Terror Desde el Infierno

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Existen muchas películas que muestran facetas muy extrañas de los vampiros. Algunos se ven musculosos, brillantes y hast...
01/09/2022

Existen muchas películas que muestran facetas muy extrañas de los vampiros. Algunos se ven musculosos, brillantes y hasta guapos. Sin embargo lo más peculiar de todo es que se dice que no podemos salir en pleno día, lo cual llama bastante mi atención porque es justo en ese momento donde elegimos a nuestras victimas, allí es cuando decidimos a quien vamos a atacar y la manera en que lo vamos a hacer.

Es extraña la descripción de alguien considerado asesino a sangre fría, por lo general se basan en un acto por simple y mera diversión, nunca pensaron en que la verdadera razón es la sangre. Ayer en las noticias vi que un asesino en serie había atacado nuevamente a un joven de 22 años de edad en su casa, lo que nunca se supo es que este asesino había vigilado día a día a su víctima, por diferentes maneras, redes sociales, lo que comía, a que lugares solía ir, entre muchas otras cosas.


Nadie se interesó en esto, ni mis verdaderos amigos o compañeros, todos siguieron con sus vidas. En el funeral de este joven todos lloraban, pero nadie mostró interés en las circunstancias de su muerte. ¿Por qué alguien querría matarlo si era tan bueno? Lo cierto es que el asesino tenía un aspecto muy extraño, era bastante pálido y flaco, sus huesos sobresalían de su cuerpo, el olor era como de 5 mu***os juntos. El asesino después que estranguló al joven le chupó la sangre con sus colmillos susurrándole al oído -aprenderás lo dolorosa que puede ser la indiferencia humana.


Lo más triste y singular es que el joven asesinado soy yo. Luego de dos días me levanté entre los mu***os y ahora mi único objetivo es demostrarle a mis fieles amigos, lo doloroso que puede llegar a ser la indiferencia de las personas.

InquisiciónEl término Inquisición o Santa Inquisición hace referencia a varias instituciones de la Iglesia Católica dedi...
31/08/2022

Inquisición
El término Inquisición o Santa Inquisición hace referencia a varias instituciones de la Iglesia Católica dedicadas a la supresión de la herejía. La herejía en la era medieval europea muchas veces se castigaba con la pena de muerte y de esta se derivan todas las demás.

Desde Galileo Galilei hasta Juana de Arco . A día de hoy se cuentan por decenas los personajes destacados de la Historia que fueron perseguidos (como el primero) y ajusticiados (como la segunda) por la Santa Inquisición , una institución creada en el siglo XIII cuya lucha contra los herejes se extendió durante más de seis siglos por países como Francia , Italia , España o Portugal . Ideada para combatir a todo aquel que se alejase de la fe que por entonces se proclamaba como oficial (además de aquellos que cometían algunos actos considerados como amorales), esta institución vivió su esplendor y su mayor barbarie durante la Edad Media . Sin embargo, por lo que es recordada en la actualidad no es solo por la cantidad de cadáveres que dejó a sus espaldas en Europa, sino por el uso de multitud de instrumentos de tortura capaces de arrancar una confesión a homosexuales , presuntas brujas o blasfemos . Entre los mismos destacaban algunos tan crueles como el potro (ideado para estirar los miembros de la víctima) o el castigo del agua (el cual creaba una severa sensación de ahogamiento en el reo). Todos ellos, al menos en España, dejaron de usarse el 4 de diciembre de 1808, día en que Napoleón Bonaparte abolió la Inquisición.

31/08/2022

SI TE PORTAS MAL TE LLEVARÁ EL CHAMUCO

Muchos no lo creen, pero en ocasiones cuando te portas mal el Chamuco se aparece en cualquier forma para castigarnos, ¡sobre todo si eres grosero y desobediente con tus padres! Esto que voy a contarles fue totalmente real y verídico, le sucedió a una prima mía de nombre Margarita y pasó en un lugar que se llama Peñón blanco Pinos Zacatecas, en un pueblo que está por aquellos rumbos cerca del poblado Salinas San Luis Potosí. Resulta que por allá vivían unos tíos, nunca migraron para Monterrey donde estamos nosotros ni para otra Ciudad, allí se quedaron, mi prima Margarita siempre fue muy liberal y libertina, a sus veinte primaveras destacaba por su belleza, lo malo de ella que tenía un defecto muy grande, ¡ser demasiado grosera con mis tíos! A mi tío de plano ni caso le hacía y con mi tía siempre se ponía a discutir bien feo, sobre todo los fines de semana cuando había baile donde vivía o en algún otro poblado cerca.

Ella con permiso de ellos o sin él se aferraba a ir a donde fuese ese baile que estuviera cerca de pinos, sin importarle que fuera de noche y atravesar los cerros oscuros en su caballo, cada que había baile desde temprano le decía a mi tía, sabe que mamá ¡sea como sea yo voy a ir a ese baile! Se oponga usted o quien sea, si no me da permiso de todas maneras voy a ir, mi tía en ocasiones quería detenerla por la fuerza, pero ella se ponía furiosa y la quitaba de un aventón, la aventaba encima de la cama, en el mismo piso o incluso la arrojaba contra la pared, luego ensillaba un caballo muy bonito que nomás ella podía montar y se iba al baile ya bien pintada y arreglada atravesando el cerro en su caballo, ¡nunca hacía caso ni obedecía a sus padres!

