18/10/2025
Euforia del polvo sagrado”
por Treko Ortega
El viento canta entre los cerros viejos,
como si los dioses aún respiraran su canto.
Mis pasos levantan polvo de memorias,
rostros pintados en las cuevas del tiempo.
El sol me quema, pero no me hiere,
soy hijo del fuego y del maíz dormido.
Mi tristeza se mezcla con el canto del cenzontle,
mi euforia danza con el humo del copal encendido.
El monte no está vacío,
guarda voces en su silencio,
ecos de tambor en cada barranca,
susurros de jade y obsidiana en el viento.
Camino con el alma abierta,
mitad llaga, mitad milagro.
Porque duele recordar lo eterno,
pero también embriaga saberse humano.
Y cuando el horizonte arde,
mi espíritu se hace polvo sagrado,
que vuela, que llora, que ríe,
en la inmensidad del tiempo olvidado.