11/08/2026
¿Existe una jerarquía moral entre nosotras, las mujeres?
Hace semanas me preguntaba esto después de que alguien a quien quise mucho como amiga me juzgara por no tener hijos, por amar profundamente a mis perritas y por elegir una vida muy distinta a la suya. Ella hablaba de sororidad y feminismo; paradójicamente, me juzgaba y se colocaba por encima de mí de una manera violenta. Al ver que sus palabras me herían, continuaba y continuaba cruelmente.
Decidí establecer límites y cortar la comunicación. Pasé días pensando: ¿qué pasó? ¿Es que no éramos amigas? pensé que me conocía…
Nunca recibí una disculpa. No la necesito. Solo necesitaba abrir los ojos.
La amistad entre mujeres es complicada.
Entonces pensé…quizá la evolución de la conciencia sea dejar de darnos golpes de moralidad, buscando quién está por encima de quién, y empezar a observar qué parte de nuestro ego necesita estarlo.
Una mujer no vale más por ser madre biológica ni menos por no serlo. Tampoco vale más por elegir una vida de sacrificios ni menos por elegirse sin culpa.
Cada quien es libre de elegir su camino.
Mi filosofía siempre ha sido tomar las decisiones que necesites tomar para ser feliz, sin seguir reglas sociales…hacer tu propio camino y no cargar ninguna culpa por hacerlo.
Para mí, la conciencia no se mide por lo que has elegido vivir, sino por la cantidad de juicios de los que has conseguido liberarte, empezando por los que haces sobre la vida de los demás.
Porque hay una diferencia enorme entre defender tus elecciones y necesitar invalidar las decisiones de vida de otra mujer para ejercer superioridad moral.
Cada quien elige desde su propia realidad. Hay que hacerse responsable de nuestras decisiones y elecciones, vivir con ellas cada día y agradecer.
Yo elijo mi vida.
La elijo con hijos o sin hijos, porque los hijos no son solo los biológicos; con muchos perros, aunque uno me haya mordido; con muchísimo amor, con trabajo, con mi arte, con estilo, con libertad, con rock a todo volumen y también con el derecho a cambiar de opinión las veces que se me venga en gana.
Sin juzgar a los demás y sin juzgarme a mí.
Cada quien puede vivir la vida que le parezca mejor, siempre y cuando no dañe a otro ser.
Mi libertad no necesita permiso. Mi capacidad de amar es inmensa.
Y quizá eso sea lo que más detona…no que alguien viva distinto, sino descubrir que existimos mujeres que nos damos permiso para vivir de la manera que se nos da la gana.
Yo tengo una tremenda y maravillosa vida, llena de AMOR, lejos de las expectativas ajenas.
Yo hoy soy feliz, soy libre , soy plena ❤️✨ y a ti que estás leyendo te deseo lo mismo 👁️🔥
Por Marsol Quiñónez
El Arte Efimero de Marsol Q.