Ese era su peor defecto de ella, ¡ser muy bailera! Pero aparte le gustaba tomar vino, era una mujer joven alta ¡muy hermosa de cabello largo castaño claro! Le llegaba más abajo de la cintura, pero ese defecto arruinaba su belleza, ¡de hecho ni novio tenía! Le gustaba ser libre y no quería que nadie la mandara, los bailes, el vino, las bandas y la música era lo que a ella le gustaba, a sus veinte años de edad sentía que todo lo podía y que lo que hacía con sus padres pasaba desapercibido para Dios, o lo que sería peor, ¡para el innombrable! No imaginaba que podría ser castigada por uno de ellos al ser tan insolente y no obedecerlos.

En ocasiones cuando íbamos de visita me ponía a platicar con ella, pero lo hacía muy poco, ya que yo era mucho más chico y no me hacia caso, ¡me juzgaba de loco catalogándome un mugroso! Como dos o tres veces los visitamos nada más, resulta que pues tanto estuvo así con sus groserías, bailes nocturnos y parrandas, hasta que en cierta ocasión iba a haber un baile en ese pueblo de Pinos, ese día mi tía se opuso firmemente para que no fuera y no la dejaba salir, le gritaba ¡haz lo que quieras, pero hoy no sales de aquí! Pareciera como si su madre presintiera que algo malo le iba a suceder y no la dejaba salir.

Se puso en la puerta obstruyéndole el paso, sin embargo, ella le dio un golpe fuerte en la cara con su mano y luego la arañó dejándole el rostro marcado y un moretón por el golpe recibido, mi tía solo cubrió su cara con las manos al sentir la sangre brotar de las heridas producidas por a quien le había dado la vida, en silencio se hizo a un lado para que se fuera, ella lo hizo riendo, ¡burlándose de lo que había hecho! Entonces mi tía le dijo, ¡algún día vas a recibir un castigo por esto que estás haciendo, ¡yo soy tu madre y esto que haces no tiene perdón! A mi prima sus palabras no le importaron, ensilló su caballo y se alejó burlándose de ella.

Mi tía limpió la sangre de su cara curó las heridas y después se fue a dormir muy triste, así quedó, la noche parecía estar muy tranquila el baile estaba en pleno apogeo, mi prima lo disfrutaba baile y baile tomando tequila, la banda estaba tocando, y no paraba de bailar, hasta que llegó un hombre, ¡no era de ese pueblo porque nunca lo habían visto y no sabían de donde venía! Se notaba que no era de por ahí cerca porque mientras los de ahí vestían como de pueblo él andaba vestido con ropa muy elegante, los que lo vieron cuentan que era un señor como de treinta a treinta y cinco años, traía una gorra de lana chiquita ¡como las que usan los pachucos! Bien trajeado de zapatos muy brillantes, a pesar de que las calles eran muy polvorientas sus zapatos lucían muy brillantes, ¡tenía la apariencia de ser un catrín!

¡Se veía muy distinguido el hombre! Ella se le quedó viendo porque era raro ver a alguien así con esas características por esos rumbos ¡atractivo y aparte bien vestido! Cuando mi prima lo vio dejó de bailar con quien andaba para ver si el tipo se le arrimaba, las amigas cuentan que muchos la iban a sacar a bailar, pero ella no quería hasta que se le acercó el hombre y le dijo que si bailaba con él, ella era lo que estaba esperando y sin titubear le contestó que si, de esta manera duró bastante tiempo bailando con aquel extraño, luego ya de haber bailado como una hora con él, le dijo que le gustaría platicar un rato con ella, pero hacía mucho ruido ahí por las bandas, que sí podían hacerlo afuera, mi prima inmediatamente aceptó, ¡se había hecho la idea de que él iba a ser su novio, prometido o algo parecido porque le gustaba!

Entonces se salieron un rato del baile a la vista de todos los presentes, ya estando afuera entre pláticas se la fue llevando poco a poco más lejos hasta que se retiraron más, el caballo lo tenía amarrado ahí cerca del mercado donde estaba el baile, entonces al estar cerca de él empezó a relinchar bien fuerte como si hubiese visto algo malo, se paraba en sus patas traseras relinchando asustado Y se caía de lomo lastimándose, pero se levantaba y otra vez se paraba en dos patas y lo volvía hacer, ella dijo, ¡quién sabe que tendrá este animal! Deja voy a verlo, él le contestó que no le hiciera caso. Los animales así eran, si hay un olor o algo que no les gusta empiezan a asustarse, ¡recuerda que ese potro solo se deja montar por ti! Ella se sorprendió mucho al escuchar esas palabras ¡como sabía eso si era un fuereño que apenas se habían conocido! Pero por extrañas razones le hizo caso y no fue, ese misterioso hombre tenía algo poderoso que la atraía mucho y no quería separarse de él.

