15/05/2026
Al día siguiente había un secreteo, los que jugaron no fueron a clases por varios días, ausentándose misteriosamente…
EL JUEGO DEL BRUJO
(Cortesía de Alejandra Grajales)
Caracas/Venezuela.
Buen día amigos de Círculo de Miedo, esto sucedió hace casi 30 años, a mediados de los años 90´ en la Escuela Francisco Pimentel, Caracas. En esa época había creo yo una onda bien paranormal con lo de la Oui-Ja y también había una moda pro-satana. En mi colegio amado hubo un incidente bien difícil con esos juegos de la tabla Oui-Ja.
Nosotros, los alumnos de 5to Grado, éramos el terror de las profesoras por lo tremendos. En una ocasión nuestra profesora se enfermó y no había suplente que quisiera trabajar con nosotros, ¿qué hicimos? inventar. Comenzamos con la Oui-Ja, a mí me daba miedo esas cosas y no formé parte del círculo de juego, los que jugaron agarraron una tabla de un pupitre y dibujaron el tablero.
Estuvieron por un rato, pero no fue suficiente, pues querían más acción, así que una de mis compañeras dijo que jugaran al “Brujo”, nadie había escuchado sobre el eso y mucho menos sabía cómo hacerlo, por lo que nos explicó que se necesitaba una Biblia, un diccionario, tres agujas y una hebra de hilo, pero cómo no eran implementos que se tenían a mano, quedaron de acuerdo en llevarlos el día siguiente aprovechando el reposo de la profesora y que nos quedábamos solos haciendo tareas.
Y así fue como al día siguiente se presentaron los muchachos con todas las herramientas que necesitaban para realizar “El Juego del Brujo”. En aquel silencio espectral, seguíamos las instrucciones de la compañera de clases que era un poquito mayor, quien fue la que dijo que había que llevar: la Biblia, el diccionario, las agujas, y el hilo. Dando las instrucciones cómo había qué preparar todo.
Los libros iban abiertos, sostenidos cada uno por un jugador, procedieron luego a buscar la palabra diablo o demonio en dichos textos, y allí clavar una de las agujas, empezaron abriendo la Biblia y allí clavaron una aguja, prosiguieron con el diccionario y al encontrar la palabra Diablo, clavaron la segunda aguja, la tercera aguja estaba enhebrada, y cada extremo del hilo iba a las agujas anteriormente mencionadas, quedando ella en el medio.
La chica que inventó el juego y lo dirigía estaba en el medio frente a los dos que sostenían ambos libros, la aguja que quedaba en el medio colgaba, haciendo la suerte o especie de un péndulo que se movía según la respuesta positiva o negativa. Al principio el juego fue inocente, hacían preguntas y según a dónde se moviera dicha aguja colgante era positivo o negativo, y así continuó por un espacio de tiempo.
De repente una de las muchachas empezó a actuar extraño, a reírse súper espeluznante, al notarlo los demás quisieron terminar “El Juego del Brujo”, pero: “ya era tarde para eso”, fueron las palabras que pronunció el espíritu que se había apoderado de mi compañera…
Fue horrible, gritaba, intentaba lanzarse por la ventana, los muchachos al no saber qué hacer decidieron llevarla a la enfermería, y la enfermera pensó que estaba bromeando y quiso asustarla calentando una aguja de inyectadora y amenazándola con encarcela, no obstante, pasaron las horas y no se resolvía el asunto. Asustada me fui a mi casa.
Al día siguiente había un secreteo flotando en el ambiente, un cuchicheo, la muchacha no fue a clases y varios de los que jugaron ese día tampoco se presentaron, ausentándose misteriosamente por varios días. Se rumoreaba que sufrían de fuertes ataques nocturnos muy vividos, varios familiares de estas alumnas se quejaron que en sus casas tenían pesadillas, no querían ni estar solos, ni mucho menos dormir con la luz apagada, les aterraba la oscuridad, y ese tipo de cosas, que según escuchaban ruidos y voces extrañas, que no tenían explicación.
Con decirles que fue un escándalo en el colegio, en el sentido que todo era con mucho misterio hacia nosotros, no nos involucraban, nos dimos cuenta que solo asistieron los niños más afectados, los que tenían pesadillas y cosas raras y tuvieron que contar la verdad, que la chica que instó a los demás a “jugar” el llamado “El Juego del Brujo”, la verdad no sé si es su nombre original o si esa era la forma correcta de "jugarlo", lo que si les puedo decir, es que fue una experiencia traumática, en especial para los involucrados directamente, tomando en cuenta que eran niños entre 10 y 13 años.
Ella salió de eso, aunque quedaron secuelas por unos días a todos los que jugaron, que como ya señalé testimonios dicho por los propios padres, tenían pesadillas y cosas así. Poco a poco todo fue volviendo a la normalidad, pero más nunca quisieron jugar esos "juegos" otra vez. Yo creo que fue algo demasiado fuerte para unos niños y ni idea de dónde sacó ella eso de “El Juego del Brujo”
Hermanas Ferreira G. (Círculo de Miedo/Autor)
CIRCULO DE MIEDO