18/08/2026
Miniserie documental de cuatro episodios de Netflix que reconstruye la vida de Alberto Aguilera a partir de un acceso extraordinario a su archivo personal.
Tiene tantísimo material que casi toda la serie está hecha con imágenes filmadas por el propio Juan Gabriel. Desde muy joven tuvo la costumbre de registrar su vida con una cámara, y el archivo que dejó es tan enorme que la serie prácticamente puede prescindir de los testimonios a cuadro. La familia entregó más de 30 mil fotografías, 2 mil cintas y casi medio millón de audios.
Se logra ordenar una cantidad descomunal de registros sin perder el ritmo, y se van hilando con mucha claridad los momentos esenciales de su vida y su carrera, desde sus primeros años hasta Bellas Artes y su etapa final. Las imágenes domésticas en Super 8 son un agasajo y le dan una intimidad muy especial.
Entre todo ese material aparecen algunas sorpresas maravillosas. Un jovencísimo Chivo Lubezki, con cámara en mano, sobre el escenario durante el concierto de 1990 en una Plaza México abarrotada. En plena lluvia, con el show todavía en marcha y el público resistiendo el aguacero, el cantante juega con los camarógrafos y termina bailando con él.
Años antes, Alejandro González Iñárritu aparece tranquilamente entre el público de una presentación en el Premier, rodeado de otras figuras de la época. Hasta los futuros ganadores del Oscar estaban alrededor de Juanga.
Juan Gabriel: Debo, puedo y quiero (2025), Dir. María José Cuevas.