De este modo pasó, luego las bandas comenzaron a tocar y ella no aparecía ¡tampoco la veían a fuera! Empezaron a buscarla y nada, ¡no la encontraron! Cosa que se les hizo raro, se alarmaron pensando que a la mejor este hombre se la había llevado a la fuerza o con engaños para que fuera de él, al ver que no aparecía tres de sus amigas salieron del lugar a buscarla en la oscuridad a ver si estaba arrejolada por hay con aquel desconocido, pero nada, ¡no la encontraron! Empezaron a hacer conjeturas de sí este hombre le había dado un mal golpe por no haberse querido ir, ellas se pusieron en alarma ya ni bailaron en toda la noche y no aparecía, ¡en sí nunca apareció esta muchacha! Al último creyeron que se había ido con él porque le había gustado.

Al otro día que no apareció, lo primero que hicieron los tíos padres de ella, fueron a buscar a sus amigas casa por casa, pero todas decían lo mismo, que se había salido con un hombre elegante muy guapo y ya no regresó, pensaban qué tal vez se había ido al pueblo de donde era él porque ya no volvió al baile. Lo raro es que el caballo se mantenía todavía amarrado con la cuerda larga en donde ella lo había dejado, no habían visto su comportamiento en la noche al haber presentido que le rondaba el mal a Margarita, este caballo mi prima lo tenía bien adiestrado, ¡no se dejaba agarrar de nadie! Si alguien lo quería montar se paraba en dos patas y empezaba a patearlo, mis tíos hechos un mar de lágrimas porque no sabían donde estaba, tampoco tenían idea de en donde buscarla.

Fueron a algunos poblados vecinos de por ahí cerca para ver si la encontraban, y no la hallaron ¡nadie la había visto! Ya tenía dos días de estar perdida, al tercer día se juntó mucha gente unos a pie y otros hombres a caballo para salir a buscarla, dijeron, ¡vamos a buscar peinando todo el cerro hasta encontrarla! Se fueron buscando cerro por cerro peinando muy bien la zona y no encontraron nada, entonces dijeron ¡vamos al cerro del pellón blanco! Tal vez allá encontremos algo, y tenían razón porque cuando estuvieron arriba llegaron a una planicie, pero lo que vieron les heló la sangre, mi tía de la impresión se desmayó inmediatamente y mi tío hincado llorando no sabía ni qué hacer.

Margarita estaba sentada con un tronco enterrado en sus partes como del tamaño de un bate de béisbol, estaba enterrado en el suelo bien firme, tenía como un pico en la punta, pero como con una bola al final, lo más lógico era que la habían sentado a la fuerza empujándola de los hombros hacia abajo abierta de piernas, tenía los ojos abiertos desmesuradamente y su cabellera bien erizada, ¡como si le hubieran dado un shock eléctrico! Su pelo semejaba a un paraguas abierto de lo erizado que lo tenía ¡pero esta mujer todavía estaba viva! Entonces los hombres al ver que todavía vivía dijeron que debían buscar ayuda, las mujeres que iban con ellos empezaron a decir que tenían que traer un sacerdote porque eso no era nada bueno, ¡esto que estamos viendo no es cosa de Dios! Dijeron, y fueron rápido a caballo por un sacerdote.

Ya que le explicaron cómo estaba el asunto, el padre agarró mucha agua bendita, su Biblia, el ajuar de sacerdote y se fueron a donde estaba mi prima, luego que llegaron hasta el cura se sorprendió al verla como estaba, pronto empezó a echarle agua bendita mientras rezaba, dicen que al momento de hacerlo comenzó a hacer mucho viento y se escuchaban truenos demasiado fuertes, a pesar de que era de día se oscureció todo en ese momento, una nube negra cubrió el cielo y una peste a azufre muy penetrante invadió todo el lugar, dijeron que se asemejaba como un huevo cocido pero quemado, podrido, ¡así bien pesado aquel olor! Tanto que decenas de metros a la redonda fueron inundados por esa peste, mi prima aún seguía viva, el sacerdote y otros hombres la levantaron de los hombros para sacarla del palo donde estaba clavada, ella sin fuerzas para oponerse se dejó sacar, la levantaron y la pusieron en el suelo después de sacarla de ese palo donde estaba incrustada, su mamá se acercó llorando, agarró sus manos y le dijo que la perdonaba, ella en ese momento sin poder decir nada murió, fue como si solo estuviera esperando el perdón de su madre.

Lo que la gente pensaba que esto le había sucedido por ser malcriada y mala persona con sus padres. ¡Me estoy acordando de mí! Porque yo también lo fui con mi papá una noche y también viví algo horrible, se me apareció un enorme perro con los ojos brillantes como el fuego, ¡aunque no fue tanto como ella, ya que a mí si me dejaron vivir! Por eso estoy contando esto, quizás porque solo me porté mal una vez y me arrepentí. Con mi prima toda la gente decía que era una lástima, pero que eso había sido un castigo divino porque se la llevó ese hombre que no era otra cosa más que el mismo diablo, se le apareció en forma muy elegante para poder llamar su atención, ella cayó en el engaño y terminó muriendo así ensartada en una estaca con todas sus partes internas desbaratadas, desde abajo hasta su abdomen por dentro.

