30/04/2026
1 Reyes 18:30
[30]Entonces dijo Elías a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se le acercó; y él arregló el altar de Jehová que estaba arruinado.
Ese altar derribado representa la vida espiritual descuidada: oración abandonada, obediencia negociada, santidad reemplazada por costumbre.
Por eso hoy las iglesias necesitan menos espectáculo y más altar.
Menos ruido y más oración.
Menos emoción sin santidad y más cruz.
Porque el Carmelo se repite en cada generación, y la pregunta sigue viva: “¿Hasta cuándo claudicaréis?” (1 Reyes 18:21).
Si restauramos el altar —volviendo al pacto, a la Palabra, a la obediencia—, si ordenamos la leña —volviendo a la disciplina espiritual—, si ponemos el sacrificio —muriendo al yo—, si derramamos el agua —renunciando a la gloria humana y buscando pureza—, y si oramos para que Dios vuelva el corazón, entonces el fuego volverá a caer.
Porque Jehová sigue siendo Dios. (1 Reyes 18:39) Sin mi o sin ti 🔥🔥🔥🔥