07/12/2025
Sí… me volví a enamorar, pero esta vez es diferente
Hay amores que llegan como un susurro… suaves, cálidos, sin escándalo, sin guerras internas.
Y de repente te das cuenta de algo hermoso: te están queriendo como siempre te mereciste.
Porque esta vez no me toca mendigar atención, ni esperar a que me respondan cuando “les nazca”, ni recoger migajas para sentir que tengo algo.
Esta vez no tengo que explicar mil veces lo que me duele, ni tragármelo para no parecer “exagerada”.
No tengo que estar revisando señales, ni adivinando si le importo o no.
No tengo que luchar para encajar en un corazón que nunca estuvo listo.
Ahora… me trata bien.
Me habla bonito sin que se lo pida.
Me cuida sin que tenga que reclamar.
Me escucha, me valida y no me hace sentir una carga.
Si algo me inquieta, se sienta conmigo, respira, me explica con paciencia…
y me baja del sobrepensar como si sostuviera mi alma con ambas manos.
Y entendí algo que tantas veces ignoramos:
el amor correcto no te desarma… te reconstruye.
No te hace sentir insuficiente, ni difícil, ni “demasiado”.
Te abraza, te calma, te acompaña.
Te da paz… esa paz que un día pensaste que jamás ibas a volver a sentir.
Por eso hoy lo digo sin miedo, sin dudas, sin nostalgias:
sí, llegó algo mejor.
No perfecto… pero sí real.
Sí dispuesto.
Sí presente.
Sí conmigo.
Y qué alivio entender que nunca pedíamos demasiado…
solo le pedíamos amor a la persona equivocada.