Después de haber pasado eso, la gente tenía mucho miedo salir de noche por todo lo que había sucedido, las muchachas se portaban bien con sus padres y caminaban derechito, en parte lo sucedido hizo que al menos por mucho tiempo los hijos respetaran a sus padres en los lugares donde se dieron cuenta de este caso. Todo lo contado aquí fue un suceso meramente real y pasó en este poblado de Pinos Zacatecas, algo verdaderamente triste y lamentable, los pobladores de ese sitio ni mis tíos saben aún que fue lo que sucedió realmente, aquel elegante, pero extraño hombre nunca fue visto otra vez en ese pueblo ni en los alrededores, los papás cuando querían infundir miedo a sus hijos les decían que si se portaban mal vendría el Chamuco por ellos.

31/08/2022

LA CAFETERÍA.

Nosotros veíamos los mismos rostros yendo de paso cada día, mi leal esposa y yo. Espectros de caras pálidas y macilentas deambulando por nuestras ventanas. Su habla distorsionada, casi fantasmagóricamente. Enseñaban letreros, aunque la mayoría convergían en mensajes similares: «Trabajaré por comida», «Aliméntame», «¿Tienes cambio?». Cómo no podías sentir pena por los méndigos y vagabundos de las calles cuando dirigías una respetada cafetería familiar.

Estando sus rostros mugrientos, supusimos que no podríamos alimentarlos gratuitamente. Entonces los clientes habituales demandarían el mismo trato, siendo tan injusto. Pero, al mismo tiempo, no podíamos dejarlos a que se pudrieran tampoco. Teníamos que ayudarlos. Vimos de nuevo la fotografía de nuestro hijo, quien fue a la guerra y su cuerpo nunca fue recuperado, y así es como la idea aterrizó.

Al día siguiente, cuando la noche llegaba a un paso lento, dejamos entrar a este hombre. Se introdujo como Fernando. Fernando era una de esas personas. Había estado durmiendo en callejones y en las afueras de la ciudad por años luego de que fue desahuciado y perdió su hogar, incapaz de proveer para sí mismo a razón de la inestabilidad económica nacional. Ordenó costillas de res, la especialidad de la cafetería.

En la cocina, en tanto mi esposa preparaba la comida del hombre, ella me preguntó si lo que hacíamos estaba bien —nuestro método, si esta era verdaderamente la forma de guiarlos—. Luego de una larga discusión, le aseguré que Fernando estaría agradecido por la manera en la que lo ayudaríamos.

Sus ojos destellaron en cuanto trajimos el platillo y comenzó a devorarlo ávidamente. Era alguien muy hambriento; nos preguntamos cuándo fue la última vez que tuvo una comida decente. Su boca se veía casi mecánica por la forma veloz en la que mordía y masticaba cada bocado. En medio de una pequeña sonrisa, nos agradeció por la maravillosa cena. Le sonreímos de vuelta, por cortesía más que otra cosa.

Se desmayó y, horas más tarde, fue declarado mu**to por las autoridades. Lo encubrimos bien. Después de todo, resultó que el hombre tenía una enfermedad terminal y pudo haber mu**to cualquier día. Un toque de suerte ahí.

El secundo. El tercero. El cuarto. Todas estas almas en pena que fueron acalladas. Lejos del sufrimiento de las calles, enfermedad y hambruna.

Nuestros esfuerzos fueron paralizados, sin embargo, luego de que cierto cliente fue recibido. Hasta el día de hoy nos resulta difícil suprimir la memoria que nos tormenta por lo que hicimos esa noche.

Nos dijo que su nombre era Rafael en tanto le permitíamos entrar. Era un hombre bastante desarreglado, vestido en ropajes sucios hechos jirones. Era desagradable para la vista el solo observar a este pobre desgraciado por tanto tiempo. Le dimos un gran platillo de filete para cenar y, como el resto, no pareció notar que había sido untado en veneno.

Cómo lo amó. Nos dijo que le recordaba a la técnica de su mamá. Sonreímos en unísono y esperamos. Esperamos, y pronto el efecto llegó mientras vimos sus ojos cerrarse por última vez.

Lo ubicamos a un par de kilómetros de nuestra locación, en donde fue declarado mu**to. Hasta ese momento, nunca llegaron a sospechar nada de nosotros, al menos no hasta que nos entregamos.

El hombre, aparentemente, sufría de amnesia tras un accidente muchos años atrás. El médico forense comunicó que el vagabundo utilizaba una placa de identificación militar alrededor de su cuello, y mi corazón dio un vuelco cuando se nos mencionaron sus datos. Estaba confundido primero, pero luego me relampagueó, pues descubrimos que nuestro pobre y querido hijo nunca murió en la guerra después de todo.

Un rumor apagado subía desde las olas. Aquel murmullo transformó la noche. La hizo distinta a las demás. Otra vuelta a c...
31/08/2022

Un rumor apagado subía desde las olas. Aquel murmullo transformó la noche. La hizo distinta a las demás. Otra vuelta a casa. Calle de oscuridades danzantes. Charcos de luz lamiendo las sombras adoquinadas. Ella volvía de alguna parte, de cualquier parte.

