18/09/2026
Hoy estrenamos este programa ❤️
PRÓXIMAMENTE:
ACORDES POPULARES
Vals, polka y son… el sonido del mariachi
México se escucha, se baila y se vive a través de sus acordes. En cada melodía habita una historia; en cada compás, el recuerdo de pueblos, plazas, celebraciones y generaciones que han encontrado en la música una forma de expresar su identidad.
“Acordes Populares” es una remembranza musical y dancística que nos invita a recorrer algunos de los ritmos que, con el paso del tiempo, encontraron en el mariachi una voz propia y profundamente mexicana: el vals, la polka y el son.
La llegada de influencias europeas a México durante el siglo XIX transformó profundamente la vida musical del país. Ritmos como el vals y la polka, nacidos al otro lado del océano, comenzaron a escucharse en salones, fiestas y espacios populares. Poco a poco, estas músicas fueron apropiadas por el pueblo mexicano, reinterpretadas con nuevos instrumentos, nuevos estilos y una sensibilidad distinta.
El vals, de origen europeo, encontró en México una nueva manera de sentirse. Sus compases de tres tiempos se mezclaron con la sensibilidad romántica de nuestra música y dieron origen a melodías que acompañaron serenatas, celebraciones y momentos de encuentro. Al ser interpretado por agrupaciones tradicionales y, posteriormente, adaptado al sonido del mariachi, el vals adquirió una personalidad mexicana, enriquecida por el canto, las cuerdas y el carácter expresivo de sus intérpretes.
La polka, por su parte, llegó a nuestro país durante el siglo XIX y rápidamente encontró eco en el gusto popular. Su ritmo alegre, dinámico y vigoroso conquistó plazas y bailes. Aunque tuvo una presencia particularmente importante en diversas regiones del norte de México, sus estructuras musicales y su energía también fueron incorporadas y adaptadas por diferentes agrupaciones del país. En el universo sonoro del mariachi, estos ritmos extranjeros fueron reinterpretados desde la tradición mexicana, demostrando que la música popular es también un espacio de encuentro entre culturas.
Pero si existe un género que representa una de las raíces más profundas del mariachi, ese es el son jalisciense.
Nacido de la riqueza cultural del occidente de México, el son se desarrolló como resultado del encuentro entre las tradiciones indígenas, europeas y africanas. En sus melodías y ritmos se encuentran la alegría de la fiesta, el diálogo entre músicos, el canto, el zapateado y la fuerza de una comunidad que celebra su identidad.
Los sones jaliscienses se caracterizan por su energía, su variedad rítmica y su estrecha relación con la danza. El violín, la vihuela, el guitarrón y, con el paso del tiempo, la trompeta, fueron dando forma a un sonido que trascendió las regiones de donde surgió para convertirse en uno de los símbolos musicales más reconocidos de México ante el mundo.
En el son, la música y la danza dialogan constantemente. El zapateado responde a los acordes; las cuerdas acompañan el movimiento y cada melodía se convierte en una celebración colectiva. Sones como El Jarabe Tapatío, La Negra, El Son de la Madrugada y muchas otras piezas del repertorio tradicional son testimonio de una tradición que ha viajado de generación en generación, conservando su esencia mientras continúa transformándose.
El mariachi, tal como hoy lo conocemos, es resultado de ese mismo proceso de transformación. Su historia no es una historia inmóvil, sino la de una tradición que ha sabido crecer, incorporar instrumentos, repertorios e influencias sin perder el vínculo con sus raíces. De las expresiones populares del occidente mexicano a los grandes escenarios nacionales e internacionales, el mariachi se convirtió en un símbolo de identidad, sentimiento y pertenencia.
“Acordes Populares” nos propone escuchar nuevamente esas historias.
Recordar cómo un vals europeo pudo convertirse en parte de nuestra sensibilidad musical; cómo una polka viajó miles de kilómetros para encontrar nuevos pasos y nuevas interpretaciones en tierras mexicanas; y cómo el son jalisciense, nacido de la mezcla cultural y de la celebración popular, se convirtió en una de las raíces fundamentales del sonido mariachi.
Esta noche, vals, polka y son se encuentran en un mismo escenario.
Sus acordes nos hablan de encuentros entre culturas, de transformaciones, de fiestas populares y de tradiciones que permanecen vivas porque siguen siendo interpretadas, bailadas y compartidas.
Porque en cada cuerda que vibra, en cada zapateado y en cada melodía, México vuelve a contarse a sí mismo.
Celebrando el mes más mexicano 🇲🇽🇲🇽🇲🇽