24/05/2026
Me siento muy afortunado por poder conocer a tantas brujas que habitan en la México Tenochtitlan
Las formas cambian pero el fondo sigue siendo el mismo.
En las entrañas de la Ciudad de México tenochtitlan Aún existen algunos templos dedicados a la música, ese sutil arte que nos toca a todos desde el inicio, cuando escuchamos el tambor en forma de corazón desde el vientre de nuestra madre.
Llegué por circunstancias semejantes al azar a un templo tan grande y sonoro que intimida por su complejidad y matices, entre pasillos llenos de guitarras y laberintos encontré a una bruja originaria de ciudad juarez, ella tiene un linaje de brujas y brujos qué se siente en la mirada. Lo primero que me dijo fue:
"Aver, cuéntame que hiciste para que estemos los dos juntos acá, ya me manifestaste ¿para que me querías?"
Me quedé helado. Muy pocas veces uno tiene la oportunidad de estar con su artista favorito en un cuarto frente a frente.
De este encuentro nacen estas pequeñas grabaciones en acústico, Koko se muestra tal cual es, bruja, música, kimika y mística, agradecí poderme reflejar en sus ojos y entender el mensaje de sus dedicatorias: "Siempre sigue tus sueños"
Entendí que cada quien desde su rincón, desde su lugar en este vasto espacio y tiempo, libra y gana sus propias batallas y el festín y el gozo es poder darse al mundo siendo lo que se es, desde la verdad y el arte.
Koko no me trato como espectador, o como consumidor de su arte, todo el tiempo me sentí tratado como un humano, iguales, algo que cada vez es más escaso en el medio musical.
La suerte es una especie de dios y todo siempre sucede en muchos planos, agradezco coincidir siempre con la magia que irradia todo.