El mar, invisible desde el camino, se cernía sobre ella como una promesa. Las pisadas perdieron su ritmo. Apuró el paso. Una inquietud irracional creció en su imaginación, llenando el camino de visiones fantásticas. Una ráfaga de aire frío cruzó por su rostro. Curioso juego. Hasta le pareció que un par de alas negras se batían en el aire.

Llegó a casa.

Su piel se llenó de tibiezas. El rumor de las olas enmudeció.

Su cabeza se vació de espectros. No obstante, la casa estaba distinta. Algo sutil, incorpóreo, parecía agitarse entre los muros silenciosos.

Música. Sí, música. Nada mejor que la triste melodía de una balada para ahogar la sensación opresiva, dulcemente aterradora, de no estar sola.

Aquel libro sobre el estante de madera escupía promesas de Nunca Más. Un cuervo perseverante, plutónico —según ella lo recordaba— alisaba sus plumas sobre el busto de Palas.

Una nueva oleada cálida recorrió su piel, como si la música y el recuerdo equívoco de aquel cuervo petrificado la cobijasen. Se sentó. El sonido de un vehículo en la calle la aisló todavía más. La suave melodía se sostuvo en el aire, apenas un instante, y luego calló.

Los rincones susurraban.

—Piensa en mí —dijo en voz alta—. Está pensando en mi.

Se sobresaltó al escucharse. Los ecos reverberaron entre los muebles. Entonces lo supo, con la misma claridad absurda de las certezas oníricas: Él estaba ahí.

Se acostó. El ocre de las sábanas la entibió. Un par de alas imaginarias rascaban los cristales. Luego, una silueta vaporosa se alzó a los pies de la cama. El resto de la habitación pareció fundirse en esa negrura, como si los pálidos reflejos lunares fuesen absorbidos por ella.

—Piensa en mí —repitió.

La figura se inclinó hacia adelante. Ella se estremeció. Toda su piel degustaba una especie de anticipación febril; como el gesto resignado de una presa voluntaria. Se supo altar y ofrenda de antiguos ritos.

Allá lejos el mar continuaba debatiendo con las nubes. Las baladas se quebraron, estallaron en mil pedazos hechos de cristal, mientras un suave y cálido aliento comenzaba a recorrerla, a saborear cada pequeño resquicio de sus ondulaciones. Antes de hundirse definitivamente en la locura, ella pensó en un parque de flores de hierro; en un funeral de hadas al que jamás asistiría.

Entonces llegó el ocaso. Una caricia crepuscular se derramó sobre ella, dentro de ella. Él sacrificó toda clase de ofrendas táctiles sobre su vientre. Un remolino intraducible de balbuceos, declaraciones insensatas, flotaron sobre ambos. Se perdieron uno en el otro; y juntos se reencontraron.

Nunca más —pensó ella.

—Nunca más —dijo la figura.

Ella cerró los ojos, mientras la vida se filtraba gota a gota sobre las sábanas. Las sombras huían, atormentadas, hacia los rincones de la habitación.

Nunca más.

Se aferró a ese pensamiento terrible y esperanzador: Nunca más.

Y nunca, nunca más volvió a escuchar el premonitorio llanto del mar sin estremecerse.🦇🦇❣

😳😳—¡Pero qué diablos...! ¡Esto es asqueroso! —vocifera indignado el cliente, sacudiendo la fofa papada—. ¡Camarero, veng...
31/08/2022

😳😳

—¡Pero qué diablos...! ¡Esto es asqueroso! —vocifera indignado el cliente, sacudiendo la fofa papada—. ¡Camarero, venga aquí, hay un diente en mi sopa! —Gira luego con esfuerzo su voluminoso cuerpo hacia las otras mesas, buscando apoyo a su reclamo—. ¡Miren: hay un diente en mi sopa!

El resto de la clientela, que aún no ha sido atendida, gira sus cabezas hacia él, pero nadie se inmuta. Algunos se limitan apenas a murmurar entre ellos. Una niña susurra a su madre:

—¡Mamá, mira: abrió tanto la boca que se le ve la lengua, la tiene bien gorda!

—¡Querida, por favor, sé más prudente!

La niña guarda silencio, aunque no despega la vista de la boca del hombre, que no deja de gritar. El camarero se acerca presuroso, presa de evidente turbación.

—¡Un diente! —exclama, intentando mantener la compostura—. ¡No lo entiendo, señor, no sé cómo pudo ocurrir, le pido mil perdones, lamento que haya encontrado eso...!

—¡Ha de ser de su cocinero, que seguramente usa dentadura postiza! ¡Es asqueroso!

—No, señor, le aseguro que el cocinero no usa dentadura postiza. Le reitero mis excusas y le repito que no sé cómo pudo ocurrir que usted hallara eso en su plato.

—¿Qué me va a decir, entonces? ¡Porque esto merece una explicación! ¿Cocinan gente allá adentro o qué?

El camarero sonríe con ironía.

—No, señor, no cocinamos gente allá adentro: la preparamos acá afuera.

—¿Qué? ¿¡Se está burlando de mí, infeliz!?

—No, señor, yo me tomo mi trabajo muy en serio.

—¡Pero qué...!

