabajo en tiempo récord y por eso buscas perder el tiempo con ellos.

El de cabello verde se levantó abruptamente y se acercó peligrosamente a él. Recargó su pecho casi en el abdomen de Katsuki; sus manos se deslizaron por las piernas largas del cenizo hasta que la punta de sus dedos tocó el miembro de su jefe.

Katsuki dio un pequeño salto, sintiendo cómo salía presemen de su glande. Se había aguantado todo lo que podía, pero tenerlo tan cerca y que sus manos lo tocaran… Dioses, se sentía tan bien.

—¿Entonces el jefe quiere que juegue con él?

Izuku pudo ver cómo el rostro de Katsuki se sonrojaba.

—Basta… aquí no —dijo con dificultad.

Izuku se separó como si nada hubiera pasado.

—Ok, me iré con Shoto a terminar nuestra conversación —su tono de voz era puro sarcasmo, pero Katsuki no lo tomó así.

Lo agarró del cuello y lo volvió a atraer a su cuerpo. Lo giró rápidamente y comenzó a besarlo de manera demandante; los gemidos del de cabello verde eran ahogados entre sus bocas.

Izuku sintió cómo las gruesas manos de su jefe descendían hasta su trasero. Lo agarró firmemente para llevarlo hacia su silla.

Paró de besarlo, lo bajó, le dio media vuelta e hizo que subiera ambas piernas a la silla, pegando el pecho de Izuku al respaldo alto de esta.

Se acercó peligrosamente a su oído y lamió el lóbulo.

—Estoy seguro de que nadie te hará sentir como yo.

Izuku asintió. Bakugou besó su cuello y sus manos viajaron al botón de su pantalón. Bajó lentamente la tela y descubrió que llevaba una bonita prenda de encaje color negro que resaltaba su piel blanca.

Se arrodilló frente a él y, sobre la tela, empezó a lamer su esfínter. Izuku se quedó paralizado; jamás había recibido un oral y sus gemidos no podían parar, y mucho menos contenerse.

Bakugou hizo un exquisito trabajo. Izuku movía sus caderas para que él llegara a ese punto delicioso. La mano grande de su jefe restregaba con un poco de fuerza su pene, haciéndolo delirar de placer.

Las voces en el pasillo se escuchaban cada vez más cerca. Izuku mordía su brazo para no gemir más fuerte; ser visto por alguien más no era de sus preferencias, pero la adrenalina de hacerlo en público y más con el jefe en su oficina… era algo cliché que morían por tener.

Y más si el jefe es Bakugou Katsuki, un hombre que fue bendecido por los dioses, dotándolo de belleza y dinero.

Su respiración se agitaba más. Cerró los ojos para contener el delicioso orgasmo que estaba a punto de estallar y, cuando el picaporte de la puerta fue tocado, terminó tan rico que no pudo evitar rasgar el vinil de la silla.

Katsuki se levantó y agarró el cuerpo de Izuku, que estaba débil por lo que acababa de sentir. Lo cubrió con su s**o, subió sus pantalones y lo dejó sentado.

Abrió la puerta y salió de la oficina. Izuku no escuchó nada; se recargó en el respaldo y trató de regular su respiración. El cenizo volvió a entrar, agarró algunos papeles y sonrió al ver el estado en que lo había dejado.

—Ahora vuelvo. Tengo una junta que no pude suspender en este momento. Siéntete con la libertad de no hacer nada; regreso en una hora… ¿Está bien? —dijo con calma.

Izuku solo asintió y lo vio salir de la oficina. Agarró su rostro y, por primera vez, sintió cómo el calor subía por él. Sacó su celular y activó la cámara.

Su hermosa cara estaba teñida de rojo.

—¿Qué acabo de hacer?...

✧༺♥༻✧

Noxy Archē

Derechos de la imagen a https://x.com/i/status/2014923575128694867

Dirección

Mexico City
07000

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando La pluma negra de Noxy publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir

Categoría