05/07/2026
Raíces de piedra y agua
El Legado del Tequio en Tepojaco
Revivir nuestra historia nos llena de emoción, orgullo y de una enorme voluntad para seguir avanzando. La elaboración de este mural en el pozo de Tepojaco es mucho más que un proyecto artístico; es un suceso histórico que rinde un merecido reconocimiento a los ciudadanos que, con su esfuerzo y sudor, lucharon por el bienestar y el desarrollo de nuestra comunidad.
Esta obra fue ejecutada por el artista Erwin Prado Cortés (Renal), miembro del Colectivo Memoriah, en una valiosa colaboración conceptual con el equipo de Tertulias. Lo más valioso es que su narrativa visual surge de un profundo proceso de investigación comunitaria: la historia se enriqueció directamente con las vivencias, memorias y conversaciones recabadas de los propios pobladores y colaboradores de los comités de agua. Para plasmarla, se tomó como inspiración el estilo mexicanista y prehispánico de Diego Rivera en su icónica obra "El agua, origen de la vida" del Cárcamo de Dolores.
El mural plasma la evolución de Tepojaco a través de los años, destacando el impacto duradero del tequio (el trabajo comunitario no remunerado). Todo comienza con los inicios heroicos de esta gesta, mostrando la construcción pionera a pico y pala del primer pozo de agua y la llegada de los "gallitos" o grifos públicos estratégicamente colocados para el acceso de los vecinos. La narrativa visual continúa con el esfuerzo diario y el arduo acarreo del agua, reflejando cómo algunos pobladores realizaban esta labor vital a pie cargando pesados botes, mientras que otros se apoyaban en mulas, burros y caballos. Finalmente, la historia culmina con un gran avance que significó la adquisición de la primera p**a de agua, un hito y logro fundamental del espíritu comunitario que se convirtió en un punto de inflexión para abastecer con eficiencia a las zonas más vulnerables y de difícil acceso.
Simbología profunda de nuestra identidad:
• Tláloc (Dios de la Lluvia): Representa el "Néctar de la Tierra", dotando de agua a los mantos acuíferos, conectado directamente con nuestra misión de proveer el vital líquido.
• Nahui Ollin (Cuatro Movimiento): Símbolo de transformación y progreso cósmico. El mural incluye dos: uno naranja (tonos cálidos) a la derecha y uno azul (tonos fríos) a la izquierda.
• Dualidad Lumínica: El espacio se divide en dos mitades (el día y la noche). El diseño aprovecha la luz solar natural real para intensificar los tonos cálidos diurnos, contrastando con un lado opaco y sombrío que evoca la quietud nocturna.
• Tetl y Maguey: El Tetl (piedra porosa) rinde honor al origen de nuestro nombre (Tepoxacco), mientras que el maguey representa la fuerza de nuestra flora que se adapta con resistencia a los suelos áridos.
• Las Manos: Símbolo supremo del trabajo colaborativo y autónomo de Tepojaco, desde la gestión de permisos hasta la infraestructura. El agua que brota de ellas es el testimonio vivo de que, gracias a esa labor comunitaria, hoy tenemos acceso al servicio.
Este mural es de Tepojaco y para Tepojaco. Te invitamos a conocerlo, a detenerte frente a sus colores y a compartir con orgullo este pedazo de nuestra historia. ¡Que el legado de la labor comunitaria siga fluyendo de generación en generación!
Memoriah