El cliente no termina la frase. Un fuerte rerortijón sacude su elefantiásica humanidad, haciéndolo escupir un chorro de sangre en su plato de sopa. Introduce la cuchara y en el brillante líquido puede distinguir otros dos dientes. Los mira horrorizado. Se lleva ambas manos a la boca, las observa manchadas de sangre. Y se desploma sobre la mesa, inerte. El camarero coge la rolliza muñeca, le toma el puso, sonríe satisfecho y, con voz estentórea, anuncia, dirigiéndose a las demás mesas:

—¡Señores, perdonen la demora: el buffet está servido, bon appetit!

Los demás comensales se aproximan sonrientes. La niña se adelanta, ansiosa. Ya tiene elegida su parte.

MAMÁ… ¿MAMÁ?Apenas tenía 4 años, recuerdo que mi madre me decía que no debía hablar con extraños, que no me acercara a e...
31/08/2022

MAMÁ… ¿MAMÁ?

Apenas tenía 4 años, recuerdo que mi madre me decía que no debía hablar con extraños, que no me acercara a ellos y que no acepte nada de ellos, ni un dulce; lo normal que todo padre y madre les dicen a sus hijos de pequeños. Para mí no era nada raro, porque sabía que mi mami me quería mucho y solo trataba de protegerme.
Un día, una persona extraña se acercó a mí mientras jugaba en el patio de mi casa, vestía de una forma muy rara, y al verme se acercó de una manera muy silenciosa, como no queriendo que nadie lo escuche y entonces me dijo:
- Hola hijo, que haces aquí tu solo?
- Mi mami me dejo salir a jugar un rato. Respondí.
- ¿Te gustaría que jugara conmigo? Tengo muchos juguetes en mi camioneta.
Yo recordé lo que mamá me decía y entonces sentí miedo y le dije:
- Mamá me ha dicho que no debo de hablar con extraños.
- Y tu madre tiene mucha razón hijo, eres un buen niño, pero yo no soy un extraño, soy amigo de tu mamá y me pidió que te cuidara.
Yo me tranquilicé un poco al saber que era un amigo de mamá, pero la razón y tal vez el poco, pero necesario sentido de supervivencia de un inocente niño, me decían que me alejara de ahí.
El hombre se acercó más y más hasta quedar justo enfrente de mí.
- Ven conmigo hijo, iremos a jugar un rato. me dijo aquel extraño mientras estiraba una de sus manos, intentando sujetarme... Entonces grite.
El hombre se abalanzo rápidamente hacia mí, me sujeto fuertemente y grito por su radio:
-¡¡Tengo al niño!!, repito ¡¡Tengo al niño, vayan por ese bastardo!!
Entonces muchos otros extraños, vestidos igual que el primero entraron a casa de mamá. Yo solo podía escuchar sus gritos, diciendo mi nombre.
Otro extraño se acercó a mí y con unas pinzas, corto la cadena que mamá había puesto en mi pierna para que no saliera a jugar a la calle. El otro extraño me abrazo fuertemente y me llevo hasta una patrulla diciéndome:
- Tranquilo hijo, ya estas a salvo. Ese hombre malo no te volverá a lastimar.
Mamá siempre quiso protegerme de los extraños, desde aquel día en la que llegué a su vida, desde aquel día en que tenía dos años y mamá me robo de la guardería.
Yo no sabía que ese hombre obeso al que llamaba mamá, no era mi mamá, no sabía, que las cosas horribles que me hacía no eran juegos, yo no sabía… ¡Que mamá era el extraño, que mamá no era MAMÁ!

ENDULZAMIENTO SENCILLO PERO EFICAZMaterial:1vela blancaMielAzúcarCanela Plato Palillo de maderaLimpian la vela (incienso...
30/08/2022

ENDULZAMIENTO SENCILLO PERO EFICAZ

Material:

1vela blanca
Miel
Azúcar
Canela
Plato
Palillo de madera

Limpian la vela (incienso, alcohol etc,)
Van a escribir con el palillo de madera el nombre de la persona que quieren endulzar puede ser amigo, pareja, jefe, o algún familiar
Van a poner la miel, canela y azúcar, (siempre VISUALIZANDO sus intenciones).
Van a colocar un círculo de azúcar con canela ( esto nos ayuda a qué nada intervenga con nuestras peticiones)
Yo prendí un incienso de coco para que todo fluya mejor
Prenden su vela, y me cuentan como les fue

ver para creerUNA MUJER SATÁNICA LE FESTEJA SU PRIMER AÑO A SU HIJA CON ADORNOS DEL DIABLO😱😱una mujer creyente en el dia...
29/08/2022

ver para creer

UNA MUJER SATÁNICA LE FESTEJA SU PRIMER AÑO A SU HIJA CON ADORNOS DEL DIABLO😱😱

una mujer creyente en el diablo le hizo fiesta de cumpleaños a su pequeña hija pero el pastel y todos los adornos representaban al mismo Demonio.

Los invitados al enterarse de la situación decidieron no ir a pararse a la fiesta quedando todos los pasteles y la comida.

La mujer decidió subir este pequeño evento a la plataforma de TIkTOk recibiendo críticas pero también varios usuarios le aconsejaron que fuera a hacerse una evaluación psiquiátrica

29/08/2022

quien es el Angel de la Muerte?

😳😈😳LUJURIA INFERNALDayana era una mujer que se dejaba seducir por cualquier hombre, tenía la tentación carnal por la pie...
28/08/2022

😳😈😳

LUJURIA INFERNAL

Dayana era una mujer que se dejaba seducir por cualquier hombre, tenía la tentación carnal por la piel masculina en todo su cuerpo, tanto así que le llamaban LA MARIPOSA. Habían pasado una lista sin fin de hombres que compartieron en algún momento su cama, pero algo pasaba en la mariposa, había algo que no la llenaba por lo tanto buscaba y buscaba en cualquier hombre lo que jamás llegaba a encontrar: EL PUNTO MAXIMO DEL PLACER. Un día cansada de quedar sin satisfacción con nada del mundo, decidió darse por vencida y retomar el camino que para ella había perdido “la decencia” aunque sería un poco difícil, ya que su nombre y rostro era conocido por todo el pueblo en el que ella vivía. Compro ropas nuevas que cubrían totalmente su escultural figura la cual usaba para seducir y atraer a cualquier hombre. Tenía glúteos bien redondeados y un gran busto envidiable por las demás mujeres; que le lanzaban cuantas veces podían mil maldiciones.
Cansada de aquel ambiente de odio y desprecio, la mariposa decidió abandonar el pueblo; hasta que una mañana cuando salía con su maleta de casa para ya nunca volver, la sorprendió un hombre de avanzada edad que tenía un sombrero y gabardina de color café en la puerta de su casa.
-¡Disculpe señorita, tengo un regalo para usted! Este anciano la miró con mucha ternura como si la conociera de antes, se acercó a ella y le dio una pequeña caja sellada de color negro. Dayana estaba un poco confundida y no entendía de quién podía venir ese regalo; de tantos hombres con quienes estuvo no hallaba la persona que pudiese ser la que le estaba otorgando aquel obsequio. Al ver que el anciano seguía sosteniendo la caja en sus manos, Dayana no dudo en aceptarla de inmediato y lo invitó a pasar a su casa. Pero aquel hombre solo se limitó a decirle _¡le agradezco la invitación, pero debo retirarme!
La chica se miraba la cajita que tenía en sus manos, estaba sellada no la podía abrir, para eso necesitaba cortar el adhesivo que la protegía. Dejó su maleta reposando en la entrada de su casa y se dirigió a la cocina por un cuchillo que le permitiera abrir esa caja. Dentro de esta, había una bolsita de manta que contenía algo en su interior, se sentía como si fuera sal de cocina o azúcar. Junto. También estaba adjunta una pequeña nota la cual decía:
SE MUY BIEN LO QUE HAS ESTADO BUSCANDO Y POR NINGUN LADO HAS HALLADO, PERO ESTA NOCHE PODRAS TENER LO QUE DESEAS, SOLO TENDRAS QUE ABRIR ESTA BOLSA Y SOPLAR UN POCO DE ESTE POLVO. PERO TENDRÁS QUE ESPERAR HASTA QUE EL RELOJ MARQUE LAS 12, RECUERDA, HASTA LAS 12.
La nota terminaba hasta ahí sin ninguna explicación, Dayana se quedó muy inquieta con una curiosidad que jugaba en su interior, por lo cual pospuso su viaje para la mañana siguiente y decidió quedarse esa noche en casa. Al paso de las horas no podía dejar de mirar aquella caja, era tanta su desesperación por que el reloj anunciara la hora señalada, pero esta vez el tiempo para ella pasaba de manera eterna.
El calor de la primavera hacía insoportable el interior de las casa, sobre todo si el aire acondicionado estaba descompuesto. Dayana por esa situación se metió a dar un baño para refrescarse, mientras el sol se iba ocultando lentamente. Reposo un rato en su propia cama donde se quedó profundamente dormida y en su sueño aparecía nuevamente aquel anciano que le había entregado la extraña cajita. No entendía lo que estaba sucediendo y a lo mejor creía que se estaba volviendo loca; sin embargo cuando sintió que algo le jaló la sabana, de un brinco se despertó.
¡Diablos! ¡ya van a dar las 12! Exclamó apresurándose a traer la cajita que había dejado en la mesa de la cocina. Cuando la buscó no la hallaba de ninguna manera, y estaba completamente segura que la había colocado sobre la mesa. Después subió a su habitación y ahí estaba la cajita sobre las sabanas de su cama. De inmediato el reloj estaba a punto de tocar el tic tac de las 12, Dayana abrió la bolsa esparciendo un poco de polvo soplando aire con su boca. Se quedó por un rato inmóvil hasta que una pequeña ráfaga de viento se hizo presente en su habitación. El polvo que había esparcido pronto comenzó a flotar en el aire y se iba a cumulando en un solo lugar de la habitación. Dayana no sabía lo que estaba ocurriendo ya que con sus propios ojos estaba mirando que una criatura be***al que se iba formando con ese polvo. De repente ella intentó mover los labios para preguntar ¿Quién eres? Pero estaba totalmente inmóvil y solo se limitaba a observar. Aquella criatura parecía el mismo demonio; tenía pies y manos parecidos a un humano, con el cuerpo muy, pero muy grande y en su cabeza le salían unos cuernos enormes.
La bestia se acercó a Dayana quien estaba en bata de baño, la observó y comenzó a olerla rodeando su cuerpo. La chica no podía moverse y en sus ojos expresaba el terror que en esos momentos estaba sintiendo. Después aquel ser de la oscuridad tocándole el rostro con una de sus uñas largas le dijo.
_ Te prometí que esta noche ibas a obtener lo que tanto has buscado, y no me preguntes por qué estoy aquí; solo quiero dártelo y puedes obtenerlo cuantas veces tu desees mientras tengas en tu poder este polvo.
El ser maligno, se inclinó hacia Dayana para tocarle su hermoso y escultural cuerpo, desde el busto, el cuello acariciando sus piernas. Luego la miro fijamente y al tomar sus labios la acercó a su be***al rostro para darle un escalofriante beso. ¡Así es! Aquella bestia estaba acariciando y seduciendo a la hermosa Dayana y de repente ella le correspondió acariciando su be***al rostro.
Fue en esos momentos que DAYANA se posó en los brazos enormes de aquel demonio quien comenzó a poseerla lentamente. La llevó hasta su propia cama y en la habitación podía escucharse el movimiento de ambos cuerpos; la bestia entraba en el cuerpo de la chica mientras ella no sabía qué hacer con todo el placer que estaba sintiendo, aquello que siempre había buscado en un hombre esa noche al fin lo estaba obteniendo, lo estaba disfrutando. Los ojos de Dayana brillaban de lujuria, de ardiente pasión.
_ No puedo creerlo, ¿Quién eres tú? Preguntaba Dayana con la respiración agitada, pues los movimientos bruscos a los que estaba correspondiendo de la misma manera no le permitían hablar con claridad.
_ Tú debes saber muy bien quien soy, pero puedes llamarme EROS.
Eros había aparecido en la habitación de la chica para demostrarle que en verdad existe el placer a la hora de hacer el amor, el demonio era el único que había conseguido que aquella mariposa volara hacia el mismo paraíso existiendo un propio in****no donde estaban los dos. DAYANA, no podía creer que se estaba entregando en cuerpo y alma al mismo diablo y más aún que le hiciera sentir lo que jampas había conseguido con ningún hombre. En su pensamiento mientras Eros entraba y salía en su cuerpo se escondían aquellas palabras que quería decirle pero que le era imposible expresar.
_ No puedo creer que este sintiendo todo esto, la pasión que me está haciendo desatar aquel hombre be***al no se compara con ninguno de mis amantes, ¡Eros! ¡No quiero que te detengas, ahora no por favor! ¡Estoy en el mismo cielo! ¡Tócame! ¡Bebe todo de mí! Mira que estoy nadando en la humedad de mi sábana blanca. Suspiraba Dayana mientras disfrutaba aquel momento de pasión en la misma oscuridad de la noche.

_ Lo sé, querida mujer. He oído hasta el más profundo de tus pensamientos y gracias a ellos es que llegué hasta contigo. Estoy aquí por tus deseos, por tu lujuria que junto con la mía es completamente infernal. Me siento satisfecho que no me hayas tenido miedo, que te entregues completamente y correspondas al fuego de mi propio in****no. Ahora quiero seguir disfrutando y si para eso tengo que detener el tiempo; mira el reloj, al fin las manecillas se han detenido y tu me dirás hasta que las dejemos avanzar nuevamente.

La noche estaba sin la luz de la luna, pero podía apreciarse una cama con dos cuerpos diferentes, el de una hermosa y sensual joven, y el de una imagen be***al pero que estaba cumpliendo los deseos carnales que tenía DAYANA. Por fin alguien había apagado aquel fuego que ardía en su vientre y que pensó que jamás iba a poder controlar. Eros había sido el indicado para complacer a la hermosa joven y eso era lo que DAYANA no quería que terminara jamás.
Pronto el reloj comenzó a avanzar nuevamente, Eros se levantó de la cama dejando a la chica un poco dormida, sin embargo ella se dio cuenta que había terminado aquella pasión y preguntó que iba a pasar desde ese momento. Eros solo se limitó a decir unas cuantas palabras antes de partir:
_ Cada vez que desees que este momento se repita, solo tienes que llamarme con el mismo polvo, pero una vez que se acabe, jamás podré regresar a verte.
Dayana comprendió lo que la bestia le estaba diciendo, y a partir de esa noche cuando sus deseos eran insaciables, esparcía un poco del polvo que tenía guardado para llamar a Eros quien le complacía en su totalidad; pero entre más noches se entregaban al placer, pero a Dayana le era mucho más difícil contenerse y quería que su demonio la llevara a conocer el fuego de los in****nos de manera más recurrente. Donde nunca imaginó que la lujuria que guardaba en su interior con la presencia de Eros, se había convertido en una lujuria infernal obsesión, que necesitaba la presencia de un demonio para poder calmar su ansiedad y deseo carnal.

FIN..

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